Interactivos

Lectura 16. El radiotelegrafista

Una vez dejadas atrás las Azores la navegación se hizo más monótona, aunque en ciertas zonas del barco la actividad era incesante. Los hombres de la sala de máquinas se relevaban por turnos para no dejar un instante sin vigilancia al corazón del barco.

En la sala de comunicaciones el radiotelegrafista estaba constantemente manejando los aparatos y atendiendo la pantalla del radar. Nico y Laura observaban silenciosamente las manipulaciones del operario y los sonidos que emitían los instrumentos.

Al cabo de un rato el radiotelegrafista comenzó a charlar con ellos. Era un momento en que las comunicaciones se habían detenido:

-¿Os parece interesante?

-¡Ya lo creo! – contestó Nico.

-A mí – continuó Laura – me gustaría saber morse. Debe ser muy difícil, ¿verdad?

-Hay que aprenderse los signos. Luego, cuando ya tienes práctica, es como escribir a máquina. Pero ahora casi todas las comunicaciones y datos se reciben vía satélite.

-Me parece – dijo Nico – que si se estropearan todos los aparatos nos quedaríamos muy solos. Son como los ojos y los oídos. Una persona ciega y sorda debe sentirse muy sola.-Desde luego – admitió Nico -, el telégrafo fue un invento fenomenal. Fue Edison quien lo inventó, ¿no es cierto?

-Bueno – contestó el radiotelegrafista -, han sido muchos los que han contribuido a lo largo de la historia, pero a decir verdad, la telegrafía que aquí empleamos debe a él un gran impulso, puesto que perfeccionó la telegrafía sin hilos conductores. Pero la telegrafía se remonta a tiempos prehistóricos, como la utilización de las hogueras. Los romanos utilizaban torres de señales luminosas…

-Pero… – le cortó Laura – ¿Eso es también telegrafía?

-¿Tú sabes qué significa telegrafía? – preguntó a su vez el marino –. Telegrafía significa mensajes gráficos a distancia, y los romanos entendían los mensajes de una torre a otra…

-Después – siguió explicando -, en la edad moderna, en Europa comenzaron a trabajar muchos científicos en la física y la electricidad, como los  experimentos de laboratorio con las ondas electromagnéticas de Maxwell y Hertz, y cuando Volta construyó la pila eléctrica se pudieron construir aparatos eléctricos para la telegrafía sin hilos. Hasta que Morse en Estados Unidos ideó el alfabeto de puntos y rayas y perfeccionó los aparatos mediante electroimanes. Como veis, mucha gente empujando en la misma dirección.

-¿Y todos esos instrumentos y esa pantalla?- preguntó Nico.

-Son los que verdaderamente controlan nuestro rumbo: la radio, el radar, el sonar, la unidad GPS de localización por satélite… porque la telegrafía pertenece ya a la prehistoria.

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Profesor en la Consejería de Educación de Canarias. Durante dos años he trabajado en la Sección Internacional Española de Centro Internacional de Valbonne-Niza y actualmente me encuentro en la Sección Internacional Española del CSI Europole de Grenoble. Pulsa aquí para saber más de mí