Tema 29. El texto dialógico.

EL TEXTO DIALÓGICO. ESTRUCTURAS Y CARACTERÍSTICAS.

INTRODUCCIÓN.

  • El discurso verbal puede adoptar dos formas fundamentales: monólogo y diálogo.

  • Según Bobes Naves el diálogo puede ser analizado bajo tres perspectivas principales: la pragmática, la puramente lingüística y la literaria.

  • El interés por el diálogo se inicia en el campo epistemológico, en la teoría del conocimiento, acaparando más tarde el interés de la sociología.

  • Como lenguaje aplicado que es lo estudia la pragmática, dado que en él intervienen las circunstancias personales de los hablantes y las referencias contextuales e intertextuales de la situación física.

1.- EL DIÁLOGO.

1.1.- DEFINICIÓN.

  • Es un discurso directo donde intervienen varios sujetos, que intercambian el turno y que tratan un tema único.

  • María Moliner: «la acción de hablar unas con otras dos o más personas, contestando cada una a lo que otra ha dicho antes».

1.2.- PERSPECTIVA PRAGMÁTICA.

  • El estudio pragmático del diálogo tiene en cuenta los aspectos verbales y no verbales del proceso interactivo, junto con el contexto lingüístico y la situación.

  • Los rasgos característicos del diálogo serían:

  1. Es un proceso semiótico interactivo en el que concurren varios sujetos, lo que le da un carácter social y le impone una normativa.

  2. Es un proceso que se desarrolla con la alternancia de turnos y, en consecuencia, tiene la forma de un discurso fragmentado.

  3. Es un proceso semánticamente progresivo que se dirige hacia la unidad de sentido en la que convergen todas las intervenciones.

  • Como elementos constantes en el esquema general del diálogo aparecen:

  1. Cada uno de los sujetos que interviene aporta su propio rol, su función específica y su modo de actuar lingüísticamente.

  2. A los actos verbales hay que añadir las acciones no verbales de los sujetos que están en la situación.

  3. El carácter de la misma situación puede dar lugar a diálogos científicos, filosóficos, literarios, etc.

  4. La situación condiciona también el progreso del diálogo y lo hace tenso, distendido, dramático, etc.


1.2.1.- Carácter social.

  • El diálogo es una actividad regida por normas que no se regulan de forma expresa.

  • La primera de ellas es la libertada de intervención. El diálogo no admite jerarquías y se anula cuando no se respetan los turnos de intervención.

  • La participación de los hablantes ha de ser activa. No basta con escuchar sino que hay que intervenir.

  • Antes del diálogo se suele abordar una fase previa que la que la norma social nos impone un intercambio de palabras de saludo, o de frases para evitar el silencia. Greimas las denomina «elementos encuadrantes del diálogo» y son, por regla general, frases de cortesía.

  • Las frases hechas que rompen el silencio suelen ser frases neutras «¡Qué calor!, frases amables «¡Qué bonito lo que hace!, o comentarios que afectan al oyente, ¡Vaya calor!.

  • Una vez establecido el diálogo el sujeto ha de mostrar mediante signos kinésicos y proxémicos que está escuchando y demostrar, cuando hable, que ha entendido.


1.2.2.- Turnos de palabra.

  • Lo que diferencia al diálogo de la conversación son las normas de los turnos. La conversación también es una actividad realizada por turnos, pero con otras normas, o sin ellas.

  • Las normas sociales y semánticas garantizan la producción de sentido dentro de las formas que exige el diálogo; a la vez se va produciendo un sentido único con tales intervenciones.

  • Bobes Naves denomina normas semánticas a todas las condiciones externas y formales necesarias para iniciar, proseguir y terminar el intercambio verbal, afectan al sentido que se va logrando con el diálogo, frente a las normas de cortesía convesacional que afectan de un modo directo a la conducta de los sujetos del diálogo.

  • Grice explica las exigencias del discurso dialogado en función de las normas semánticas. El hablante debe ofrecer la cantidad de información apropiada, de forma clara y cierta.


