Tema 36. Géneros literarios.

EL GÉNERO LITERARIO. TEORÍA DE LOS GÉNEROS.
0. Introducción.
Ø       ¿Cuál es el motivo de la necesidad de los géneros literarios?
– Necesidad de un principio de organización: “concepciones metodológicas aglutinantes que permiten formar un cuerpo ordenado de n la exposición de las diversas obras de la Literatura, reuniéndolas en grupos de condición poética afín.( López Estrada). También Warren y Wellek hablan de “un principio de orden”, una clasificación no cronológica ni espacial, sino “por tipos de organización o estructuras específicamente literarias”.
– Necesidad de situar las obras en la tradición histórica. R. Lapesa dice que “la costumbre heredada de la tradición ha ido fijando los distintos tipos de obras o géneros literarios”.
Ø       Los géneros pueden abordarse
– desde la teoría a la práctica: la tradición crítica ha ido creando una amplio bagaje de consideraciones teóricas sobre la cuestión hasta formar una preceptiva, unos modelos ideales, fijos e inmutables.
– desde la práctica a la teoría: las obras lite se saltan las distinciones genéricos: funden o fusionan géneros, rompen reglas, tratan de desmarcarse de la preceptiva,.. Los géneros aparecen y desaparecen, están de moda y dejan de estarlo, se heredan unos a otros, varían de país a país, de obra a obra, de autor a autor, de época a época.
         Lo que debe interesarnos sobre todo es la función social de los géneros como expresión estética del modo de interpretar o humano en cada época.
 
1. Problemática de los géneros. Resumen-introducción histórica.
La teoría – y el problema – de la delimitación de los géneros viene de tan lejos como Platón o Aristóteles, y ha ocupado siempre un lugar central en la teoría literaria, y más aún con las últimas aproximaciones pragmático-textuales, en las que es fundamental el establecimiento de estructuras (y super y macro-estructuras) predeterminadas.
El número inabarcable de subgéneros dentro de cada uno de los grandes géneros, así como la delimitación misma de estos grandes géneros – con toda la variedad de definiciones y aproximaciones que se han realizado desde los más diversos puntos de vista – conlleva una enorme dificultad en el tratamiento de este aspecto de la teoría literaria.
         La tendencia tradicional en Occidente – desde mediados del siglo XVI – ha sido la división tripartita: lírica, épica y dramática, ajustada a la división poética tradicional expresivo-retórica de las modalidades del discurso: exegemática (lírica), dramática (diálogo) y mixta (narración). La contribución de Hegel en el XIX – siguiendo a F. Schlegel – contribuyó a asentar el esquema forzando una identificación entre subjetivo-lírico, objetivo-épico y síntesis-dramático.
         Esa clasificación tripartita es la que se ha asentado en los manuales de retórica, poética y literatura en general. Hubo, a lo largo del siglo XX, intentos de renovación – Northop Frye o K. Hamburger – pero siempre presuponiendo una base natural expresivo-genérica. La oposición radical a la tipología de los géneros – aparte de Croce – se ha producido en el arte moderno y ha cuajado en ciertas actitudes teóricas que reflejan la natural oposición del artista a la rigidez del corsé genérico.
         La teoría clásica de los géneros (ver más abajo), como demostró sistemáticamente Croce, es inaceptable: los géneros no son esencias independientes y absolutas ni ideales platónicos. Aquella teoría había sustituido el concepto de belleza por el de subordinación a unas normas preestablecidas. Los géneros, hoy día, ya no se entienden como entidades cerradas e inmutables, no comunicables entre sí, y es gracias a ello que, como dice De Aguiar e Silva, la moderna teoría poética ha rehabilitado el concepto de género. Staiger (1952) sustituyó la noción sustantiva o esencialista de los géneros por conceptos estilísticos: “son términos de la ciencia literaria para representar con ellos posibilidades fundamentales de la existencia humana en general, y hay una lírica, una épica y una dramática porque las esferas de lo emocional , de lo intuitivo y de lo lógico constituyen ya la esencia misma del hombre”. Jakobson (1960) relaciona el género con los participantes (lírica, 1ª pers., referencial; épica 3ª pers, emotiva; dramática, 2ª pers., incitativa).
