Lope de Vega. Pastor que con tus silbos amorosos

Un clásico en los sonetos religiosos de Lope de Vega que desarrolla temas ya tratados anteriormente. En este cabe destacar la alegoría que se extiendo por todo el poema.

Lope de Vega. Cuando me paro a contemplar mi estado

Hay una relación directa entre este poema y otro de Garcilaso que, recordemos, ya era considerado un clásico en la época y como tal digno de imitación. 

Lope de Vega. A una calavera

Cuando se habla del Barroco y de su ideología pesimista no hay mayor forma que mostrarla con poemas como este en los que se percibe perfectamente. Lo mismo nos sirve si queremos mostrar la concreción de los tópicos.

Lope de Vega. ¿Qué tengo yo…?

En este documento se muestran las contradicciones religiosas que Lope tuvo a lo largo de toda su vida.

Lope de Vega. No sabe qué es amor…

Lope era la absoluta contradicción entre sus deseos amorosos y su profunda religiosidad. En este soneto, dirigido a Dios, se plantea nuevamente la redención.

Lope de Vega. ¿Qué tengo yo…

Lope de Vega. ¿Qué tengo yo que mi amistad procuras? Lope es un autor de contrastes capaz de protagonizar los mayores escándalos amorosos y de manifestar los mayores arrepentimientos, como en este caso. Este soneto ocupa el n.º XVIII de Rimas sacras, de 1614 y se estructura en torno a las interrogaciones y exclamaciones: las […]

Lope. A una calavera

Este es el soneto XLIII de Rimas sacras y en él se desarrolla no solo la caducidad de la belleza, representada por los ojos y la boca, sino también de la inteligencia (la estimativa) y de las potencias del verso 11 (memoria, entendimiento y voluntad).