1.2.3.- Sujetos de diálogo.

  • Las relaciones que el diálogo establece en cada enunciado entre el locutor y el alocutor son las de los procesos de expresión y de interpretación. La competencia de los sujetos facilitará o dificultará el progreso del diálogo.

  • La intervención competente de los locutores se orienta por tres criterios generales:

    1. Las modalidades del habla: disposiciones de los sujetos que garantizan que saben, pueden y quieren hablar.

    2. El valor semántico y formal de los enunciados en el transcurso del diálogo.

    3. Las normas lógicas, semióticas y gramaticales de todo discurso, cuyo conocimiento y uso para por los sujetos del diálogo.

  • El diálogo, al ser en lenguaje presente, presenta signos no verbales que hay que tener en cuenta: paralingüísticos, kinésicos, etc. Todos estos signos han de ser interpretados para que el diálogo avance correctamente.

  • Goffman habla de las «zonas de acceso». Se trata de lugares desde los que se puede escuchar un diálogo sin que lo adviertan los interlocutores. Una persona presente, aunque no hable, influye en el contexto; no así si la persona no está en la zona de acceso de los sujetos del diálogo.

  • En el diálogo intervienen directamente los interlocutores, indirectamente los interlocutores, que producen un efecto feedback sobre los dialogantes, y los tapados, que no se hacen presentes en el diálogo y que dan lugar a procesos de comunicación indirectos, muy explorados por la novela y el teatro.

2.- DIÁLOGO VS DIALOGISMO.

  • Según la DRAE el dialogismo consiste en «hablar con uno mismo». A partir de Bajtin se denomina dialogismo a la concurrencia de voces distintas en forma de diálogo interior, exterior o incluso de monólogo.

  • Bobes Naves considera que el dialogismo tiene en cuenta al receptor antes de formular su mensaje y mientras lo realiza. Vd. si necesario.

3.- ASPECTOS LINGÜISTICOS DEL DIÁLOGO.

  • El diálogo es un discurso caracterizado por una estructura retórica del tipo pregunta / respuesta, propuesta / aceptación, etc., y termina textualmente con enunciados conclusivos.

  • De las personas gramaticales tiene preferencia el Yo porque es quien abre el proceso al formular el primer enunciado. El Tú no inicia el diálogo pero lo sigue. En el diálogo se da la necesaria igualdad entre el Yo y el Tú, ya que para que el Yo inicie un enunciado debe tener conciencia de que alguien le escucha.

  • Se suelen dar fórmulas de tipo fático que reclaman la atención del oyente (fíjate, escucha…), el interés del discurso (esto es importante…) o la valoración del que habla (lo que viene ahora es importante…). Los sujetos disponen de muchos recursos de énfasis, de tipo paralingüístico (elevar el tono, alterar el ritmo…) de tipo proxémico (un mayor acercamiento, tomar del brazo…).

3.1.- LOS DEÍCTICOS.

  • Los deícticos son categorías de palabras vacías, signos señaladores, cuyo sentido se actualiza pragmáticamente, es decir, en el uso.

  • Los aspectos lingüísticos más destacados en el diálogo son los siguientes:

  1. Uso más frecuente de deícticos personales, ya que se trata de un discurso directo.

  2. Frecuencia mayor de deícticos espaciales y temporales.

  3. Predominio de tiempos de presente, debido a que es lenguaje en situación.

  4. Predominio de índices de dirección al receptor: frases interrogativas, etc.

  5. Uso frecuente de metalenguaje para precisar lo que no se entiende. Uso frecuente también de la función fática.

  • El sistema deíctico tiene una enorme importancia y cumple dos funciones: señala y conecta; lo hace en dos direcciones, dentro del discurso, mediante anáforas parciales, y fuera del discurso señalando relaciones entre los sujetos de la enunciación y los objetos y personas del entorno.

  • El sistema de deícticos en español tiene tres categorías principales:

  • De persona: pronombres personales, morfemas personales del verbo, demostrativos.

