Teatro del siglo XVIII

El teatro es uno de los géneros por excelencia de este periodo. En este documento analizamos las características principales sin olvidar la relación con La poética de Luzán. 

1– CONTEXTUALIZACIÓN

Durante largo tiempo el teatro por excelencia y por preferencia del pueblo fue el teatro barroco, por lo que el teatro neoclásico tuvo que ser poco a poco impuesto desde el poder, estratégicamente, por ejemplo, a través la prohibición o censura del auto sacramental, por motivos literarios y morales.

La renovación teatral se iría imponiendo con lentitud aunque su consecución no fue fácil. El teatro ilustrado iba dirigido a la clase media y tenía un fin didáctico y moral, pues las ideas ilustradas también llegan al género teatral y por tanto sería utilizado como medio para educar al pueblo. Así, poco a poco, las obras neoclásicas irían eclipsando las carteleras teatrales.

2– CARACTERÍSTICAS

  • Queda sometido a la regla de las tres unidades: unidad de acción —una única historia relevante—, unidad de lugar —ocurre en un solo lugar— y unidad de tiempo -toda la acción ocurre en un plazo máximo de un día—.
  • La obra se estructura en tres actos.
  • Completa separación de géneros, para una mayor claridad de los hechos.
  • Fin didáctico: los temas tratados serán de utilidad y práctica para la sociedad.
  • Verosimilitud: el planteamiento y los hechos serán lo más acorde posible a la realidad.

Lee este ejemplo de El sí de las niñas de Moratín.

Don Diego— Calle usted, por Dios, Doña Irene, y no me diga usted a mí lo que es natural. Lo que es natural es que la chica esté llena de miedo y no se atreva a decir una palabra que se oponga a lo que su madre quiere que diga .

Doña Francisca— No, señor; lo que dice su merced, eso digo yo; lo mismo.

Don Diego— ¡Mandar, hija mía! En estas materias tan delicadas los padres que tienen juicio no mandan. Insinúan, proponen, aconsejan; eso sí, todo eso sí; ¡pero mandar!… ¿Y quién ha de evitar después las resultas funestas de lo que mandaron?… Pues, ¿cuántas veces vemos matrimonios infelices, uniones monstruosas, verificadas solamente porque un padre tonto se metió a mandar lo que no debiera?… ¿Cuántas veces una desdichada mujer halla anticipada la muerte en el encierro de un claustro, porque su madre o su tío se empeñaron en regalar a Dios lo que Dios no quería? ¡Eh! No, señor; eso no va bien… Mire usted, Doña Paquita, yo no soy de aquellos hombres que se disimulan los defectos. Yo sé que ni mi figura ni mi edad son para enamorar perdidamente a nadie; pero tampoco he creído imposible que una muchacha de juicio y bien criada llegase a quererme con aquel amor tranquilo y constante que tanto se parece a la amistad, y es el único que puede hacer los matrimonios felices. Para conseguirlo no he ido a buscar ninguna hija de familia de estas que viven en una decente libertad… Y en Madrid, figúrese usted en un Madrid… Lleno de estas ideas me pare­ció que tal vez hallaría en usted todo cuanto deseaba.

Doña Irene—Y puede usted creer, señor Don Diego, que…

Don Diego— Voy a acabar señora; déjeme usted acabar. Yo me hago cargo, querida Paquita, de lo que habrán influido en una niña tan bien inclinada como usted las santas costumbres que ha visto practicar ; pero si, a pesar de todo esto, la imaginación acalorada, las circunstancias imprevistas, la hubiesen hecho elegir sujeto más digno, sepa usted que yo no quiero nada con violencia. Si usted no halla en mí prendas que la inclinen, si siente algún otro cuidadillo en su corazón, créame usted, la menor disimulación en esto nos daría a todos muchísimo que sentir.

Doña Irene— ¿Puedo hablar ya, señor?

Don Diego—Ella, ella debe hablar, y sin apuntador y sin intérprete.

Doña Irene— Cuando yo se lo mande.

Don Diego— Pues ya puede usted mandárselo. Con ella he de casarme, con usted no.

3– GÉNEROS

Comedia. La comedia dieciochesca alcanzará el éxito muy tardíamente y quedaría marcada por la inevitable influencia de Molière.

  • Leandro Fernández de Moratín. Fue el máximo responsable del éxito de la comedia en el siglo de las luces con un drama crítico en el que censura los malos hábitos y costumbres de la época y la mala educación de la nobleza. Toda su obra sigue un fin didáctico. Su comedia se caracteriza por el uso de un lenguaje sencillo, directo y adecuado a cada personaje. Cultiva el drama tanto en verso como en prosa.

