Literatura,  Y más cosas

Tema 59. Realismo en Galdós

INTRODUCCIÓN.

            Dada la prolífica actividad literaria de Galdós hemos de planteárnosla con un enfoque unitario. Para ello partiremos de la idea de Carlos Blanco Aguinaga, según la cual “la vida de Galdós (…) es un proceso de concienciación política y social que se refleja en su obra literaria”.

            Por otra parte, no podemos plantearnos el estudio de este tema sin tener en cuenta los principios fundamentales del realismo y naturalismo, el 98 y el Modernismo, y el movimiento romántico. Todos estos aspectos son fundamentales para conocer en su totalidad la obra de Galdós, sin embargo son tratados en otros temas.

DESARROLLO.
1.- BENITO PÉREZ GALDÓS.

            Nació en las Palmas de Gran Canaria. Madrid, derecho aunque preocupado por la lectura, las tertulias y las reuniones del Ateneo. La Nación donde publica 128 artículos. Traducciones de Dickens. Viajes a París y conocimiento de Balzac. Episodios y la fama. Diputado liberal. Real Academia en 1897 donde lee su célebre discurso. Electra y el anticlericalismo. Republicanismo cercano al socialismo. Aproximación al PSOE. Rechazado para el Premio Nobel. Muerte sin recursos.

2.- TEORÍA DE LA NOVELA.

            Shaw destaca que la información que se desprende a este respecto de los propios textos de Galdós es escasa, sin embargo destacan:

1.-Un ensayo titulado “Observaciones sobre la novela contemporánea en España”. En él propone como principal fuente de inspiración para sus novelas la clase media, sus ideales, aspiraciones y problemas.

2.-Prólógo a “El sabor de la tierruca” de Pereda en donde pondera:

·       La reproducción de lo natural

·       La combinación de verdad más fantasía.

·       El acierto de introducir el lenguaje popular en el literario a través del diálogo.

·       La observación de la realidad.

3.-Prólogo a la tercera edición de “La Regenta”. Compara el naturalismo español con el francés y el inglés.

4.-Discurso inaugural a la Real Academia, titulado “La sociedad presente como materia novelable”. Dos son sus puntos de mayor interés:

·       La diferencia que señala entre su labor y la de Pereda. “Pereda es un espíritu sereno, yo turbado”.

·       Su definición de la novela: “Imagen de la vida es la novela y el arte de componerla estriba en reproducir los caracteres humanos (…) todo esto sin olvidar que debe existir perfecto fiel de balanza entre la exactitud y la belleza de la reproducción”

            Podríamos preguntarnos por qué le interesa a Galdós la sociedad de su tiempo. Gullón señala que para nuestro autor tan sólo puede entenderse al hombre en sociedad.

3.- GALDÓS Y SU RELACIÓN CON OTROS REALISTAS.

            Prestaremos sólo atención a su relación con los novelistas europeos y los no contermporáneos, puesto que su relación con los españoles ya ha sido tratada en el tema anterior.

3.1.- BALZAC.
Coincidencias:

1.-Los personajes no se circunscriben a un libro sino que pueden tomar vida en varios, como protagonistas o secundarios. De este modo se crea la impresión de un mundo propio y autosuficiente. Destacan el prestamista Torquemada, León Roch que aparece también en “El amigo Manso”, etc.

2.-La interpolación de reflexiones morales. Generalmente ambos autores critican la sociedad pero desde un punto no social, sino moral, en opinión de Gullón. No cree ninguno que la política pueda cambiar la sociedad sino que lo que intentan es alterar a cada uno de los seres individualmente. No es extraño que Galdós creyera que la educación era fundamental para que el pueblo estuviera preparado para la libertad. Esta idea se ve perfectamente reflejada en El caballero encantado”.

3.-En sus novelas, condicionado por el gusto de la época, se impone lo folletinesco.

Diferencias:

1.-Balzac lleva a sus novelas sus preocupaciones financieras[i]; en Galdós los agobios económicos se convierten en tema de algunas de sus novelas, pero siempre producidos por uno de los males de la época: la apariencia.

2.-En Balzac se dan a veces fallos de memoria[ii] por lo que a los personajes se refiere, porque a veces se comportan como si algo, ya sucedido, no hubiera tenido lugar.

