El teatro anterior a la guerra civil.

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El teatro en la España del siglo XX, antes de que estallase la guerra en 1936, está caracterizado por unos fuertes condicionantes comerciales que imponen por encima de lo realmente artístico el interés de los potentados y los empresarios que lo patrocinaban…

Introducción: condicionantes del teatro

El teatro en la España del siglo XX, antes de que estallase la guerra en 1936, está caracterizado por unos fuertes condicionantes comerciales que imponen por encima de lo realmente artístico el interés de los potentados y los empresarios que lo patrocinaban. El público principal que consumía el teatro de la época, estaba compuesto por una población conservadora y burguesa que no pretendía salirse de los cánones impuestos por el teatro establecido ya en el siglo XIX, lo que coarta la libertad de expresión en forma y temática elegidas por el autor. Así, el teatro de la época puede clasificarse en dos frentes:

  • El teatro que triunfa
  • El teatro innovador

El teatro que triunfa

Es un teatro comercial, basado en los gustos de la burguesía y las clases sociales más altas que son sus espectadores habituales. Este tipo de teatro se puede dividir en los siguientes grupos:

  • La comedia burguesa, representada principalmente por Jacinto Benavente y sus seguidores.
  • El teatro en verso, neorromántico y tradicionalista, que incorpora formas del modernismo.
  • El teatro cómico en el que predomina el costumbrismo. Este tipo de teatro está representado principalmente por Carlos Arniches.

La comedia burguesa

Supone la introducción y la presencia en los escenarios del arte verbal modernista. Pero a estos versos tan sonoros y coloristas se les asocia una “ideología marcadamente tradicionalista” exaltadora de los ideales nobiliarios, las gestas medievales o los altos momentos del Imperio. Basta fijarse en los títulos para entender por qué derroteros discurren las obras. Destacamos a los siguientes autores: Francisco Villaespesa (Doña María de Padilla, Abén Humeya), Eduardo Marquina, (Las hijas del Cid, En Flandes se ha puesto el sol), Manuel y Antonio Machado (escribieron obras en colaboración como La Lola se va a los puertos).

Jacinto Benavente recibió un polémico Nobel de Literatura en 1922. Su producción es muy abundante, aparentemente variada pero reiterativa en cuanto a temática y planteamientos. Después de la Guerra Civil sus obras fueron censuradas como consecuencia de la homosexualidad del autor. No obstante, antes de la Guerra, gozó de la fama y el favor del público y de la crítica. El teatro de Benavente es característico por sus diálogos fluidos y juegos escénicos, su obra supone una crítica amable al ambiente burgués como demuestra en sus obras Lo cursi, Rosas de otoño y Los intereses creados, una de las más importantes.

Los intereses creados es una obra muy equilibrada, representativa de los gustos dramáticos imperantes en nuestro país durante el primer tercio de siglo XX. Es una farsa que encierra una cínica visión de los ideales burgueses. La obra cuenta como llegan a una hostería, huyendo de pleitos, dos pícaros: Leandro y Crispín; que para sobrevivir en la ciudad, deciden poner en marcha un plan.

Teatro en verso

Supone la introducción y la presencia en los escenarios del arte verbal modernista. Pero a estos versos tan sonoros y coloristas se les asocia una “ideología marcadamente tradicionalista” exaltadora de los ideales nobiliarios, las gestas medievales o los altos momentos del Imperio. Basta fijarse en los títulos para entender por qué derroteros discurren las obras. Destacamos a los siguientes autores: Francisco Villaespesa (Doña María de Padilla, Abén Humeya), Eduardo Marquina, (Las hijas del Cid, En Flandes se ha puesto el sol), Manuel y Antonio Machado (escribieron obras en colaboración como La Lola se va a los puertos).

Teatro cómico

La finalidad básica de este tipo de teatro es el entretenimiento del público. Los tipos y ambientes castizos (materia del romanticismo) se vuelven a poner de moda en la escena de la época.

