Interactivos

Lectura 30. Misterio en los Andes venezolanos.

Fede había encontrado lo que buscaba: un relato de misterio desarrollado precisamente en el país que estaban visitando. Lo encontró hurgando en Internet. En la sección El Viajero del periódico virtual El País halló este relato:

 

VIAJE DE AUTOR

Misterio en los Andes venezolanos
El mítico páramo andino corteja a distancia a la ciudad de Mérida

  Mérida, en Venezuela, ostenta el récord de variedad de helados: 788 clases, entre ellas de espaguetis y de trucha fresca. Y otro récord: un teleférico que sube a 4.765 metros de altura.

ENRIQUE VILA-MATAS

 

Llevaba 12 días en Caracas y ya estaba harto. Fumaba y las horas parecían tener plomo, sobre todo en los fines de semana. Estaba mirando indignado la misma puesta de sol de todos los días. Bellísima, una buena postal. Amarillo primero, después rojo y púrpura. Me acordé de una frase del diario de Jules Renard: ‘La vida es corta, y aun así, nos aburrimos’. Decidimos marcharnos. No sólo las horas tenían plomo; en Caracas, el promedio era cien muertos por herida de bala cada fin de semana

 

 

 GUÍA PRÁCTICA
Datos prácticos
Población: el estado de Mérida tiene 700.000 habitantes. Prefijo telefónico: 00 58 274. Moneda: bolívar venezolano. Un euro equivale a 697 bolívares.Cómo ir
Desde Caracas hay vuelos con Lai, Air Venezuela, Santa Bárbara o Avior de poco más de una hora. Y en autobús se tarda ocho horas.Dormir y comer
– Hotel Chama (252 01 82). Avenida 4 con Calle 29. Mérida. 36 euros.
– Heladería Coromoto (253 35 25). Avenida 3, frente a la plaza el Llano. Mérida. Tiene 788 sabores de helados, récord Guinness de un establecimiento.
– Hotel Los Frailes (00 58 212 976 18 83). Carretera Transandina vía Santo Domingo. La doble, 86 euros.Visitas
– Teleférico (252 19 97). Estación Barinitas, entre las calles 24 y 25. De miércoles a domingo, de 7.00 a 12.00. Entre 17 y 21 euros, según la temporada, para subir a Pico Espejo (4.765 metros).Información
www.meridaweb.com.

Iríamos a la ciudad andina de Mérida, al sur de Maracaibo, donde tenía amigos y buenos recuerdos. Y el destino final podía ser un lugar que siempre me había atraído e intrigado, el hotel Los Frailes, a más de 3.000    metros  de   altura,     un   hotel dentro de una nube, un antiguo monasterio construido en 1643 y convertido en un hotel solitario -peligroso, al estilo del de El resplandor, de Kubrick, me habían advertido-, sin nada urbanizado en muchos  kilómetros a la redonda, de gran calma sólo perturbada por el murmullo del río Santo Domingo, que desciende en cascada del páramo, el mítico páramo andino que corteja a distancia a la ciudad de Mérida.

Fede, nada más leer que el hotel era parecido al de aquella película de terror, de la que sólo había visto algunas escenas, se adelantó a la parte que hablaba de este misterioso hotel… Pero lo que leyó lo encontrarás en una próxima lectura.

  Índice      Cuestionario >>

Una iniciativa por profesores y para profesores. Una ayuda para la educación y la enseñanza de la lengua y la literatura.