1.1. Terminología.
Frecuentemente se ha llamado género a las formas básicas o nivel 1: narrativa, lírica o dramática. También se llama género a formas de un nivel inferior o nivel 2: oda, novela, romance. Incluso podemos encontrar el uso del término en un nivel 3: novela policíaca, comedia de capa y espada.
Distintas denominaciones del nivel 1.
Ø       Goethe > formas naturales.
Ø       Staiger > conceptos fundamentales de poética.
Ø       Kayser > actitudes fundamentales.
Ø       Genette > architextualidad.
Ø       Spang > formas básicas de presentación literaria.
Ø       Otros > archigénero, género natural o macrogénero.
Para Spang el problema es secundario, si no usamos el mismo nombre para dos categorías y esté clara la división en niveles. La tendencia actual es reservar el término género para el nivel 2 y subgénero para el 3. Para el nivel 1 adoptamos el término archigénero.
Aguiar E Silva incide en la confusión en torno al término “género” debido a que se aplica tanto a las formas naturales (los archigéneros) como a los subgéneros de los niveles 2 y 3. En cuanto a las combinaciones fijadas tradicionalmente por la métrica, la rima, la estrofa, … propone llamarlas formas poéticas fijas.
2. Formas de entender los géneros. las dos grandes ideas de género.
– Históricamente, dos formas de entender los géneros:
Ø       Como descripción retrospectiva, análisis de la evolución hasta una determinada fecha.
Ø       Con un enfoque prospectivo, considerando el género como base de modelos posteriores.
Puede ser:
Ø       Preceptivo: concepción didáctico – preceptista del género. El más habitual desde la Antigüedad.
Ø       Especulativo o descriptivo.
– El estudio del concepto, la evolución y la rigidez o flexibilidad de la estructura del género está íntimamente unido al concepto que los escritores de diversas épocas tienen sobre la labor creativa.
Dos grandes bloques, según Spang:
Ø       Hasta el Romanticismo:
            Actitud preceptista, normativa y conservadora. La teoría clásica-clasicista considera el género como una forma exigida por la naturaleza misma de los entes literarios y por eso fija, definida. Moldes fijos.
                                         ¨ Respeto a las reglas e imitación de modelos.
                                         ¨ Los modelos permanecen casi sin variaciones.
                                         ¨ Imitatio / Contaminatio.
Ø       A partir del Romanticismo, los géneros pierden su carácter prescriptivo, serán según Buchón, “especies naturales de la creación literaria”.:
                                          · Originalidad, capacidad de innovación del creador.
                                          · La ruptura, lo nuevo se convierte en aspiración unánime.
                                          · Se niega la propia existencia de los géneros.
         Si Benedetto Croce negó la existencia de lo géneros, o atacó al menos furibundamente la versión más clásica (Brunetiere), vale la pena contrastar otras opioniones:
– Ortega y Gasset dijo “la antigua poética entendía por géneros literarios ciertas reglas de creación a las que el poeta había de ajustarse, vacíos esquemas, estructuras formales dentro de quienes la musa, como una abeja dócil, deponía su miel. En este sentido no hablo yo de géneros literarios…. Los géneros literarios son las funciones poéticas, direcciones en que gravita la generación estética… Entiendo por géneros literarios, a la inversa que la poética antigua, ciertos temas radicales, irreductibles entre sí, verdaderas categorías estéticas”. Un género podría ser “una cierta cosa a decir y la única manera de decirlo plenamente”.
         W&W hablan de género como “institución”: “cabe trabajar, expresarse a través de instituciones existentes, crear otras nuevas , cabe también adherirse a instituciones para luego reformarlas”. Consideran los géneros un principio de orden no estricto, no fijado, en el que puede – con muchos matices – insertarse toda obra literaria. Respecto a la bipartición entre las teorías del género clásica y la moderna, matizan que
Ø       la clásica no fue el bobo autoritarismo que algunos le atribuyen, sólo consideraba los géneros diferentes por naturaleza y jerarquía y no fusionables entre ellos: cada clase de arte tiene sus propias posibilidades y provoca unas emociones y un placer propios (especilización). Los géneros tiene además diferencias sociales: la épica y la tragedia tratan asuntos nobles y regios, la comedia los de la clase media, la sátira y la farsa los del vulgo. A ello se sumaban restricciones a la duración, el tiempo, el espacio, la acción, el tono, el registro, los temas. Es una teoría normativa y preceptiva: la doctrina de la pureza de los géneros.
