Vanguardias más allá de nuestras fronteras.

En esta entrada pasamos revista a aquellos autores que tuvieron influencia importante en la vanguardia europea.

Ramón Gómez de la Serna difundió la vanguardia desde su revista Prometeo, donde publicó en 1909 el Manifiesto futurista, y la reunión sabática en su Sagrada Cripta de Pombo se convirtió en celebración de precepto para los modernos. En Ismos, el creador de la greguería confirma la existencia de movimientos artísticos como el Futurismo, el Dadaísmo, el Suprarrealismo (Surrealismo) e inventa y bautiza otros. Es paridor de ramonadas interpretativas del arte, del que no queda al margen la música (jazzbandismo), el cine y sus artistas (charlotismo), la narrativa (novelismo) o los objetos cotidianos como lámparas y ventanas (luminismo), estanterías (estantifermismo.) El Arte se ensancha, se diluye en la vida, sale de los estudios a la calle, entra en las casas, aunque a empujones y contra el público burgués, que no entendía juegos tan disparatados. En la Europa de entreguerras la destrucción, la impostura, el eclecticismo, el mestizaje… globalizaron el vértigo renovador del arte con una rapidez hasta entonces inusual. Lástima que poco después se mundializara la sinrazón. Gran sonambulista, se adelantó al onirismo bretoniano, hasta el punto de ser reconocido como “la gran figura del surrealismo” por Pablo Neruda, que matiza que “sobrepasa a tal escuela, porque es anterior y es posterior.”

El Futurismo es un movimiento literario y artístico surgido en Italia en el primer decenio del siglo XX. Los futuristas cultivan el mito de la victoria: victorias tal vez ficticias, coronadas no por una gloria aristocrática y solitaria, sino por el escándalo en los cafés, en la calle, en las salas de conferencias. De todos modos el futurismo fue una escuela de polémica y de moral; y si usó con eficacia la técnica publicitaria, lo hizo con una finalidad básicamente pedagógica. Su máximo representante fue el poeta italiano Filippo Tommaso Marinetti, que recopiló y publicó los principios del futurismo en el manifiesto de 1909. Los temas más abordados son la máquina y el movimiento. El futurismo es antirromántico, militarista, patriótico y rechaza el pasado, admira la rebeldía, riesgo, violencia, agresividad artística, velocidad (por ejemplo “un automóvil rugiente”) y la belleza de los avances del modernismo como las máquinas.

En literatura, el Cubismo comienza en Francia en 1913. El precursor y máximo representante es Guillaume Apollinaire. En sus obras Alcools y Caligramas incorporó la superposición de imágenes con la técnica collage, con el que se acumulan elementos de forma arbitraria. Creó poemas que conforman un dibujo. El Cubismo del grupo de Apollinaire y de la revista francesa Nord-Sud intenta renovar la expresión, buscando nuevas cualidades de la sintaxis, de las palabras y de las imágenes. Los escritores se intentan evadir de su realidad, emplean la palabra para crear un mundo perfecto. Esta estética elimina la sentimentalidad y la temporalidad. Pretende descomponer la realidad para crear composiciones libres de coherencia. El poeta exaltará las cosas y los objetos más sencillos, apoyándose para ello en recursos tipográficos, tales como:

  • Ruptura con la disposición de los versos.
  • Eliminación de la puntuación y las rimas.
  • Preferencia por las imágenes visuales: el “collage”, y sobre todo, el caligrama (mezcla de elementos literarios y pictóricos para evocar visualmente el objeto que se describe en el poema).

El nombre de Dadaísmo es escogido de forma azarosa por Tristán Tzara. Es un movimiento que expresa una protesta nihilista contra la totalidad de los aspectos de la cultura occidental, en especial contra el militarismo. Con el fin de expresar el rechazo de todos los valores sociales y estéticos del momento, y todo tipo de codificación, los dadaístas recurrían con frecuencia a la utilización de métodos artísticos y literarios deliberadamente incomprensibles. El Dadaísmo decayó en la década de 1920.

El Surrealismo es un movimiento artístico y literario surgido en Francia a partir del Dadaísmo, en la década de los años 20 , en torno a la personalidad del poeta André Bréton. En 1916, año en que André Breton, conoce las teorías de Sigmund Freud y Alfred Jarry, a Jacques Dachéy a Guillaume Apollinaire. Durante los siguientes años se da un confuso encuentro con el Dadaísmo. Estos, uno inclinado hacia la destrucción nihilista (dadá) y el otro a la construcción romántica (surrealismo).

 

ACTIVIDADES

1– Busca un poema dadaísta y otro surrealista y comenta diferencias principales entre ellos.

2– Dividid la clase en grupos y especializaros en los diferentes movimientos vanguardistas y la interrelación de las artes. Exponed vuestras conclusiones en clase.

Libros Marea Verde. Para descargar el libro completo puedes pinchar aquí

Speak Your Mind

*

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.