Y más cosas

Comentario de un poema de Machado.

Ofrecemos aquí un comentario, que no sé de dónde nos ha llegado, que puede ser útil para iniciar al alumnado en el estudio de la métrica y de las figuras literarias. 

Comentario de texto sobre un poema de Antonio Machado:

Anoche cuando dormía

soñé, ¡bendita ilusión!,

que una fontana fluía

dentro de mi corazón.

Di, ¿por qué acequia escondida,

agua, vienes hasta mí,

manantial de nuestra vida

de donde nunca bebí?

Anoche cuando dormía

soñé, ¡bendita ilusión!,

que una colmena tenía

dentro de mi corazón;

y las doradas abejas

iban fabricando en él,

con las amarguras viejas,

blanca cera y dulce miel.

Anoche cuando dormía

soñé, ¡bendita ilusión!,

que un ardiente sol lucía

dentro de mi corazón.

Era ardiente porque daba

calores de rojo hogar,

y era sol porque alumbraba

y porque hacía llorar.

Anoche cuando dormía

soñé, ¡bendita ilusión!,

que era Dios lo que tenía

dentro de mi corazón.

 

Introducción:

Este poema pertenece a Soledades de Antonio Machado, que pertenece a la generación del 98.

Tema:

Esperanza o ilusión, ya que tras las desgracias viene el acercamiento a Dios.

Estructura interna y externa (métrica)

Dentro de la estructura externa este poema se divide en 4 estrofas de 8 versos cada una, excepto la última que tiene 4 versos pues sólo es el estribillo.

Según la métrica, son versos octosílabos (arte menor) con rima

-a (ía)

-b (ón)

-a (ía)

-b (ón)

-c (ida)

-d (í)

-c (ida)

-d (í)

 

Se puede hablar de rima consonante pues se repite todas las letras a partir de la última letra tónica, hasta el final: «hogar» (v.22) – «llorar» (v.24).

Respecto a la medida, algunos versos acaban en aguda, y se les suman 1 sílaba más, quedando 7 +1, como es el caso de los versos 2 y 4 de cada estrofa. Por otra parte las sinalefas son constantes en el poema (versos 2 y 3), uniendo dos sílabas en una, cuando la primera acaba por vocal y la siguiente empieza por vocal.

El ritmo en continuo, acentuando las últimas (oxítona) o penúltimas (paroxítona) sílabas de cada verso.

Dentro de la estructura interna este poema se divide en 2 partes.

La primera abarca las tres primeras estrofas donde el narrador o voz poética explica un sueño sobre una fuente de agua, una colmena y un sol, que podrían ser metáforas de vida, recuerdos y amor, respectivamente.

La segunda parte resume los tres sueños en uno: Dios.

 

Figuras

Las figuras las relacionaremos con el contenido siguiendo su clasificación en el plano fónico, morfosintáctico y figuras retóricas.

El poema comienza con un estribillo de 4 versos con variación en el tercero, encabezado con el adverbio «anoche» que lo podemos relacionar con la oscuridad. Esto es importante cuando llegamos al final del poema donde aparece la «luz» que sería Dios.

Anoche cuando dormía

soñé, ¡bendita ilusión!,

que una fontana fluía

dentro de mi corazón.

Por lo tanto el poema representa un el deseo de pasar de esa noche al día, que podría hacer referencia a la muerte de la esposa de Antonio Machado que murió con anterioridad a este poema.

Los versos 3 y 4 de cada estrofa son distintos y nos sirve de introducción a lo que va a tratar en la estrofa.

La primera es el sueño de una fontana. Estas segundas partes están unidas al comienzo por medio de un encabalgamiento versal. pues coincide la pausa al final del verso.

La segunda parte de la estrofa (verso 5 al 8) desarrolla lo dicho en los estribillos.

Di, ¿por qué acequia escondida,

agua, vienes hasta mí,

manantial de nuestra vida

de donde nunca bebí?

 

A nivel morfosintáctico comienza con un imperativo «Di» (v.5) y continúa con una interrogación retórica (que no espera respuesta). Este imperativo da la sensación de reproche. A través de la metáfora del agua, se queja de que en su sueño, viene el agua por una acequia como si representase la alegría por vivir pero no es así.

En la 2ª estrofa, el sueño o ilusión, gira en torno a una colmena. Ahora la metáfora de las abejas que van fabricando la miel, representa los recuerdos (añoranza) de una persona querida.

Anoche cuando dormía

soñé, ¡bendita ilusión!,

que una colmena tenía

dentro de mi corazón;

y las doradas abejas

iban fabricando en él,

con las amarguras viejas,

blanca cera y dulce miel.

 

Es de destacar el paralelismo del último verso «blanca cera y dulce miel» donde los adjetivos calificativos tienen connotación positiva que se reitera por el contraste con el adjetivo viejas junto a amargas que representa lo negativo.

La 3ª estrofa gira en torno al «ardiente sol» que representa la claridad, que sirve de enlace con la última estrofa.

Anoche cuando dormía

soñé, ¡bendita ilusión!,

que un ardiente sol lucía

dentro de mi corazón

 

Destaca los paralelismos de los versos 21 o 24 con oraciones subordinadas causales

Era ardiente porque daba

calores de rojo hogar,

y era sol porque alumbraba

y porque hacía llorar.

 

Se explica así la primera frase «ardiente sol».

Profesor en la Consejería de Educación de Canarias. Durante dos años he trabajado en la Sección Internacional Española de Centro Internacional de Valbonne-Niza y actualmente me encuentro en la Sección Internacional Española del CSI Europole de Grenoble. Pulsa aquí para saber más de mí