Literatura,  Poesía

Antonio Gamoneda. Claridad sin descanso

Claridad sin descanso

Vi lavandas sumergidas en un cuenco de sangre y esta vision ardió en mí.

Má allá de la lluvia vi serpientes enfermas, bellas en sus úlceras transparentes; frutos amenazados por espinas y sombras y flores excitadas por el rocío. Vi un ruiseñor agonizante y su garganta llena de luz.

La realidad es mi pensamiento. Estoy soñando la existencia y es un jardin torturado. Pero voy a morir. Entretanto, pasan ante mí madres encanecidas en el vértigo.

Mi pensamiento es anterior a la eternidad pero no hay eternidad. He gastado mi juventud ante una tumba vacía; me he extenuado en preguntas que aún percuten en mí como un caballo que galopase tristemente en la memoria.

Todavía giro dentro de mí mismo aunque ya sé que ya voy a caer en la frialdad de mí propio corazón.

Así es la vejez: horas incomprensibles, claridad sin descanso.

Antonio Gamoneda. Arden las pérdidas. 2003

Víctor Villoria

Profesor en la Consejería de Educación de Canarias. Actualmente en la Sección Internacional Española de Centro Internacional de Valbonne-Niza Pulsa aquí para saber más de mí

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