Tema 26. El texto narrativo.

TEMA 26: EL TEXTO NARRATIVO. TIPOS Y TECNICAS.

INTRODUCCIÓN.

En el presente tema, analizaremos las características esenciales del texto narrativo y también presentaremos algunas de sus principales manifestaciones. Este tema forma parte, en el cuestionario de oposición de una serie encaminada a caracterizar los diferentes tipos de texto o discurso.

La retórica clásica y, modernamente, la lingüística del texto establecen los siguientes tipos de discurso: narrativo, descriptivo, dialógico, argumentativo y expositivo. Esta clasificación se fundamenta en un criterio pragmático que es, la finalidad del discurso, en cada uno de estos tipos la actividad comunicativa se orienta a diferentes metas. Así el texto narrativo sirve para referir acontecimientos, el descriptivo para pintar cosas o personas, el dialógico para la interacción social, la argumentación para persuadir, la exposición para explicar o manifestar nuestras ideas.

Como es lógico, la diversidad de intenciones que subyace a cada modalidad de discurso se traduce en una serie de diferencias a nivel lingüístico y estructural que son estudiadas por la retórica, la lingüística del texto y la estilística. Antes de centrarnos en el análisis del texto narrativo es necesario hacer una última apreciación general acerca de la tipología del discurso. En la realidad es muy difícil encontrarse con textos “químicamente puros”, la actividad comunicativa tiende a la mezcla de modalidades del discurso. Como veremos, las principales manifestaciones del texto narrativo (novela, cuento) tienden a mezclar el discurso puramente narrativo con el diálogo y la descripción.

EL TEXTO NARRATIVO. CARACTERÍSTICAS Y COMPONENTES ESENCIALES.

Podemos definir la narración como un acto comunicativo en el que un emisor (narrador) relata una serie de sucesos relacionados con unos personajes, acontecidos en un proceso temporal y en un espacio determinado.

En consecuencia, los elementos indispensables en todo discurso narrativo son:

  • Narrador.
  • Acción.
  • Tiempo.
  • Personajes o actantes.
  • Escenario.

A continuación me encargaré de pormenorizar algunas de las principales cuestiones técnicas que atañen a estos elementos esenciales del texto narrativo, no sin antes mencionar, como característica inherente al mismo, la acentuada tendenciaEn primer lugar, tal y como ya hemos comentado en la introducción, el texto narrativo se caracteriza por una acentuada tendencia a mezclarse con otros tipos de discurso: descripción y diálogo, principalmente.

CARACTERÍSTICAS ESTRUCTURALES DEL TEXTO NARRATIVO.

Para desarrollar este epígrafe, nos centraremos en cada uno de los componentes esenciales del relato en sus principales elaboraciones técnicas y en los efectos estilísticos de eso distintos modos de elaboraciones técnicas.

Técnicas referentes al narrador.

Uno de los aspectos más interesantes a estudiar en el texto narrativo es la instancia desde la que el narrador cuenta la historia, o por decirlo de un modo más preciso el manejo del punto de vista. Entendemos por punto de vista, la conjunción de la persona gramatical desde la que se narra y de la implicación del narrador en los hechos que cuenta. En principio, las posibles combinaciones pueden reducirse a dos:

  • Mediante el uso de la 3ª persona el narrador se situaría al margen de los hechos que relata, confiriendo a la narración un carácter más objetivo.
  • Mediante el uso de la 1ª persona el narrador se incluiría en los hechos narrados, confiriendo al relato un tono marcadamente subjetivo.

Sin embargo, las cosas no son tan sencillas, el hecho de que la historia sea contada por un narrador en 3ª persona, no garantiza en absoluto, la objetividad del relato. Para ponerlo de manifiesto, analizaré de un modo más exhaustivo los posibles puntos de vista del texto narrativo.

  • Narrador en 3ª persona, mediante ella el narrador se sitúa fuera del universo de ficción, pero puede distanciarse más o menos de los hechos según los casos:

Narrador omnisciente: es una especie de narrador demiurgo, como su nombre indica lo sabe todo de sus personajes esto le permite introducir juicios y valoraciones acerca de los hechos. La Regenta.

Narrador behaviorista: no emite juicios, se limita a constatar los hechos, sus conocimientos acerca de estos, en los casos más extremos, son menores que los de los personajes, el narrador se limita a referir los actos y gestos de los personajes sin poder acceder a sus pensamientos.

Narrador equiescente: Se sitúa en un punto de vista intermedio entre los dos anteriores. El narrador ve los hechos a través de la mirada de los personajes. Para ello se suele utilizar el EIL.

  • Narrador en 1ª persona, mediante ella el narrador se incluye en los hechos que narra. La primera persona suele imprimir una fuerte carga de subjetividad al texto haciéndolo más expresivo. Sin embargo conviene matizar que el grado de cercanía del narrador a los hechos es variable:

Narrador protagonista. En cuyo caso nos encontramos con un texto autobiográfico, o para ser más exactos, supuestamente autobiográfico, pues como sabemos autor y narrador no tienen porqué identificarse.

