Literatura,  Y más cosas

Primeros versos del poema

De los sos oios tan fuertemientre llorando,

tornava la cabeça e estábalos catando;

vio puertas abiertas e uços sin cañados,

alcándaras vazías sin pielles e sin mantos

e sin falcones e sin adtores mudados.

Sospiró Mío Cid, ca mucho avíe grandes cuidados;

fabló Mío Cid bien e tan mesurado:

«(Grado a ti, Señor, Padre que estás en alto!»

«Esto me an buelto mios enemigos malos».

Profesor en la Consejería de Educación de Canarias. Durante dos años he trabajado en la Sección Internacional Española de Centro Internacional de Valbonne-Niza y actualmente me encuentro en la Sección Internacional Española del CSI Europole de Grenoble. Pulsa aquí para saber más de mí