Ø       la teoría moderna es descriptiva: no limita el nº de los posibles géneros ni impone restricciones a los autores. Considera que cualquier género puede tratar cualquier tema y que pueden mezclarse para producir nuevos géneros. El placer de la obra literaria se produce en base a una mezcla de novedad y reconocimiento.
3. Historia de los géneros literarios.
(seguimos a Aguiar E Silva – un poco – y mucho a García Berrio y Huerta Calvo)
3.1. Antigüedad clásica.
– Platón.
Se le atribuye al libro III de la República la distinción entre los tres géneros clásicos:
Ø       Poesía mimética o dramática.
Ø       Poesía no mimética o lírica.
Ø       Poesía mixta o épica.
En realidad Platón habla de:
Ø       Ficciones poéticas desarrolladas por imitación: tragedia y comedia.
Ø       Las que emplean la narración hecha por el propio poeta: ditirambos.
Ø       Un tipo que reúne ambos sistemas y se encuentra en las epopeyas y otros poemas.
Para Huerta Calvo, el interés de Platón era analizar qué géneros eran beneficiosos para todos en su república ideal, es decir, una poesía de carácter objetivo, racionalista, acrítico, no ambiguo. En el fondo está abogando por la disolución de los géneros.
– Aristóteles. Primera y más decisiva reflexión sobre los géneros literarios.
Diferencia varios géneros según los distintos medios, objetos y modos de la mimesis.
Según los medios:
                  · Poesía ditirámbica: ritmo, melodía y verso aparecen conjuntamente.
                  · Drama: ritmo, melodía y verso se usan separadamente.
Según los objetos:
                   · Tragedia, epopeya: imita a personajes moralmente superiores a los hombres.
                   · Comedia, parodia, ditirambo: imita a personajes inferiores moralmente.
Según los modos:
                   · Narrativo: el poeta narra en su nombre o asumiendo personalidades diversas.
                   · Dramático: los actores representan directamente la acción.
         Llama la atención la ausencia de la lírica en la tríada básica – sólo hay alguna mención marginal. Se había atribuido al carácter fragmentario de la obra, o a que la gran lírica se considerase musical. Kate Hamburger afirmó que Aristóteles distinguía poiesis – hacer – de legein ­– decir –, o sea, mímesis de logos. La poesía, como lite no mimética, cae fuera del dominio de la poiesis.
– Horacio.
Iniciador de la línea didáctico – preceptista. Horacio parece definir los géneros por el tipo métrico empleado, asociado a una temática concreta adecuada para cada género.
Formula y difunde las parejas ingenium / ars, docere / delectare, res / verba (topica mayor) y la idea del decorum (topica minor).
– Retóricos.
Desde la retórica se formularon clasificaciones genéticos muy olvidadas que presentaban sin embargo una capacidad globalizadora y una amplitud muy superiores a las de Aristóteles u Horacio. Así, Quinitiliano – siguiendo el esquema de Dionisio de Halicarnaso-, por ejemplo, clasifica a los autores en POETAS ( EPICOS, LIRICOS, TRÁGICOS, CÓMICOS), HISTORIADORES, ORADORES y FILÓSOFOS.
3.2. Edad Media.
Se caracteriza por la idea de crisis y la ruptura con la tradición clásica: el auge de lenguas vernáculas y de nuevas formas literarias conlleva un cierto olvido de modelos y presupuestos clásicos. Sin embargo, la pobre teorización de la época no responde a la variedad e innovación de géneros (cantares de gesta, romances, sirventés, cuento, autos sacramentales, disputas,…).
         – Diómedes realizó una atinada subdivisión del género dramático e incorporó subgéneros en prosa al narrativo, considerando épica y lírica dentro del mismo genus commune. Influyó enormemente en otra aportación interesante, la de Jean de Garlande.
         – Los trabajo de Isidoro de Sevilla o Averroes son sintomáticos de la crisis de la teoría en la EM: se habla de formas en desuso o mal conocidas, se incorporan formas nuevas y se dejan fuera otras por la dificultad de clasificarlas.