3.2.- DICKENS.
Coincidencias:

1.-Según Gullón serían “el humor y la ternura, y la facilidad pra conseguir desenlaces imprevistos y plausibles. Además ambos supieron reflejar correctamente el mundo de la infancia”.

Diferencias:

1.-Lo cómico en Galdós procede de condiciones universales humanas, en tanto que en Dickens lo hace de circunstancias locales, sociales, convencionales.

2.-Los personajes de Dickens tienen una acusada tendencia hacia el maniqueísmo, al contrario de lo que sucede en Galdós.

3.3.- DOSTOIEVSKI.

            Galdós, al igual que lo autores rusos, no creaba personajes rígidos, sino que su carácter dependía del punto de vista de los demás personajes.

            Difieren, sin embargo, en que el autor ruso se interesaba por personajes con problemas excepcionales, mientras que los de Galdós están sumergidos en problemas cotidianos.

3.4.- CERVANTES.

            Es mucha la influencia de Cervantes en Galdós. Prueba de ello es que en “El amigo Manso” hay párrafos calcados de textos cervantinos. Por otra parte Galdós, al igual que Cervantes, intenta integrar lo real y lo maravilloso, la cordura y la demencia. Don José Ido del Sagrario o Maxi son prueba de ello.

            Además de estos rasgos quijotescos es de destacar cómo aquellos personajes cervantinos que transgredían el orden natural eran castigados por la Naturaleza (Grisóstomo, El celoso extremeño). En Galdós ocurre otro tanto, Maximiliano Rubín enloquecerá y Feijóo morirá.

3.5.- EL NATURALISMO.
Coincidencias:

1.- El procedimiento experimental, detallista.

2.-La intuición de buscar el sentido de lo humano integral en lo más bajo y miserable.

3.-La importancia de considerar al individuo en relación con el hecho social.

Diferencias:

1.-Frente al determinismo esgrime la individualidad y la libertad, tal vez por influencia de Cervantes.

2.-La ausencia de fisiología en el amor, “no es un simple reflejo de causas y perversiones psicológicas o fisiológicas”.

4.- LENGUAJE Y TÉCNICA.

            Se ha tomado como referencia a Ricardo Gullón, autor que empieza considerando primero el siguiente hecho, Galdós es un escritor que tiene obras que no se ajustan a lo que vamos a exponer, y segundo, Galdós estaba más interesado por el contenido que con la forma.

4.1.- LENGUAJE

            Destaca sobre todo por su economía y sobriedad. Su lenguaje es coloquial y se halla regido por la verosimilitud, que hace que cada personaje hable como le corresponde. Ello ayuda a caracterizar a los personajes, que se valen de muletillas, gestos…

            Contribuye también a esta precisión el ritmo, que dependerá de la materia de lo narrado.

4.2.- TÉCNICAS NARRATIVAS.

            Gullón entiende por técnicas el conjunto de procedimientos utilizados para novelar, y partiendo de aquí describe los procedimientos galdosianos:

Descripción dinámica.

            O ausencia de detenimiento, pero sin perder exactitud. Es una descripción que profundiza en la evolución futura del personaje.

Imagen reveladora.

            Sirve para caracterizar sobre todo personajes secundarios, de tal forma que una imagen nos dice más de él que lo estrictamente denotativo. A veces la imagen se convierte en alegoría por la utilización sistemática de imágenes. Un ejemplo de ello nos lo da en “El amigo Manso” la elección de un ama de cría como si se tratase de una vaca.

Narrador objetivo

            No utiliza adjetivos en la descripción para, teóricamente, no influir en el lector.

Forma dialogada.

            Es un procedimiento que utiliza más en las últimas novelas, debido a la tendencia en su última etapa a escribir novelas de “situación” que exigían dramatizar la acción. El autor no se entromete en la acción, pero en contrapartida no se comunican sensaciones. Para rellenar esta laguna, Galdós utiliza los relatos de sueños, -estados en los que la razón queda desechada-, la locura o los monólogos interiores.

Monólogo interior.

            El autor, en palabras de Clarín, “sustituye sus propias reflexiones por las del personaje, empleando su propio estilo, pero no a guisa de monólogo, sino como si el autor estuviera dentro del personaje”. Permite observar con precisión el conflicto planteado.

