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Era del año la estación florida. Góngora.

Este poema, su estructura, las imágenes utilizadas, el vocabulario empleado, supuso un cambio radical en la concepción poética. Intenten prosificarlo y verán su dificultad.

Era del año la estación florida
en que el mentido robador de Europa,
media luna las armas de su frente,
y el Sol todos los rayos de su pelo,
luciente honor del cielo,
en campos de zafiro pace estrellas,
cuando el que ministrar podía la copa
a Júpiter mejor que el garzón de Ida,
náufrago y desdeñado sobre ausente,
lagrimosas de amor dulces querellas
da al mar; que condolido,
fue a las ondas, fue al viento
el mísero gemido,
segundo de Arïón dulce instrumento.
Del siempre en la montaña opuesto pino
al enemigo Noto,
piadoso miembro roto,
breve tabla, delfín no fue pequeño
al inconsiderado peregrino
que a una Libia de ondas su camino
fïó, y su vida a un leño (…).

Ministrar: servir, ejercer un oficio; garzón: joven; se refiere a Ganímedes, raptado desde el monte Ida como copero de los dioses ; Arión: personaje de la mitologia que, amenazado de muerte por los pilotos que guiaban su barco, tomó su cítara, atrayendo a los delfines y, arrojándose sobre uno de ellos, llegó a tierra firme conjurando el peligro; Noto: viento del Sur.

Soledades. 1613

Víctor Villoria

Profesor en la Consejería de Educación de Canarias. Actualmente en la Sección Internacional Española de Centro Internacional de Valbonne-Niza Pulsa aquí para saber más de mí

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