         – La aportación más destacada es la de Jean Bodel por su intento de categorización del género más en boga en la época: la epopeya prenovelesca.
         – El mayor esfuerzo por dar cobertura teórica a los géneros poéticos de nueva creación corresponde a Dante (De vulgari eloquentia). En ella reafirma la dignidad de la lengua vulgar, y establece una correspondencia entre tres estilos y sus formas genéricas: estilo sublime para la tragedia (canción); inferior para la comedia (tonada) y estilo propio de la desgracia para la elegía.
         – En el ámbito español, el Marqués de Santillana distingue en su Proemio e carta (1446-1449) tres estilos o “grados”: sublime (versos en gr. y lat.), mediocre en vulgar, y bajo para las obras más populares. Puramente prescriptivos son los tratados de E. de Villena (Arte de trovar) y de Juan del Encina (Arte de poesía castellana).
3.3. Consolidación del modelo antiguo: siglo XVI y XVII.
Amplio movimiento de teorización literaria. Al igual que en otras esferas de la cultura, al Teoría Genérica recupera las coordenadas de la poética clásica (Aristóteles y Horacio). Se establece definitivamente la tripartición entre lírica, épica y dramática a partir de la intervención del autor en la obra. Los géneros se jerarquizan socialmente.
– Minturno: habla por primera vez de las tres formas fundamentales: lírica, dramática y épica. Divide a su vez la épica según esté en prosa, en verso o mixta. Incorpora los géneros narrativos. Divide la dramática en trágica, cómica y satírica.
– Alfonso López Pinciano: elabora una amplísima casuística de subgéneros de base retórica, acogiendo formas literarias de muy reciente creación.
         – Lope de Vega: Arte Nuevo de hacer comedias (1609), nuevo formulación de la comedia radicalmente opuesta a la de la antigüedad: mezcla de lo trágico y lo cómico, ruptura de las unidades clásicas.
         – A Ludovico Castelvetro se le debe la regla de las tres unidades. F. Robortello tradujo y comentó la Poéticaaristotélica y el De Sublime de Longino.
3.4. El Normativismo Neoclásico.
La aceptación incondicional del sistema aristotélico-horaciano conduce a entender el género “como una especie de esencia eterna, fija, inmutable, gobernada por regalas específicas y también inmutables”.
         – N. Boileau (Arte poética) es el más representativo de esta sujeción estricta a las regals. El género dramático es el que más se adecua a las reglas de las tres unidades y la verosimilitud inexcusables en la imitación.
         – Luzán establece en España definiciones rotundas de los géneros, y trata formas específicamente españolas (tragicomedia, drama pastoril, églogas, autos,…)
Prerromanticismo:
– Giambattista Vico (La Scienza Nova, 1725), considera la Filología no sólo como estudio de la lengua, sino también de las costumbres, leyes y mitos de un pueblo. Lo mítico es, para Vico, equivalente a lo poético: clave constitutiva de la edad primera de la humanidad o edad poética. De esa primitiva forma se formarían – en evolución –ciertos géneros.
3.5. Romanticismo.
– Victor Hugo, en el prefacio de su Cromwell considera el drama como el periodo de madurez de esa evolución que señaló Vico: “el drama es poesía completa, pues encierra y resume toda la epopeya. Toda la poesía moderna desemboca en el drama”. La confusión de géneros es positiva y revitalizadora.
– Lessing: considera al drama al principal de los géneros. Admite la confusión de los géneros: el hibridismo enriquece la obra literaria: “en nuestros manuales, bien está que los separemos unos de otros, lo más cuidadosamente posible, pero si un genio, llevado por más altos propósitos, amalgama varios de ellos en una sola obra, olvidémonos de nuestro manual”.
– F. Schiller dice algo parecido, enlazando los géneros con la actitud filosófica: el teatro está sujeto a la causalidad, la épica a la sustancialidad. La poesía de mayor rango será una síntesis épico-trágica y que culmina en el drama musical o la ópera.
– Schelling: primer autor que concede notable importancia a la novela, a la que reconoce mayor capacidad totalizadora y mayor grado de madurez. También F. Schlegel considera la novela como género de géneros, pues en ella cabe todo.
– Jean Paul Richter ve en la multiplicidad de formas románticas la imposibilidad de establecer reglas. También concede gran importancia a la novela.