Utilización del género epistolar.

            Permite no sólo el apartamiento del autor, pues teóricamente es el personaje el que habla, sino también la presentación de los hechos de forma “eslabonada y no sistemática”, tal y como están ocurriendo.

Técnicas impresionistas.

            Consistente en la realización de una “descripción coloreada, por la atención a los detalles exteriores y a la fijación de una escena o un personaje mediante acumulación de pormenores: aromas, colores, ruidos…”

Procedimientos para impregnar de realidad la obra.

            Hace referencia a la implicación de la historia real en la novela.

            A pesar de todos estos procedimientos Galdós era consciente de que no era posible un total distanciamiento del autor de su obra, y explícitamente lo reconoce en el prólogo a “El Abuelo”.

4.3.- CONCLUSIÓN.

            En la obra literaria de Galdós se observa un paulatino cambio de estilo que va de la grandilocuencia a la sencillez, a la vez que gana en eficacia.

5.- TRAYECTORIA VITAL, IDEOLÓGICA Y LITERARIA.

            Siguiendo al profesor Víctor Fuentes distinguiríamos cinco etapas que se corresponden con los cinco puntos siguientes. La inclusión de las obras no pertenece a este autor sino que lo hace la academia.

            Galdós distingue en su obra cuatro grupos:

1.    Novelas españolas contemporáneas de la primera época.

2.    Episodios nacionales.

3.    Novelas españolas contemporáneas.

4.    Dramas y comedias.

            Ángel del Río resume la trayectoria ideológica de Galdós de la siguiente forma, “su evolución ha ido de lo histórico y lo social a lo individual; de problemas generales a particulares; del realismo al análisis psicológico; de la materia al espíritu y de un concepto positivista de la vida y un espiritualismo religioso”.

5.1.- EL PERIODO REVOLUCIONARIO (1868-1874).

            Corresponderían a esta época “La sombra”, “La fontana de oro”, “El audaz” y la primera serie de los Episodios nacionales.

            En 1870 en “Observaciones sobre la novela contemporánea de España” pone sus esperanzas en la burguesía como clase capaz de reformar la vida española; sin embargo, el tiempo se encargará de demostrar lo contrario.

            Las obras de este periodo están escritas desde la perpectiva ideológica de una burguesía liberal todavía en marcha ascendente y, en ellas, se propone descubrir los orígenes de los procesos ideológicos operantes en la España de la época a través de la interpretación del pasado reciente de un modo didáctico. El ambiente político es el del levantamiento liberal de 1820.

            Este propósito de estudiar la revolución española se continúa en las dos primeras series de los Episodios Nacionales, caracterizados por la mezcla de realidad y ficción y porque, al igual que hace Balzac, los personajes desarrollan su vida a lo largo de los veiente volúmenes, con lo que Galdós gana en continuidad novelesca.

5.2.- LOS PRIMEROS AÑOS DE LA RESTAURACIÓN (1875-1878).

            Pertenecen a este grupo “Doña Perfecta”, “Gloria”, “Marianela”, “La familia de León Roch” y la segunda serie de los Episodios nacionales.

            En estos años las ideas sobre la clase media de la etapa anterior entran en conflicto con la realidad.

            En la novela plantea los obstáculos de la burguesía por salvar los obstáculos que se encuentra en su camino, son las que podemos considerar sus novelas de tesis. A excepción de Marianela predomina en ellas el problema religioso dado que la llegada al trono de los Borbones hizo que Galdós viera peligrar sus ideales y este hecho se manifestaba con especial claridad en el terreno religioso. La cuestión religiosa preocupaba por igual a un bando que a otro y es lógico que entrara en sus novelas.

            En estas sus novelas de tesis podemos hallar un profundo maniqueísmo y se caracterizan por:

·       Los personajes aparecen sin rasgos inherentes.

·       El autor es un director espiritual y de hecho las intromisiones de Galdós son continuas y su partidismo se observa en numerosas ocasiones.

5.3.- LA ÉPOCA DEL REALISMO (1881-1891).

            Abarcaría las novelas que van desde “La desheredada” hasta “Realidad”.

            Los rasgos que caracterizarían esta nueva época son:

1.    Introducción de elementos naturalistas que se reflejan en la incorporación de elementos sórdidos y una inclinación hacia la herencia y el determinismo.

