Pedro Salinas. ¡Qué alegría, vivir …

Uno de los fragmentos más conocidos de Salinas con el que trabajamos algunos aspectos metalingüísticos Qué alegría, vivir sintiéndose vivido. Rendirse a la gran certidumbre, oscuramente, de que otro ser, fuera de mí, muy lejos, me está viviendo. Que cuando los espejos, los espías, azogues, almas cortas, aseguran que estoy aquí, yo, inmóvil, con los ojos […]

Ayer te besé en los labios. Salinas

Este poema pertenece a La voz a ti debida (1933) y podemos considerar que se inicia aquí la poesía amorosa de Salinas. A partir de un hecho puntual, un beso, el autor rompe con el tiempo e interioriza el instante en que sucedió hasta superar el beso en sí para ir más lejos (“ya no […]

Tú vives siempre en tus actos

Este poema pertenece a «La voz a ti debida» (1933). Es el primer libro de la trilogía de temática amorosa formada por esta misma obra, Razón de amor (1936) y Largo lamento (1938).

¿Serás amor… Salinas

Este poema procede de Razón de amor (1936) y en él observamos un tono más grave que en el resto de sus poemas (éste se refleja en el predominio de versos largos). El autor contempla ahora el amor como algo que desde el inicio marca su fin, algo que él mismo define como un “retraso milagros de su término mismo”. Ya no estamos ante el autor ilusionado de los primeros poemas sino ante la certeza del fin.

35 bujías. Salinas

Este poema procede de Seguro Azar, 1929. A partir de un objeto ciertamente poco común en poesía, la bombilla, Salinas construye un poema sobre el amor a la luz y a través de una curiosa alegoría la transforma en la mujer amada que permanece prisionera; retoma así una figura tradicional en la literatura medieval y renacentista.

Anoche se me ha perdido

playa Este es un poema procedente del primer libro de Pedro Salinas (Presagios, 1923) y en el que puede apreciarse sin dificultad la influencia juanramoniana: poesía pura, métrica sencilla (octosílabos y un tetrasílabo), asonancias alejadas y difícilmente perceptibles…