         – La culminación del romanticismo son las Lecciones de estética de Hegel, donde aparece la más completa tipología genérica jamás elaborada, tradicionalmente simplificada por los manuales en la identificación de los géneros con la expresión o no expresión de la subjetividad.
Ø       Género épico expone con amplitud una acción en todas sus fases.
Ø       Género lírico es la expresión de lo subjetivo, de los movimientos interiores del alma individual.
Ø       Género dramático reúne lo objetivo y lo subjetivo, los motivos interiores que impulsan a los personajes.
3.6. El SIGLO XX.
– Benedetto Croce: primer autor que niega con rotundidad no la teoría, sino la aplicación de los géneros. Cada obra es única e irrepetible: oda inclusión de una obra en un género preestablecido le resta originalidad a la creación literaria. Considera reprobable supeditar la expresión de la individualidad artística a una teoría genérica, y más aún si ésta pretende ser normativa. La teoría clásica de los géneros falsea totalmente el juicio estético.
         – Formalismo ruso: relacionan la noción de género con la idea de evolución literaria. Por ejemplo, Shklovski afirmó que “el género no es sólo una unidad establecida, sino también la contraposición de determinados fenómenos estilísticos que la experiencia ha demostrado que son acertados y que poseen un determinado matiz emocional y que se perciben como sistema.”. Jakobson relacionó los géneros con las funciones del lenguaje.
         – New Criticism. N. Frye es el único en esta escuela que atiene a la cuestión genérica con su teoría sobre las categorías preexistentes o elementos narrativos pregenéricos.
– E. Staiger. Prefiere hablar de actitudes, y considera los géneros como flexibles y permeables. Lo lírico o lo dramático no está vinculado exclusivamente a la literatura. Puede surgir un impulso lírico al contemplar un paisaje o uno dramático al presenciar una riña.
Distingue:
Ø       Estilo lírico (recuerdo, unión íntima de sujeto y objeto: creación). à siente
Ø       Estilo épico (representación de objetos en tiempo y espacio: observación y representación). à muestra
Ø       Estilo dramático (tensión: problema que busca solución: expectativa y tensión). à demuestra
– W. Kayser. Siguiendo a Staiger, intenta aclarar la esencia de lo dramático, lo narrativo y lo lírico como actitudes y manifestaciones supragenéricas. Lo lírico puede aparecer en lo narrativo o viceversa,…
– G. Genette. Concepto de architextualidad. La hipertextualidad es el conjunto de todas las relaciones explícitas que puedan existir entre las obras literarias. Extiende esta idea al ámbito de las relaciones implícitas. Estas darían lugar a los géneros o “architextos”.
                           ¨ Architexto: conjunto de todos los géneros.
                           ¨ Hipertexto: conjunto de todos los textos.
         – G. Lukacs concede a los géneros un existencia a priori como principios estéticos de creación mediatizados o condicionados en el proceso creativo por las circunstancias sociales, históricas, económicas o culturales. La determinación histórica es tan fuerte que puede llevar a la desaparición de unos géneros y la creación de otros.
         – Bajtín (la mejor aportación del XX a la teoría genérica, según García Barrio y Huerta Calvo) dice que “el género es el representante de la memoria creadora en el proceso de la evolución literaria. Las tradiciones culturales y literarias se preservan y viven, no en la memoria subjetiva del individuo, ni en una psique colectiva, sino en las formas objetivas de la cultura misma (comprendidas en las formas lingüísticas y discursivas)”. Introduce el criterio de la voz ideología, de acuerdo con el cual hay géneros monológicos (lírica) y dialógicos (novela polifónica). El género literario, para Bajtín, fija un modelo del mundo, delimita temáticamente la totalidad mediante unas coordenadas espaciotemporales a las que el llama CRONOTOPO.
         – La estética de la recepción entiende que los géneros se manifiestan en el horizonte de expectativas del lector. La lingüística del texto prefiere hablar de discurso, modalidades o tipologías textuales, superestructuras. La semiótica posterga la noción de género a favor de la de código cultural (en el cual se inscriben los fenómenos de originalidad – repetición). Así Kristeva propone “desplazar la antigua división retórica de los géneros por una tipología de los textos”. Greimas y Courtés ponen en tela de juicio la teoría genérica por su relativismo cultural y los postulados ideológicos implícitos que conlleva. Desde la pragmática, se pone en relación la teoría de los géneros con los actos de habla y las situaciones comunicativas normales. En general, pues, se enlazan los géneros literarios con los géneros discursivos.
