Clasificación semántica de los nombres


   abstractos      colectivos      común      concretos      contables      incontables      individuales      propios   
Podemos clasificar los nombres en función de diversos criterios. Si nos fijamos en lo que significan, cada nombre puede ser definido con cuatro rasgos. Primero hemos de decidir si el nombre es , es decir, si se refiere a una clase de personas, animales, lugares u objetos, o , si designan entes únicos. Estos últimos se pueden reconocer porque siempre se escriben con mayúscula. Después los separaremos en o , según si se pueden tocar, si son tabgibles, o no lo son. Luego los dividiremos teniendo en cuenta otra característica: si se pueden contar (nombres ) o no (). Que no se puedan contar no quiere decir que no se puedan medir, pesar o cuantificar de alguna manera, sólo especificamos que no podemos acompañarlos de determinantes numerales como "uno", "dos" o "cuatro". Por último tendremos que indicar a cuántos seres se refieren: si siempre designan un conjunto de cosas, aunque sean nombres en singular, serán nombres . Por el contrario si nos hablan de realidades separadas, que no se consideran en grupo sino una a una, serán nombres aunque estén en plural.