Proyecto Aula.

Lenguas, signos y actos de habla

Este tema me encanta porque anima a la reflexión sobre la lengua. A menudo el alumnado se muestra sorprendido por la complejidad de algo tan cotidiano.

Como ya hemos dicho antes, la capacidad del hombre de comunicarse es innata y universal. Esta capacidad se manifiesta primariamente en el lenguaje hablado y cada persona lo hará en la lengua o idioma de su comunidad. Lenguaje es la facultad humana para comunicarse; lengua, el sistema de signos de una comunidad lingüística, el idioma de esta comunidad.

Características comunes de las lenguas

La doble articulación del lenguaje

Como ya hemos mencionado, la doble articulación de la lengua nos permite poder construir un número infinito de enunciados con un número finito y reducido de elementos. En Semiología, la ciencia que estudia los signos, se dice que un mensaje está articulado, si puede ser analizado partiéndolo en piezas menores. Así, la primera articulación que tenemos es la de las palabras: las palabras están formadas por morfemas, que son las unidades mínimas del lenguaje con significado y que serán objeto de estudio más adelante. Por ejemplo en oración “Muchos gatos corren alegres“ podemos ver los siguientes morfemas constitutivos: “Much-o-s gat-o-s corr-en alegre-s“. Ahora, con las mismas piezas básicas podemos hacer otros vocablos y enunciados (“much-a-s gat-a-s salt-an“, por ejemplo).

Pero, además, estos morfemas están formados, a su vez, por fonemas, que son unidades sin significado, per que utilizamos para distinguir unos significados de otros: casa / masa / tasa / pasa. Esta es la segunda articulación del lenguaje.

Los signos

El mundo en que vivimos está lleno de signos: elementos que nos proporcionan información, se trata de enunciados no verbales, palabras u objetos naturales que representan una realidad y hacen de puente entre dos usuarios: el que codifica la información y el que la interpreta. El signo está formado por el significante: la realidad que representa y que percibimos por los sentidos (sobre todo por el oído, por ejemplo el nombre de los objetos “mesa”) y por el significado: el contenido asociado a dicho significante (por ejemplo la representación mental del objeto “mesa”), que puede ser un men­saje, un objeto, un hecho, etc.

El signo lingüístico es la unidad de expresión de la lengua y está formado por un significante que será la imagen acústica, la manifestación fónica, de la palabra que designa a un significado concreto, un objeto, que será la imagen mental que tenemos de él.

El lingüísta suizo Ferdinan de Saussure definió las propiedades de los signos lingüísticos:

Los actos de habla

Al hablar el emisor codifica la información y produce un mensaje: realiza una acción, un acto de habla. Ese emisor tiene una intención con su mensaje, que se corresponde, como hemos visto en el cuadro de la página anterior, con una o más de las funciones del lenguaje. Para que el receptor comprenda el mensaje adecuadamente, debe descodificarlo, interpretarlo, correctamente. Hay dos clases de actos de habla:

Además de esta primera clasificación, también podemos definir los actos de habla realizativos, que son aquellos en que el emisor hace lo que está enunciando: el mensaje es una acción en sí mismo.

Mira estos dos enunciados: a) Puede que lo compre b) Te perdono. En el primero se expresa una posibilidad, puede que ocurra o no, en cambio en b) tenemos una oración en que el emisor realiza la acción de perdonar al pronunciar la oración. Es característico de este tipo de actos de habla que cumplan las siguientes condiciones:

Suele tratarse de oraciones en primera persona del singular

Es habitual el uso del presente de indicativo (Te juro que no fui yo) aunque en algunos casos podemos encontrar verbos en pasiva (Se declara culpable), impersonal con se (Se requiere la presencia de sus padres); u oraciones atributivas con estar o quedar (Queda inaugurado este hospital).

Por último, el emisor, el receptor y el contexto han de ser los adecuados. Por ejemplo, solo un juez o un tribunal pueden declarar culpable o inocente a alguien.

Observa este cuadro:

ACTOS REALIZATIVOS ¿Qué expresan?
Expresivos El emisor expresa un sentimiento, pen­sa­mien­to o emoción: perdonar, disculparse, com­padecerse, etc.
Directivos El emisor requiere del receptor que realice una acción concreta: ordenar, instar, rogar, pedir.
Compromisorios El emisor se compromete a hacer algo: prometer, comprometerse, acordar.
Declarativos Son los realizados por las instituciones y autoridades (como el juez, la Administración, etc.): declarar, casar, certificar, absolver, etc.
Afirmativos El emisor afirma algo con seguridad: afirmar, jurar, insistir, asegurar, etc.

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