 
 
4. algunas conclusiones.
– La división en lírica, dramática y narrativa es la más usual desde los orígenes. Muchos autores no ven la necesidad de justificar la existencia de estos tres archigéneros.
– Dos grandes tendencias históricas: preceptiva y descriptiva.
– Los propios autores van creando, fusionando o arrinconando géneros. Aparecen así muchos subgéneros y géneros híbridos que multiplican la complejidad de clasificación.
– Aunque polémico, parece el de género un concepto necesario: es un principio de conocimiento de la obra, un elemento de ordenación y de descripción.
– Steiger (género – actitud) y Bajtín (género – memoria – cronotopo) son aportaciones fundamentales en el siglo XX. Las nuevas relaciones establecidas por nuevos estudios pueden aportar concepciones novedosas y útiles sobre los géneros.
– ¿Qué ocurre con los llamados “géneros menores”? Ensayo, didáctica, historia, oratoria, epístola, memorias, (auto)biografía, diálogo,…..
5. Hacia una definición del género. (K. Spang).
5.1. Criterios cuantitativos.
Ciertos géneros tienen una extensión regularmente repetida.
Podemos diferenciar géneros breves, medianos y largos.
Los textos líricos suelen ser breves. Si no lo son, hay mezcla de géneros: Égloga.
Los textos dramáticos y narrativos tienen una extensión más variable, pero en cada uno podemos hablar de géneros largos y breves: Novela, Cuento.
5.2. Criterios lingüístico – enunciativos.
– Para Todorov , un género, literario o no, es una calificación de propiedades discursivas, refiriéndose a aspectos estilísticos, semánticos y enunciativos.
5.2.1. Rasgos métricos.
– Según Aristóteles, un lector griego reconocía una epopeya por estar escrita en versos heroicos, en hexámetros.
– Un lector español reconoce un romance por su forma estrófica.
Puede haber transgresiones, aunque eso no impide dar carácter general a esta norma.
5.2.2. Rasgos estilísticos.
– Durante siglos, la tragedia estaba escrita en estilo ‘sublime’.
– El decoro exigía que la comedia usase un estilo ‘bajo’.
Para Spang, Esperando a Godot es una tragedia, pero al no ser el lenguaje el esperado, la consideramos tragedia absurda.
5.2.3. Rasgos lingüísticos y registros.
– Lo connotativo es el elemento esencial de un texto lírico.
– Para Bajtin, ‘lo polifónico’, la mezcla de registros lingüísticos, es algo fundamental en la novela.
– También podemos hablar del ‘tono’: trágico, cómico, grotesco, melancólico, sentencioso,…
—– La comedia es cómica.
—– La elegía es triste, melancólica, contemplativa.
—– La fábula es sentenciosa.
5.2.4. Rasgos enunciativos.
– Hay géneros de comunicación diferida (sermo absentis ad absentem, propio de los géneros escritos) y géneros preformativos que se producen con la presencia directa de emisor y receptor.
En el drama se produce un ‘simulacro’ de comunicación directa. Se imita una situación de habla común.
La narrativa está vinculada con un tipo de discurso diferido.
En el teatro épico se mezcla lo narrativo con lo dramático, lo diferido con lo preformativo.
5.3. Criterios temáticos.
– Tradicionalmente:
Ø       La elegía trata sobre la muerte y las desgracias.
Ø       El romance histórico se toma sus temas de las crónicas.
Ø       La novela o el cuento admiten cualquier temática.
– Actualmente cualquier tema vale en cualquier género.
5.4. Criterios históricos y sociológicos.
– El género es algo histórico, es una convención artística que se desarrolla en el tiempo.Se crea un género cuando varias obras, en distintos momentos, repiten algunos rasgos.
– Pueden surgir innovaciones que debe recoger la teoría de los géneros.
Para Garrido, lo único claro en la cuestión de los géneros es la empírica movilidad de los mismos, sus continuas sustituciones y sus diferencias en el espacio y en el tiempo.
