Ejercicio de completar frases

Escribe en los espacios en blanco las palabras adecuadas.
La prepotencia salvaje de nuestra sociedad tecnológica, militar e industrial, se manifiesta hoy sin alguna a escala planetaria. No contentos con saquear riquezas ajenas, explotar a mujeres y hombres, violar y destruir culturas, inundar el mundo de , contaminar el aire, continentes y mares, almacenar armas costosas y extravagantes, cebar la tierra de nucleares hasta convertirla en un polvorín, quemar los excedentes de trigo y maíz para mantener los precios, planificar hambre, miseria y enfermedades en nombre de unos valores presuntamente universales pero en verdad ferozmente y clasistas, nuestros remotos, aunque identificables, programadores se han fijado por meta y pervertir la dolorosa visión de sus víctimas transformándola en un exótico y curioso espectáculo: no ya el de los jefes y altos oficiales nazis en la gozosa contemplación en petit comité de sus documentales sobre los niños y mujeres desnudos introducidos en las cámaras de gas de Auschwitz, sino el destinado al buen o norteamericano medio a los que, entre sonrisas dentífricas de deslumbrante blancura y anuncios de muchachas , diafanizadas por las virtudes de un champú natural proteínico, se ofrece en prima, de sobremesa, la visión de esqueletos vivos, piernas quebradizas y ahiladas, vientres deformes, rostros infantiles cubiertos de moscas en ameno y tranquilizador contraste con el entorno de un mundo sereno cuyos problemas son el exceso de calorías, la preservación de la línea mediante curas adelgazadoras y ejercicios gimnásticos, la búsqueda de varias y aguijadoras dietas caninas, la adquisición incesante de nuevos y eficaces instrumentos de confort doméstico para dichosos padres de familia y amas de casa. La agonía y muerte de millones de inocentes, sacrificados al modelo de la sociedad competitiva y brutal, se transforma así en un número más, aburrido a fuerza reiterado, del y adormilado telespectador.