  • De tiempo: lexemas plenos (hoy, ayer), palabras vacías (antes, después).

  • De espacio: adverbios de lugar (aquí, ahí, allá).

3.2.- NORMAS DE COHESIÓN Y NORMAS DE COHERENCIA.

  • El principio de cooperación en el diálogo se inicia con la voluntad por parte de los hablantes de buscar unidad, de modo que deben aceptar las normas necesarias para garantizar la unidad textual.

  • La unidad en el discurso se hace patente mediante signos textuales comunes al monólogo y al diálogo. Son los llamados conectivos, ordenan las frases en un conjunto único. Se apoyan en el significado de las frases y las relacionan desde un contenido especial, añadiendo un nuevo sentido. Son conectivos las conjunciones coordinantes y subordinantes, así como los adverbios sentenciales del tipo «no obstante, sin embargo».

  • Van Dijk define la coherencia como «una propiedad semántica de los discursos basada en la interpretación de cada frase individual relacionada con la interpretación de otras frases»

  • Existirían cuatro clases de coherencia textual:

  1. Coherencia superficial o cohesión: se logra mediante recursos gramaticales como las referencias anafóricas, las concordancias, etc.

  2. Coherencia global. Es un conjunto de distribución estratégica de las partes para lograr una significación única entre todas.

  3. Coherencia pragmática. Tiene que ver con la situación pragmática en la que se desarrolla el discurso material.

  4. Coherencia interna. Conjunto redundante de categorías semánticas; se basa en la redundancia, la reiteración e incluso la repetición directa de lexemas o de semas.

  • Estos aspectos lingüísticos no son exclusivos del diálogo pero sí aparecen con más frecuencia en este tipo de discurso que en otros.

3.3.- DIÁLOGO VS CONVERSACIÓN.

  • Estos términos se utilizan con frecuencia como sinónimos en el español actual, pero no siempre es posible la sustitución de uno por otro.

  • Tienen en común ser procesos interactivos, con dos sujetos al menos, son actividades semióticas, sociales, lingüísticas y se realizan en directo, por turnos, cara a cara, en presente, y dan lugar a discursos segmentales.

  • Las principales diferencias son que mientras en el diálogo se exige la simetría de roles por las normas que rigen los cambios de turno, en la conversación no se respetan tan rigurosamente los turnos, pues no es rasgo pertinente en la conversación. En ésta hay tantas intenciones como interlocutores, es espontánea, no tiende normalmente hacia un desarrollo predeterminado, no avanza por argumentos, sino por intervenciones; carece de unidad frente al diálogo que exige claridad, orden, no tolera cambios del tema o temas secundarios que suplanten al tema central.

3.4.- DIÁLOGO DIRECTO VS DIÁLOGO REFERIDO.

  • Cuando alguien habla consigo mismo (dialogismo según la RAE) desarrolla un diálogo en el que hay sincretismo entre la primera y segunda persona.

  • Cuando alguien cuenta lo que otros han dicho puede desarrollar un dialogismo según la acepción del DUE. Lo que se reproduce puede ser un lenguaje directo en primera persona, es decir, un diálogo con todas las normas retóricas del discurso dialogado; la reproducción puede mantener el estilo directo y la diferenciación textual de los dos discursos, o puede reproducir el discurso en estilo indirecto o incluso integrado totalmente en el habla del que retransmite.

  • El estilo indirecto libre, según Verdín Díaz, es la incorporación del diálogo a la narración en la misma sintaxis que el estilo directo puro, pero independientemente de verbos introductores y nexos que indiquen subordinación y dependencia.

  • Cuando un texto monologal incorpora el diálogo de otros sujetos, se duplican los sujetos de la emisión; por un lado el sujeto del monólogo envolvente; por otro, los sujetos del diálogo transmitido. También se duplican los tiempos y los espacios. La inclusión de un diálogo en un monólogo envolvente hace que el diálogo deje de ser un proceso in fieri al presentarlo como acabado, conserva la forma de discurso dialogado, pero está cerrado, es lenguaje transmitido, referido.