Carlos Arniches. Los orígenes teatrales de Arniches están en el “género chico”, con piezas que compuso desde los primeros años del siglo XX, solo, o en colaboración con otros escritores.

Pedro Muñoz Seca. El autor alcanzó un gran éxito con sus “astracanadas”, piezas cómicas a las que caracterizaba una gracia desenfadada, con chistes truculentos, juegos de palabras que encontraba siempre el aplauso mientras que los intelectuales volvían la espalda. Su obra más conocida es La venganza de Don Mendo, parodia del teatro modernista de asunto histórico, mal llamado “poético

Hermanos Álvarez Quintero. Serafín y Joaquín Álvarez Quintero, los “barberillos sentimentales”, calificativo malintencionado de Valle-Inclán, reflejan la realidad a través de un costumbrismo amable. Pretenden divertir, distraer y si acaso emocionar al espectador.

  • Los “frescos” son los sinvergüenzas que se suelen salir con la suya momentáneamente, son descubiertos mintiendo y ridiculizados ante sus prójimos, como El terrible Pérez, un conquistador que termina siendo apaleado por los maridos de sus presuntas víctimas.
  • Las piezas regeneracionistas arremeten contra las lacras que parecen consustanciales a la vida española. En Los caciques aparece esta situación de brutalidad del imperio caciquil, la obra está ilustrada en el pueblo de Villalgancio, donde solo pueden vivir tranquilos los afectos al partido “miísta” y los disconformes son humillados y maltratados por los demás habitantes.
  • La tragedia grotesca es el fin del sainete de Arniches “creo que es necesario renovarse” declaró el autor, que llegado a una madurez, decide abordar otros asuntos y llenarlos de profundidad levemente disfrazada bajo el cariz de la comicidad. Resulta una tragedia “del revés” ya que al héroe grotesco “no hay manera de que se muera n manera de matarlo a pesar de cuantos esfuerzos se realicen para acarrear el desenlace funesto”.

El teatro innovador

Algunos escritores teatrales intentan renovar la escena teatral española, con poco éxito. Dentro de este grupo podemos distinguir:

  • Las experiencias teatrales de algunos escritores de la generación del 98: Unamuno con sus primeros intentos en su teatro intelectual y filosófico, Azorín generando su teatro simbólico e irreal y como gran revolución. Mención aparte merece el teatro de ValleInclán.
  • El teatro de Ramón Gómez de la Serna: este autor, estudiado en las vanguardias, cultiva el género poético y también escribe obras de teatro.
  • La generación del 27 que se propone tres objetivos. Por un lado, romper con el teatro comercial, acercar el teatro al pueblo llano e incorporar las tendencias vanguardistas. Dentro de este grupo tiene un papel destacado la labor de García Lorca.

Miguel de Unamuno

Unamuno escribió un teatro muy personal que en algunas opiniones era extraño y no muy logrado. Prescinde de adornos y utiliza la palabra desnuda, viva y eficaz, importante por lo que expresa y por sí misma, por su propio valor, capaz de crear todo un ambiente, como en Fedra, con una sábana y tres sillas como toda decoración. Tampoco se da en su teatro una gradación progresiva de emociones hasta conseguir un momento climático con su necesario descenso de la cima en busca de desenlace, Unamuno somete a sus personajes a una fuente tensión emocional que se manifiesta en frases entrecortadas con múltiples exclamaciones e interrogaciones con sentido exclamativo. El teatro de Unamuno está muy alejado de la realidad inmediata y concreta, en el polo opuesto del costumbrismo. Nuestro autor quiso utilizar el teatro como medio para desvelar la interioridad oculta tras una caracterización excesiva. Su teatro fue intelectual y filosófico y constituyó un método de conocimiento.

José Martínez Ruíz, Azorín

Las obras de Azorín no gozaron de éxito. En obras como Old Spain o Brandy, mucho brandy apuesta el autor por la libertad creadora del director de escena y de los actores. De ahí la reducción al mínimo las acotaciones. Subraya el mundo de lo subconsciente, el mundo de las ideas y de los problemas del espíritu. Su intención es liberar el teatro español de su provincianismo.