Narrador cronista. En cuyo caso el narrador es un simple testigo de la acción, a la que se sustrae.

  • Narrador en 2ª persona. Es una posibilidad bastante infrecuente que permite narrar hechos y, al mismo tiempo, ahondar en la psiqué del personaje. Caben dos posibilidades. Que ese tú al que se refiere el narrador sea otro personaje (5 horas con Mario). O bien que ese tú sea autorreflexivo (Señas de identidad).

Para finalizar con la cuestión del punto de vista hay que hacer referencia al multiperspectivismo, técnica consistente en alternar a lo largo del texto diferentes puntos de vista. Dicha técnica se utiliza con frecuencia en la novela moderna. Es un caso emblemático de esta técnica El cuarteto de Alejandría de Durrell.

Técnicas referentes a la acción y el tiempo.

Otra cuestión muy interesante, con respecto a la técnica narrativa es la disposición y estructuración de los acontecimientos que se narran. La retórica clásica distinguía dos modalidades en la dispositio de los hechos relatados. El ordo naturalis que consistía en relatar los acontecimientos siguiendo el orden lógico y cronológico en que tendrían lugar: planteamiento, nudo y desenlace. Y el ordo artificialis en el cual la narración se comenzaba in media res. Como podemos deducir de lo dicho, en la dispositio de los acontecimientos, el manejo del tiempo tiene gran importancia. En el ordo naturalis la secuenciación de los acontecimientos se ajusta a una temporalidad lineal. En el ordo artificialis, en cambio, es necesario recurrir a los saltos temporales retrocediendo (Flash back) o anticipándose (flash forward) a los hechos que se acaban de narrar. Estos recursos suelen obedecer a un determinado propósito estético y a la intención de captar la atención del lector. Pensemos en el comienzo de Crónica de una muerte anunciada. La frase inicial: El día en que lo iban a matar Santiago Nasar… Además de crear una atmósfera opresiva regida por un fatum trágico, capta la atención del lector que inmediatamente se interesa por conocer los pormenores de esa muerte anunciada al inicio de la novela.

Otro recurso temporal que incide en la presentación de los hechos es la elipsis que contribuye a la economía del relato y fomenta la participación del lector.

En otro orden de cosas hay que hablar de las diferentes estructuras que el texto narrativo puede presentar según la trabazón de los sucesos que lo componen.

  • Estructura episódica. Los sucesos se suceden yuxtapuestos, la unión la confiere la comparecencia de los mismos personajes, a menudo se ajustan al esquema del relato itinerante.
  • Estructura cerrada. Existe una relación causa-efecto entre todos los acontecimientos narrados. De hecho todas las acciones aparecen subordinadas al desenlace. Es típica de la novela policiaca,
  • Estructura abierta. Es aquella en la que no se nos presenta un desenlace definitivo, de modo que la historia es susceptible de ser continuada.
  • Estructura simétrica. Se presentan dos o más acciones principales que discurren paralelas y suelen acabar coincidiendo.
  • Estructura circular. Al final de la narración se produce un reencuentro con el punto de arranque.

Todos estos modelos estructurales hacen referencia a la organización interna de la trama, no me gustaría terminar este apartado sin hacer referencia a los elementos superficiales de estructuración: el capítulo y la secuencia.

Personajes y escenarios.

Al respecto de estos dos componentes no hay mucho que decir desde un punto de vista estructural. Tal vez lo más destacable sea el hecho de que a la hora de diseñarlos en el texto narrativo, es cuando entran en juego otros modos del discurso como la descripción y el diálogo. Prescindiré de exponer alguna de las clasificaciones de personajes y espacios que hay que tienen gran interés desde el punto de vista literario o sociológico, pero poco desde la perspectiva textual de este tema.

CARACTERÍSTICAS LINGÜISTICAS Y ESTILÍSTICAS DEL TEXTO NARRATIVO.

En primer lugar me referiré a los rasgos lingüísticos esenciales que caracterizan al discurso narrativo frente a otros tipos de discurso.

  • Profusión de formas verbales: puesto que narrar es relatar acontecimientos, es natural que una de las características más evidentes del texto narrativo sea la abundancia de sitagmas verbales y concretamente de verbos que denotan acción. Tradicionalmente, el tiempo verbal más utilizado en el texto narrativo es el indefinido, alternando con el imperfecto(más adecuado para los fragmentos descriptivos). Modernamente, se utiliza a menudo el presente, alternando con el indefinido. El presente otorga a la narración una mayor sensación de inmediatez y verosimilitud.
  • Predominio de la estructura predicativa.
  • Abundancia de oraciones subordinadas temporales. Estas se complicarán más cuantos más planos temporales entren en juego en la narración.

