Literatura,  Teatro

Teatro medieval

4. Teatro medieval

Durante una buena parte de la Edad Media, el teatro, entendido como el espectáculo que se sostiene sobre un texto dramático, desaparece. El único fragmento teatral que conservamos anterior al siglo XV es el Auto de los Reyes Magos.

4.1. Manifestaciones parateatrales

Llamamos así a las manifestaciones previas a un teatro plenamente formado. Podemos distinguir cuatro tipos:

  • Los roques: representaciones mímicas, realizadas sobre rocas falsas, a modo de carrozas, con personajes alegóricos.
  • Los momos: espectáculos cortesanos para la celebración de algún nacimiento real, la visita de un personaje importante…
  • Los entremeses: Diferentes a los del Barroco, consistían en una miscelánea de bailes, juegos malabares, poemas y pequeños diálogos que se representaban en los banquetes palaciegos, entre un plato y el siguiente.
  • La fiesta del obispillo: Con motivo de la fiesta de San Nicolás (6 de diciembre) o de los Santos Inocentes (28 de diciembre), se elegía a un niño que impartía bendiciones y castigaba a los pecadores.

4.2. El Auto de los Reyes Magos

Es la primera pieza dramática que conservamos. Se escribió probablemente en el s. XII. Se trata de 147 versos polimétricos. Es un texto incompleto escrito como si fuera un texto en prosa.

En el auto, los reyes aparecen como sabios astrónomos. La obra toma elementos de la tradición y los mezcla con otros de creación propia.

Se trata de un drama pensado posiblemente para su representación durante la liturgia con objetivos didácticos.

4.3. La Celestina

Aparece esta obra al final de la Edad Media: la primera edición data de 1499, pero la versión definitiva, la que conocemos, es de 1502, y cuenta con cinco actos más.

  • Género: Aunque los críticos no se ponen de acuerdo, parece que es más bien una novela dialogada, no destinada a la representación. No es teatro, por la excesiva duración de la obra y la variedad de localizaciones (interiores y exteriores); no es novela, pues no existe un narrador y los capítulos se llaman “actos”.
  • Una obra entre dos épocas: Esta obra, a caballo entre el fin de la Edad Media y el principio del Renacimiento presenta rasgos de las dos etapas. Si bien el desenlace es medieval, pues todo pecado lleva su castigo (la lujuria lleva a la muerte de los personajes), se tratan algunos temas como la brujería, la libertad, la sexualidad… de una forma más abierta, mirando ya hacia el individuo, que es lo que caracteriza el Renacimiento.
  • Autoría: Fernando de Rojas, nació en La Puebla de Montalbán, Toledo, hacia 1470, posiblemente en el seno de una familia de judíos conversos. Estudió leyes en la Universidad de Salamanca y llegó a ser alcalde de Talavera de la Reina, lo que nos advierte de lo mucho que llegó a prosperar si tenemos en cuenta el Estatuto de Limpieza de Sangre.

Sin embargo, hay que decir que Fernando de Rojas no parece que sea el único autor de La Celestina. Él mismo en una carta «A un amigo», al principio de la obra, afirma que él encontró el primer acto de la obra y decidió seguir escribiéndola. Aunque es un truco habitual de la Edad Media, dada la diferente forma en que está escrito el principio de la obra y el resto, se piensa que efectivamente fueron dos los autores.

  • Argumento: Sobre la base de los amores de Calisto y Melibea desarrolla el autor una complicada trama en la que cabe la venganza, el engaño, la magia, la ambición, la lujuria y la muerte.

Persiguiendo a su halcón, Calisto ve a Melibea, se enamora de ella y pide ayuda a Celestina, el personaje más complejo de la obra, que es una mezcla de hechicera, alcahueta, remendadora de virgos, etc. En la trama entran los criados de Calisto, Pármeno y Sempronio, y la criada de Melibea, Lucrecia, así como Elicia y Areúsa, dos prostitutas que están en el círculo de Celestina.

Los criados de Calisto, Sempronio y Pármeno, acuerdan con Celestina repartirse los beneficios del dinero que le dará Calisto a la alcahueta por ponerle en contacto con Melibea, ya que estos le facilitan el acceso a Calisto. Al ver que Celestina no está dispuesta a repartir los beneficios con ella, la matan y son ejecutados.

Elicia y Areúsa, que amaban a Sempronio y a Pármeno, deciden vengar su muerte haciendo daño a Calisto y Melibea contratando al matón Centurio aunque, en realidad, Calisto muere accidental- mente y Melibea se suicida arrojándose desde la torre de su casa.

La obra termina con el planto de Pleberio, el padre de Melibea, lamentándose por todo lo ocurrido.

  • Temas: Son muchos los temas que se abordan en la obra, pero podríamos destacar los siguientes:
    • Los peligros del amor cortés: Como ya aparecía en el prólogo, la obra intenta alertar a los jóvenes sobre los peligros del consumo de este tipo de literatura.
    • El ingenio: Los personajes de clases sociales más bajas hacen gala de un ingenio muy superior al de las clases altas, pues precisan de él para sobrevivir, y hay que estar alerta ante sus manipulaciones.
    • La educación de la mujer: Se critica la falta de preparación de las doncellas frente a los peligros de la vida, y advierte de que los padres deberían enseñarles mejor, para no enfrentarse a la peor pérdida de todas, la de la honra.
    • La codicia: Es una de las ideas claves de la obra, junto con la lujuria. Todos los personajes ansían conseguir siempre más de lo que tienen, lo que les llevará a la tragedia final.

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