Teatro de F. García Lorca

Nació en Fuentevaqueros (Granada). Viajó por toda España con su compañía teatral La Barraca representando obras del Siglo de Oro, con el fin de darlas a conocer al pueblo. Murió fusilado en la Guerra Civil.

Características de su teatro

Por lo que respecta a su teatro, el tema dominante es el enfrentamiento entre el individuo y la autoridad. El individuo, que defiende el amor, la libertad, el deseo, es derrotado por la autoridad (el orden, el sometimiento a las tradiciones, convenciones sociales). La simbología es dominante en toda la obra de Lorca, tanto dramática como lírica. Por ejemplo el bastón de mando (la autoridad) de Bernarda Alba o la luna (muerte) en Bodas de sangre.

Obras

  • En una primera etapa escribe farsas: obras que provocan una risa amarga. Unas son para el guiñol (El amor de don Perlimpín con Belisa en su jardín) y otras son para ser representadas por actores (La zapatera prodigiosa).
  • Posteriormente es crucial la influencia del surrealismo: Tras su viaje a Nueva York y la impresión que este le produjo incluyó en sus obras rasgos oníricos e ilógico (El público y Así que pasen cinco años).
  • Destaca la llamada trilogía rural: las tres obras de esta trilogía son La casa de Bernarda Alba, Yerma y Bodas de sangre.
  • Otras obras como Yerma y Doña Rosita y el lenguaje de las flores son ejemplos del universo lorquiano.

Teatro de Valle Inclán 

Se trata de un autor polifacético y original que pasó inadvertido para la crítica y el público. Decidió dedicarse en exclusiva a la literatura y se negó a escribir para la prensa ya que quería mantener su estilo y no hacer concesiones a la sociedad, a pesar de que esta decisión le obligara a llevar una vida bohemia llena de penurias. Una de las anécdotas de su vida es la pelea que mantuvo con el escritor Manuel Bueno, le ocasionó la amputación de su brazo izquierdo. El escritor apoyó la Segunda República. Obtuvo varios nombramientos de cargos artísticos y murió después de manifestar su hostilidad a un gobierno de derechas.

Recordemos que Valle-Inclán empieza su andadura literaria dentro del Modernismo. Cultiva la novela y el teatro. Pero la contribución de este autor a la literatura española consiste en haber creado un nuevo género teatral: el esperpento o la deformación sistemática de la realidad. También algunas novelas siguen esta línea del esperpento. En ocasiones se incluye dentro de la Generación del 98. Por eso Pedro Salinas lo calificó de “hijo pródigo del98”. Sin embargo, se trata de un autor que sigue su propio estilo. Su obra es original y revolucionaria. Denostado e incomprendido por sus contemporáneos, solo a finales del siglo XX se ha reconocido su valor literario. El lenguaje que emplea es muy culto y brillante. Sus son difíciles de representar debido a varios factores:

  • Las acotaciones escénicas muy plásticas e irrepresentables.
  • La gran cantidad de personajes y la longitud de sus obras.
  • Los continuos cambios de lugar.

Obras

  • Sus primeras obras son adaptaciones teatrales de sus propias novelas. En ellas ya se puede observar su estilo tan peculiar: gusto por el tema de la muerte, el pecado y la mujer).
  • Obras modernistas como La cabeza del dragón.
  • Las Comedias bárbaras (trilogía compuesta por Águila de Blasón, Romance de lobos y Cara de plata) y Divinas palabras. Estas obras son un presagio de las características de su teatro (visión crítica e irónica de una España ruda y provinciana). Los personajes actúan movidos por el instinto y las pasiones (poder, sexo y dinero), en un clima de supersticiones, mitos y episodios truculentos.
  • Obras esperpénticas. El propio autor dio el nombre de esperpentos a cuatro obras: Luces de bohemia y Martes de carnaval (que contiene Los cuernos de don Friolera, Las galas del difunto y La hija del capitán).

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2017-01-28T08:54:51+00:00