Obras representativas de Moratín:

– El sí de las niñas. Escrito en prosa y tres actos, denuncia el matrimonio forzado entre viejos y muchachas, tan habitual desde hacía siglos.

– El viejo y la niña. En verso y tres actos, sigue la línea de denuncia de casamientos concertados por intereses.

– La comedia nueva o el café. En prosa y dos actos. El tono burlesco envuelve este drama en el que satiriza la comedia barroca que tanto gustaba al público de la época y que tan difícil fue renovar y cambiar de rumbo.

– La mojigata. Representa la hipocresía religiosa y la mala educación de los jóvenes, a modo de crítica.

Tragedia. En la tragedia neoclásica se reflejan los intentos de adaptar el teatro sometido a reglas a la nueva escena española. Los temas más tratados eran los históricos nacionales.

  • Nicolás Fernández de Moratín: (sin alcanzar gran éxito) Lucrecia, Guzmán el Bueno.
  • José Cadalso: en verso, Sancho García.
  • Vicente García de la Huerta: Raquel, con influencias en el temas de Lope: muestra cómo la judía, amante de Alfonso VIII, es asesinada por los nobles.

Sainete. Es la forma neoclásica del entremés. Consistía en una obra en un acto, de carácter cómico, que se representaba entre los actos de las obras mayores y su fin era entretener al público. A menudo incluía piezas de canto y baile y recreaba los cuadros de costumbres de la época.

  • Ramón de la Cruz. En su obra retrata la sociedad madrileña de clase baja. Situaciones cómicas y costumbristas. Su fin no es tanto moral sino divertir. La mayor parte de su obra está escrita en verso y destaca por la sencillez y viveza que transmiten sus diálogos. Algunas obras son El Rastro por la mañana, El Prado por la noche, Las preciosas ridículas.

SABER MÁS

Jovellanos. Cultiva una variante de la comedia a la que se le añade el calificativo “sen­ti­men­tal”, pues combina elementos có­micos y sentimentales, con un fi­nal feliz, y cuyo propósito era mo­ral y didáctico.

En El delincuente honrado. Muestra dos maneras distintas de entender y aplicar la ley a manos de dos personajes: un concepto en el que los valores morales y el sentimiento de humanidad está presente y otro en el que la norma se aplica fríamente.

Don Diego- Muy bien. Siéntese usted… Y no hay que asustarse ni alborotarse (Siéntanse los dos) por nada de lo que yo diga; Su hija de usted está enamorada…

Doña Irene- Pues ¿no lo he dicho ya mil veces? Sí, señor, que lo está; y bastaba que yo lo dijese para que…

Don Diego- ¡Este vicio maldito de interrumpir ! Déjeme usted hablar.

Doña Irene- Bien, vamos, hable usted.

Don Diego- Está enamorada; pero no está enamorada de mí.

Doña Irene- ¿Qué dice usted?

Don Diego- Lo que usted oye.

Doña Irene Pero ¿quién le ha contado a usted esos disparates?

Don Diego- Nadie. Yo lo sé, yo lo he visto, Vaya, ¿qué llanto es ése?

Doña Irene- (Llora) ¡Pobre de mí!

Don Diego- ¿A qué viene eso?

Doña Irene- ¡Porque me ven sola y sin medios, y porque soy una pobre viuda, parece que todos me desprecian y se conjuran contra mí!

Don Diego- Señora doña Irene…

Doña Irene- Al cabo de mis años y de mis achaques, verme tratada de esta manera, ¿Quién lo creyera de usted?… ¡Válgame Dios!… ¡Si vivieran mis tres difuntos!… Con el último difunto que me viviera, que tenía un genio como una serpiente…

Don Diego- Mire usted, señora, que se me acaba ya la paciencia.

Don Diego- Pero ¿es posible que no ha de entender usted a lo que voy a decirle?

Doña Irene- ¡Ay, no, señor; que bien lo sé, que no tengo pelo de tonta Usted ya no quiere a la niña, y busca pretextos para zafarse de la obligación en que está… ¡Hija de mi alma y de mi corazón!

ACTIVIDADES

1– Haz un esquema del tema

2– Lee atentamente los dos fragmentos de la comedia “El sí de las niñas” y haz un resumen.

3– Estos fragmentos representan un concepto general de lo que quiere transmitir Moratín con su obra. ¿Qué es lo que más te llama la atención de ellos? Explica con tus palabras el significado que te proporcionan las lecturas.

4– Tener una opinión personal y poder transmitirla es fundamental para la realización de la persona y del ciudadano. Prepara tus argumentos para debatir en clase sobre el tema.

5– Analiza la situación que se da entre los personajes y compárala con la actualidad. Plasma tus ideas en el papel creando un texto coherente en el que cuentes cómo ha evolucionado la sociedad, en su mayoría, en este sentido.

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