6. Tipología básica de los géneros tradicionales.
(García Berrio y Huerta Calvo: Los géneros literarios: sistema y historia. Cátedra, Madrid, 1992)
Claudio Guillén (Entre lo uno y lo diverso) estableció una importante aclaración terminológica, a la que se García Berrio añade una:
– cauces de presentación: narración, actuación, enunciación.
– géneros propiamente dichos: tragedia, epopeya, égloga, ensayo,…..
– modalidades: sátira, alegoría, parodia, …
– formas: convenciones de versificación, división en capítulos, escenas, estrofas,…
– subgéneros: diferentes especies dentro de un género. (añadida por García Berrio).
DEFINICIÓN DE GÉNERO (en tanto architexto o texto de textos : “armónica articulación entre constitución formal – dispositio, elocutio – y contenido temática e ideológico – inventio -. La acumulación de textos de un mismo género, conforma una serie genérica, y si esa acumulación se produce en una misma época, grupo genérico. Podemos aplicar la noción de categorización de la lingüística cognitiva: habrá textos que sean prototípicos de un género – que cumplen de forma más o menos idónea las condiciones para pertenecer a él – y desde ese centro, alejándose progresivamente, orbitan muchos textos que cuentan con una o más características propias de ese género, que pueden llegar a contradecirlo o que lo mezclan con otros. 
Así, García Berrio y Huerta Calvo (GBHC) toman Género en el sentido de Guillén, y los clasfican en grupos genéricos en el sentido genettiano. Veámoslo:
 
6.1. Géneros poético-líricos.
Esta denominación permite, según GBHC, incluir aquí formas como el poema narrativo breve o el poema en prosa.
Según Hegel, la poesía lírica satisface la necesidad de “expresar lo que sentimos y contemplamos a nosotros mismos en la manifestación de nuestros sentimientos”, pero el filósofo alemán amplía su alcance al considerarla capaz de abarcar temas objetivos del mundo exterior, si bien dentro de unos límites más reducidos que los de la épica. 
Kayser lo describió como las diferentes relaciones entre yo y el mundo: el yo contempla y siente el mundo exterior (cuadro), el yo habla íntimamente con un tú personal (oda), el yo se funde con un tú-mundo (canción).
Dentro de este grupo, según GBHC, se incluyen subgéneros como:
Forma primitivas
– himno, que contiene sentimientos o ideales patrióticos de una colectividad.
– ditirambo, canto en honor a Dioniso.
– epitalamio, o canto de boda.
Formas clásicas
– epigrama, que empezó siendo inscripción funeraria y acabó como satírico.
– oda, poemas de larga extensión y grave entonación.
– elegía, poemas de expresión del dolor por la muerte de un ser querido .
– anacreóntica, de temática hedonista y epicúrea.
– cansó – cantiga – canción, de amor cortés.
– sirventés, versión breve y satírica de la cansó.
– disputas, diálogos.
Formas populares
Caracterizadas por López Estrada como de gran capacidad sintetizadora, lenguaje elemental, expresión directa y léxico limitado: canción, jarchas, villancico, albadas, pastorela, romance, seguidilla, madrigal. (Teoría del fondo lírico común europeo).
Formas renacentista
– canción petrarquista
– canción trovadoresca
– soneto
– epístola
– égloga lírica
6.2. Género épico-narrativos.
Esta denominación, según GBHC, amplia el desusado término de épica al más prototípico de este género: la novela. Según Schelling la poesía épica designa “la acción, la objetividad, y en este sentido persigue alcanzar la imagen de lo absoluto”.
GBHC analizan este grupo genérico a partir de su evolución histórica en cinco grandes grupos, de la epopeya a la novela.
EPOPEYA
“Romans” medievales
Narraciones en prosa (cuento)
Novela corta (novella) y cuento
NOVELA
Mimesis de personajes de condición noble o heroica con ritmo único gracias a largas tiradas de versos monocordes.
Iliada, Odisea. 
Incluye: mito, saga, gesta, leyenda, himno, cosmogonías, teogonías,…. Epopeya medieval y epopeya renacentista.
Subgéneros épicos en versos que acentúan la narratividad del discurso: milagros, fábulas, fabliaux, leyendas, romances, gestas,…
Narraciones en prosa que aún conservan el mundo referencial propio de la epopeya:
exemplo, fabliaux. fábula, cuentos folklóricos,..
