Lope de Vega. Si os partiéredes al alba

Este poema es una recreación de las albadas medievales. Lope, al igual que tantos autores del barroco, tenían una especial predilección por los poemas de tradición oral medievales.

Lope de Vega. Lírica popular.

Una muestra de la enorme maestría de Lope para emular la lírica popular de tradición oral que tanta calidad le da a nuestra literatura.

Lope de Vega. De pechos sobre una torre

Alude a un hecho autobiográfico: el autor ha abandonado a su esposa Isabel de Urbina, a la que se refiere como Belisa, para enrolarse en la Armada Invencible.

Lope de Vega. Daba sustento a un pajarillo…

Probablemente estemos ante un texto metafórico en el que se encarna la figura de Lope. Probablemente este había vuelto con alguna de sus amantes al verla llorar.

Lope de Vega. Pues andáis en las palmas

De contenido religioso popular. Es un villancico puesto en boca de la Virgen. Una más de las maravillas que nos ofrece Lope de Vega.

Lope de Vega. Pastor que con tus silbos amorosos

Un clásico en los sonetos religiosos de Lope de Vega que desarrolla temas ya tratados anteriormente. En este cabe destacar la alegoría que se extiendo por todo el poema.

Lope de Vega. Cuando me paro a contemplar mi estado

Hay una relación directa entre este poema y otro de Garcilaso que, recordemos, ya era considerado un clásico en la época y como tal digno de imitación. 

Lope de Vega. A una calavera

Cuando se habla del Barroco y de su ideología pesimista no hay mayor forma que mostrarla con poemas como este en los que se percibe perfectamente. Lo mismo nos sirve si queremos mostrar la concreción de los tópicos.

Lope de Vega. ¡Oh libertad preciosa…

En este poema Lope recrea el tópico del menosprecio de corte y alabanza de aldea, versión renovada del “Beatus ille” horaciano.

Lope de Vega. Un soneto me manda hacer Violante

Uno de los poemas más famosos de Lope y prueba evidente de lo que significa tener facilidad para la poesía.

Lope de Vega. Cánsase el poeta de la dilación…

Como nunca llega el día de mañana en que la amada ha prometido corresponder al amor del poeta, este compara al Amor con un cuervo (avi negra como la noche y por el sonido que emite, cras, que en latín significa mañana).

Lope de Vega. A don Luis de Góngora

Siempre se publican poemas atacando a Góngora y se remarca la famosa enemistad con Quevedo; sin embargo aquí vemos cómo Lope le rinde admiración porque era consciente de su calidad. Bien es cierto que Lope también criticó a El Quijote y ahí no anduvo muy fino.

Lope de Vega. Ya no cogeré verbena

Tanto la verbena como la noche de San Juan tienen un simbolismo amoroso. La rosa roja simboliza la pasión y la azucena la pureza y la frialdad

Lope de Vega. A la noche

Sirviéndose de una prosopopeya de la noche que vacila entre la queja, la reconvención, el temor y la burla, el poeta se lamenta de la imposibilidad de sustraerse del poderío de aquélla, un poderío al que no cabe oponerse, y que no es otro que la necesidad de dormir y de entregarle, por tanto, buena parte de la vida.

Lope de Vega. Versos de amor

Este es el primer soneto de Rimas y sintetiza lo que luego va a ser el resto de este cancionero neopetrarquista. En él resume las ideas esenciales sobre el origen, naturaleza y finalidad de la poesía.

Lope de Vega. ¿Qué tengo yo…?

En este documento se muestran las contradicciones religiosas que Lope tuvo a lo largo de toda su vida.

Lope de Vega. Suelta mi manso

En este soneto conocidísimo Lope exhorta a un rival amoroso que le ha arrebatado a Elena Ososio que la deje volver con él.

Lope de Vega. Desmayarse, atreverse…

La técnica de utilizar opuestos se da también en el poema “Ir y quedarse” pero en este caso predomina la enumeración de adjetivos que califican el estado de ánimo del amante, no las acciones como en el otro.

Lope de Vega. Bien puedo yo pintar una hermosura

Este poema está dedicado a Juana Guardo, una de las amantes de Lope. En él, el poeta no se atreve a pintarla demasiado bella por no mentir al igual que lo han hecho pintores y escultores.

Lope de Vega. Libros quien os conoce y entiende

Lope encontraba, al igual que tantos autores, una especial atracción por la lectura en soledad que acrecentaba su ingenio y extendía su libertad.

Lope de Vega. Mira Zaide que te aviso

Adoptando la forma de romance morisco cuenta un episodio de su vida: había reñido con su amante Elena Osorio porque había hecho públicas ciertas intimidades de su relación. El nombre que adopta Lope es Zaide.

Lope de Vega. No sabe qué es amor…

Lope era la absoluta contradicción entre sus deseos amorosos y su profunda religiosidad. En este soneto, dirigido a Dios, se plantea nuevamente la redención.

Lope de Vega. Ir y quedarse…

La definición del amor a través de paradojas es típicamente barroca pero encuentra su antecedente en la poesía cancioneril del XV. Lope aumenta lo que en la poesía cancioneril se percibía de forma aislada.

Lope de Vega. En las mañanicas

Esta letrilla de Lope está inspirada en la lírica popular que el pueblo cantaba en acontecimientos importantes. En este caso se inspira en las mayas, composiciones populares dedicadas a la llegada de la primavera tras el invierno.

Lope de Vega. ¿Qué tengo yo…

Lope de Vega. ¿Qué tengo yo que mi amistad procuras? Lope es un autor de contrastes capaz de protagonizar los mayores escándalos amorosos y de manifestar los mayores arrepentimientos, como en este caso. Este soneto ocupa el n.º XVIII de Rimas sacras, de 1614 y se estructura en torno a las interrogaciones y exclamaciones: las […]

Lope de Vega. Íbase la niña

La noche de San Juan, la más corta del año, es la que utiliza Lope para mostrarnos la aventura de una niña que sale buscando algún encuentro amoroso. Parece ser que lo encuentra y en él pierde, como poco, unos zarcillos; estos son (probablemente sugieran algo más) imposibles de recuperar y ella llora su pérdida.

Lope. A una calavera

Este es el soneto XLIII de Rimas sacras y en él se desarrolla no solo la caducidad de la belleza, representada por los ojos y la boca, sino también de la inteligencia (la estimativa) y de las potencias del verso 11 (memoria, entendimiento y voluntad).

En torno al soneto

Son varios los poetas que han abordado en su obra la propia elaboración de un soneto. Aunque el más conocido es el famoso de Lope a requerimiento de Violante, otros autores, tanto anteriores como posteriores, han intentado este reto. Ofrecemos aquí seis ejemplos de metapoética en los que los autores aprovechan el soneto para hablar de la propia estrofa.

Un soneto me manda hacer Violante. Lope de Vega

Este poema fue incluido en el tercer acto de la comedia La niña de plata y el tema es la propia realización del poema. Se trata, por tanto, de un ejercicio metapoético en el que muestra su increíble capacidad versificadora.