Vicente Aleixandre. El niño murió (nana en la selva)

Sin duda Aleixandre experimenta a partir del libro “Historia del corazón”, del que procede este poema, un proceso de rehumanización evidente que lo separa de los libros anteriores de su producción poética. Aunque en este libro maravilloso hay varios poemas en los que podemos considerar que el poeta se diluye en el nosotros, existen poemas, como este que nos ocupa, en los que el autor de forma absolutamente estremecedora nos describe el sufrimiento ajeno. Un lujo escucharlo en la voz del propio autor.

El niño murió (nana en la selva)

 

¿Quién sufre? Pasé de prisa.
¿Quién se queja? Y me detuve.

La choza estaba oscura. Y la voz: «¿Quién te quiere a ti, corzo mío?» Pero el niño no se callaba.

«Rey de la selva viva, rey mío» Y el niño seguía llorando.

El amuleto; el lamento; la madre canta. Canta muy dulcemente. El niñito llora.

Huele a sándalo triste. Mano que mece a un niño. Canta. ¿Quién sueña?

El lamento largo no cesa. Dura más que la vida. El niñito calla. Canta la madre.

Más allá de la vida canta la madre. Duerme la selva.

Vicente Aleixandre, Historia del corazón, 1954

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