Ángel González. Penúltima nostalgia

A partir de diversos instrumentos musicales (de cuerda, percusión y viento) rememora el tiempo feliz vivido desde un punto de vista social, no personal, y lo opone violentamente al olvidado (distribuido curiosamente en la penúltima estrofa como ya aludía en el título) que resume con cuatro palabras; cadáveres, asesinos, revólver y pistola