  • El diálogo referido puede ser retransmitido bajo formas lingüísticas variadas, y añadirle información suplementaria sobre gestos, actitudes, movimientos, etc., es decir, los signos no verbales concurrentes en el diálogo. El diálogo referido no es un recurso específicamente literario

3.5.- DOBLE VERBALIZACIÓN, CODIFICACIÓN Y CONTEXTUALIZACIÓN.

  • La verbalización se refiere al uso de los términos y de las construcciones gramaticales por cada uno de los sujetos hablantes.

  • La codificación es el paso de los contenidos semánticos a las secuencias verbales y no verbales de los enunciados.

  • La contextualización la forman las relaciones pragmáticas con los sujetos y con la situación.

  • Podemos hablar de que en el diálogo existe una doble verbalización, doble codificación y doble contextualización.

  • La actividad de los sujetos en el diálogo tiene dos fases principales:

  1. Fase previa al diálogos. Procede de las modalizaciones (poder, querer y saber dialogar), de las presuposiciones (referentes a los grados de conocimiento sobre el lenguaje y sobre la conducta de uno mismo y de los demás)

  2. Fase propiamente dialogal. Tiene un uso especial de los deícticos y de la gestualidad. El orden de las intervenciones resulta pertinente en el discurso. En el diálogo, al contrario que en la conversación, se da un texto ordenado y progresivo.

  • La nota más característica del diálogo es que es un proceso interactivo, donde varios sujetos hablantes actúan, cada uno de ellos por sí mismo, con sus circunstancias personales y situacionales y además actúan de unidad de fin. La unidad textual va progresando mediante la actividad de varios emisores.

4.- EL DIÁLOGO EN LA LITERATURA.

  • Hacer una lucubración general sobre el valor del texto dialógico en la literatura.

  • Mediante la utilización del diálogo se consigue que los personajes se caractericen a sí mismos a medida que van hablando.

  • Los diálogos literarios se apartan considerablemente de los diálogos funcionales porque en aquellos el diálogo se convierte en un recurso manejable a favor de una tesis o una historia. Además el texto literario recoge también los signos no verbales que se dan en el diálogo y explica los antecedentes de la situación.

4.1.- EL DIÁLOGO EN EL TEXTO DRAMÁTICO.

  • Es esencial. Aludir a las réplicas, los falsos diálogos, los diálogos paralelos sin intercambios, etc.

  • Según Ubersfeld hay que tener en cuenta en un diálogo teatral:

  1. Las relaciones de dependencia entre los personajes del diálogo dentro de una estructura sociohistórica determinada.

  2. La incidencia de estas relaciones en la palabra de los locutores, con las consecuencias que de ello se derivan.

  3. Los presupuestos en que reposa la existencia misma del diálogo.

  • El diálogo dramático tiene una gran variedad de formas y de sentidos. En él concurren formas muy variadas como el aparte, el monólogo, la apelación al público, los diálogos interiorizados presentados como monólogos, etc. Hay que tener en cuenta que el diálogo dramático es un texto autosuficiente y que ha de proporcionar al público los datos suficientes para que este se entere de todo. Destaca en este sentido el uso del aparte.

  • La caracterización de los personajes se logra mediante la palabra, la información directa al público y los signos no verbales, no sólo a través del diálogo.

  • El diálogo teatral ha de tener una apariencia de normalidad, sin embargo se han eliminado las interrupciones, las digresiones y todos aquellos elementos que caracterizan el diálogo común.

4.2.- EL DIÁLOGO EN LA NOVELA.

  • Hacer un resumen del diálogo en los diferentes tipos de novela.

4.3.- EL DIÁLOGO EN LA POESÍA LÍRICA.

  • Aludir al uso poco frecuente del diálogo en la poesía lírica

  • El diálogo juglaresco y la casi total ausencia de diálogo en la lírica actual.

 

Deja tu opinión

*

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.