Otra cuestión muy interesante es el modo de enunciación del discurso narrativo, es decir el modo en que interaccionan el discurso del narrador y el discurso de los personajes:

  • Discurso indirecto: en esta modalidad el narrador repite mediante la introducción de un verbo dicendi y la subordinación el discurso de los personajes. El discurso de estos se nos presenta versioneado por el narrado. Es una modalidad especialmente utilizada por el narrador omnisciente, pues permite filtrar juicios y comentarios irónicos acerca de los acontecimientos.
  • Discurso directo: el narrador deja hablar a los personajes mediante el diálogo. Narrador behaviorista. Transmite verosimilitud y tensión dramática.
  • Discurso indirecto libre: en esta modalidad el discurso del narrador se funde con el de los personajes. Es como si el narrador mirase a través de los ojos del personaje e incorpora a su discurso palabras y pensamientos de éste. Narrador equiescente. Se mantiene la consecutio temporum del estilo indirecto pero se elimina el verbo dicendi. Era más sencillo, más evocador, más misterioso. Además así, llamándole destino más sugeridor, más… ¿Cómo diremos?, más impreciso, más poético…
  • El monólogo interior. En él se reproducen los pensamientos del personaje. Para ello se recurre a la desorganización sintáctica y las asociaciones arbitrarias de ideas, en un intento de reproducir el fluir anárquico del pensamiento. Es habitual que se formalice a través de la 2ª persona.

LA RECEPCIÓN DEL TEXTO NARRATIVO.

Hasta ahora nos hemos centrado en las características intrínsecas del texto narrativo pero, ante todo, no debemos olvidar que la narración es un acto comunicativo, como tal siempre va encaminada a un receptor o narratario. En este sentido es necesario hacer algunas apreciaciones.

En la mayoría de los casos el narratario es el lector real del texto, sin embargo se dan casos en los que existe otro lector al que el narrador dirige su relato. Este es un recurso muy usado en los textos de ficción. Ejemplos: El Lazarillo, La familia de Pascual Duarte… En estos casos la apelación a otro narratario que no sea el lector obedece a un intento de otorgar mayor verosimilitud a lo narrado.

Por otra parte hay que decir, que en la narración literaria más moderna se ha tendido a reivindicar el papel participativo del lector. En muchos casos la coherencia del texto está en función de la competencia literaria del lector. Caso emblemático es el de Rayuela.

TEXTOS NARRATIVOS NO LITERARIOS.

Huelga decir que la narratividad se manifiesta en sus formas más complejas y acabadas, a través de la literatura. Sin embargo, existen en nuestra vida cotidiana multitud de manifestaciones no literarias del texto narrativo. No quisiera finalizar esta exposición sin hacer referencia a algunas de ellas

La narración periodística.

La narración periodística se caracteriza frente a la literaria:

  • Mayor concisión, es más directa debido a su finalidad informativa.
  • Presenta un esquema inverso en la progresión de la acción con respecto a la literaria, hay que presentar los datos más interesantes al inicio. La relevancia de la información sigue una progresión decreciente, pirámide invertida.
  • Uso de recurso comunicativos no verbales.

Géneros narrativos periodísticos:

  • Noticia. Compuesta de un lead, o entrada y el cuerpo de la noticia. El lead responde a las 5W´s. Narrador behaviorista.
  • Crónica. Narración directa e inmediata de una noticia en la que se introducen juicios valorativos y un estilo personal.
  • Reportaje. Se diferencia de la crónica en su mayor extensión y en la posibilidad de insertar otros materiales: entrevistas, varios puntos de vista sobre el mismo hecho.

La narración oral.

Muchos de nuestros cotidianos actos de habla, están orientados a la narración. El género narrativo oral más conocido es la anécdota: relato breve de un hecho curioso que se hace como ilustración, ejemplo o entretenimiento. En ella como es natural, dada su oralidad, se tiende a la economía de recursos, la reiteración, las apelaciones al receptor, la presentación desordenada de los acontecimientos, la introducción con mayor facilidad de antecedentes, el recurso a códigos no verbales…

CONCLUSIÓN.

A modo de conclusión, me gustaría poner de manifiesto que la tendencia a la narración parece algo especialmente ligado a la esencia del ser humano. En este sentido, es significativa la prontitud con la que el niño adquiere la capacidad para narrar. El relato es una nuestras primeras fuentes de conocimiento, durante el resto de nuestra vida la narración nos acompaña en múltiples manifestaciones tan cotidianas como el cine, los libros, etc… Si a esto añadimos el hecho de que en las culturas más antiguas, la fabulación, a través del mito, haya servido para crear cosmogonías que de alguna manera organizasen el caos de lo desconocido, resulta innegable la gran trascendencia que la narración de historias tiene para el hombre.

  1. En la novela moderna el salto temporal puede obedecer al intento de reproducir con fidelidad las veleidades de la memoria.

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