Tiempo de silencio.

Un humor corrosivo y caracteres esperpénticos son rasgos típicos de esta novela. El protagonista, un médico que estudia el cáncer, se ve obligado a contactar con el ambiente chabolista de la época. En este caso el poblado de chabolas se nos presenta como una gran obra del ingenio humano. Don Pedro y Amador, su ayudante, se acercan a la mansión del Muecas.

 

 

 

Tiempo de silencio. Monólogo

Se ofrece aquí el monólogo de la mujer de El Muecas en el calabozo. Significativo de los elementos narrativos de la obra.