Desde Bocaccio, surgen la novella y el roman. La novela corta es una narración breve de estructura simple, acción condensada y sicología no exhaustiva. Tuvo su esplendor de los siglos XIV a XVII.
Novela pastoril, morisca, bizantina, picaresca, de aventuras, de viajes, epistolar, de caballerías. Aunque 1605 es al año clave (DQ), el inicio de la novela moderna. De aquí todos los géneros: novela de aprendizaje, de folletín, realista, naturalista, polifónica, lírica, policíaca, dialogada, metanovela,…
6.3. Géneros teatrales.
Esta denominación es más amplia que dramático y permite incluir géneros como los mismo, los momos, o las performances.
Afirman GBHC que de todos los géneros, el teatral es “el que presenta mayor nitidez a la hora de ser clasificado, por reducirse los géneros naturales o teóricos a dos: tragedia y comedia, al que se une después un tercero, de significación más amplia y no tan concreta: el drama.”
Para los románticos, el teatro representaba el más alto de los géneros, por su posibilidad de aunar lo lírico y lo épico. Lo consideraron el más avanzado, pues después de los grandes sucesos de tipo colectivo – la épica – aparecerían en el teatro los héroes, aislados e independientes, protagonistas de una acción determinada. Lo característicos de la poesía dramática sería así la presentación de la persona moral en una acción unitaria y coherente directamente ante los ojos de un espectador, satisfaciendo así la necesidad universal de contemplar las acciones y las relaciones de la vida humana.
El teatro se ha considerado siempre en su doble vertiente: textual y escénica, el texto literario y el texto espectacular. Por otra parte, el teatro siempre ha mantenido una especial relación con el mito, con el rito, con la fiesta.
Subgéneros:
tragedia
– formas primitivas: himno fálico, ditirambo
– tragedia clásica, romántica, moderna.
drama
– tragicomedia.
– drama social, poético, histórico, burgués, rural, épico
-religioso: misterio, moralidad, auto sacramental.
comedia
– cómica: burlesca, farsa, entremés, sainete.
– seria: costumbrista, alta comedia, de intriga, de carácter, crítica.
         A ellos habrá que sumar géneros musicales como la ópera, la opereta, la zarzuela, la revista, la comedia musical. Y quedarían por clasificar el teatro didáctico, el teatro del absurdo, el teatro de la crueldad, el esperpento valleinclanesco,….
6.4. Géneros didáctico-ensayísticos.
Según GBHC, este género incluye los textos destinados a la exposición de idea o de prosa no ficcional, aun cuando no haya siempre una intención artística bien definida.
         Aunque en muchos de estos géneros el propósito estético queda subordinado al ideológico o al didáctico, aquél nunca está ausente por completo. La forma básica de este grupo genérico – el ensayo – es testimonio a lo largo de las épocas de las tendencias estéticas dominantes en los momentos en que fue escrito.
         La clasificación, con alguna modificación, de GBHC es así:
de expresión dramática
– diálogo platónico.
– diálogo lucianesco.
– diálogo renacentista.
– sátira menipea.
de expresión objetiva
ENSAYO – artículo – tratado – glosa
miscelánea: apotegma, refrán, máxima, aforismo, greguería
historia, biografía, viajes
FORMAS ORATORIAS: religiosa, política, forense, académica, militar,…
DIDÁCTICA
de expresión subjetiva
AUTOBIOGRAFÍA: ensayo, memorias, diario,…
ENSAYO.
CRÍTICA.
        
         Dentro de este misceláneo grupo deberían incluirse, claro está, los diferentes géneros periodísticos que podríamos considerar, en términos de Lázaro Carrete, literales, esto es, con voluntad de perduración más allá de la simple difusión diaria de noticias.
Aportado por Carlos Rull

 


 

¿Guarda toda obra relaciones literarias suficientemente directas con otras obras, de modo que facilite su estudio el estudio de las demás obras? ¿Hasta qué punto va implícita la idea de “intención” en la idea de género?”. ¿Toda obra es clasificable? ¿Son fijos los géneros? No.

Comentarios

  1. PATRICIA TERRÓN dice:

    Marqués de Salamanca no, Marqués de Santillana. Es una gran errata.

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