Literatura,  Poesía

Anónimo. Yo me era mora Moraima

Este romance también se denomina “Romance de la morilla burlada” y es un perfecto ejemplo de la convivencia de etnias y culturas en la España medieval. El romance presenta un simbolismo sexual evidente en esa puerta cerrada ante la demanda del cristiano pero que luego es abierta. El final abrupto, típico del fragmentarismo del romancero viejo, le confiere al romance un gran dramatismo y una intensidad poética poco común.

Yo me era mora Moraima…

Yo me era mora Moraima,
morilla de un bel catar,
cristiano vino a mi puerta,
cuitada, por me engañar;
hablóme en algarabía,
como aquel que la bien sabe:
-Ábreme las puertas, mora,
sí Alá te guarde de mal.
-¿Cómo te abriré, mezquina,
que no sé quién te serás?
-Yo soy el moro Mazote,
hermano de la tu madre,
que un cristiano dejó muerto,
tras mí venía el alcalde.
Si no me abres tú, mi vida,
aquí me verás matar.
Cuando esto oí, cuitada,
comencéme a levantar,
vistiérame una almejía
no hallando mi brial,
fuérame para la puerta
y abrila de par en par.

Romancero viejo.

Profesor en la Consejería de Educación de Canarias. Durante dos años he trabajado en la Sección Internacional Española de Centro Internacional de Valbonne-Niza y actualmente me encuentro en la Sección Internacional Española del CSI Europole de Grenoble. Pulsa aquí para saber más de mí