2.    El paso de lo abstracto a lo concreto. Se fija sobre todo en el Madrid del siglo XIX.

3.    Cambia su visión de una sociedad “cerrada y jerárquica” a una “fluida y cambiante”. Empieza a conceder importancia a la movilidad social.

4.    En la presentación de los personajes deja de ser tendencioso y pasa a ser sutil; la información se da a través de indicios.

5.    El diálogo se vuelve más realista y entra el habla popular.

6.    Explota la técnica de la reaparición de personajes.

7.    Cambia el estilo el tono y el tema:

·       Es más objetivo y discursivo.

·       La cuestión religiosa pierde predominio y lo ganana los factores sociales.

·       La narración adquiere un significado profundo pues los acontecimientos y personajes se convierten en símbolos de España a través de los nombres, de la unión de los acontecimientos de los personajes con los de España…

            Desde esta fecha Galdós se “adhiere al idealismo educativo de los krausistas y se perfila como precursor del regeneracionismo noventayochista”.

5.4.- EL IDEALISMO (1891-1898).

            “Ángel Guerra”, “Misericordia” y “Nazarín”, constituirían el núcleo de este apartado y se caracterizan porque sus personajes personifican la antítesis de Torquemada. Galdós vuelve al idealismo de sus primeras novelas, aunque esta vez mirando al futuro en lugar de al pasado. Son personajes quijotescos que se estrellan contra el materialismo de la sociedad.

            Galdós propone en esta etapa como salvación un socialismo “evangélico” que, sin embargo, conducirá a sus personajes al fracaso.

5.5.- MILITARISMO REPUBLICANO (1898-1920)

            Tan solo escribió en esta etapa tres novelas, “Casandra”, “El caballero encantado” y “La razón de la sinrazón”.

            Coincidiendo con el desastre del 98 da un giro a su vida y a su obra y adquiere, en palabras de Víctor Fuentes, un “carácter militante” que le lleva a identificarse con el republicanismo.

            A través del teatro y del anticlericalismo que se deriva de obras como “Electra” llega a unirse a los escritores del 98. En Galdós principalmente se reflejan características como la aparición de lo castellano y la aparición del concepto de intrahistoria, pues considera que el motor de los cambios es ahora el pueblo.

            En 1898 vuelve a retomar los Episodios Nacionales, obligado por la crisis económica; sin embargo su visión de la vida es otra pues ya no confía en el cambio que ofrecía la burguesía que considera ha traicionado los ideales de la revolución del 68. En opinión de Ángel del Río, sus últimos episodios penetran más en la realidad española, carecen del romanticismo de su primera época y muestran unos recursos expresivos más enriquecidos.

            El antagonismo social se trata ahora directamente en la última serie de los episodios, pero ahora identifica clases altas y medias y las enfrenta al pueblo

            La influencia de Cervantes se hace ahora más patente, de tal forma que mezcla realidad e imaginación, realismo y fantasía… Podemos verlo en “El caballero encantado”.

FORTUNATA Y JACINTA. EL REALISMO. ESTUDIO DE LA OBRA. (1886)

            Sería más conveniente recurrir al tema.

EL CABALLERO ENCANTADO. (Última etapa)
            Recurrir al tema.
CONCLUSIÓN.

            Ángel del Río precisa el significado de Galdós y lo refleja en los siguientes aspectos:

1.    Riqueza de formas de la novela que va desde la novela histórica a la sicológica pasando por la puramente narrativa.

2.    Absorbe todas las tendencias literarias de su época.

3.    Asimila distintas tendencias ideológicas.

4.    Maneja con gran exactitud la descripción.

5.    Utiliza la lengua con facilidad y precisión.

6.    Sentido crítico totalizador.

7.    Destaca por su variedad de temas, clases sociales y personajes tratados.

            Su influencia en la literatura ha sido enorme y abarca desde la “generación del 98” hasta escritores de América latina como Rómulo Gallegos o Carlos Fuentes.



En qué obras de Balzac se refleja su preocupación por el dinero y cómo lo hace.

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Víctor Villoria

Profesor en la Consejería de Educación de Canarias. Actualmente en la Sección Internacional Española de Centro Internacional de Valbonne-Niza Pulsa aquí para saber más de mí

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