Y más cosas

El libro

-Dedícame el libro, por favor.

Él entornó los ojos unos instantes y luego le pidió su barra de labios. Se pintó los suyos con el carmín y los puso una y muchas veces sobre la contraportada intacta y sobre la hoja de la dedicatoria del autor. Y se lo entregó así, todo lleno de besos.