Que se nos va la Pascua, mozas. Góngora

El tópico del Carpe Diem no siempre se trata desde el formal soneto garcilasiano o gongorino. En esa ocasión es la lírica popular imitada por Góngora a través del octosílabos, estribillo y un sustantivo concreto la que lo desarrolla de forma original.

Si Amor entre las plumas de su nido. Góngora

La paradoja del amor queda perfectamentee expresada en este soneto de Góngora que combina herida, áspid, llorar, doliente, con vuelo, sol, dulcemente, cantar, para lograr transmitirla. Destacar también la alusión mitológica a Cupido, dios con alas al que se representa como un niño desnudo armado con flechas y arco. 

Fábula de Polifemo y Galatea. Fragmento. Góngora

En estos primeros versos de la Fábula de Polifemo y Galatea, asistimos a una descripción de la cueva y sus alrededores pero de una forma tan original y trabajada que cuesta trabajo identificarla. Hay que destacar el vocabulario colorista y las sugerentes metáforas y comparaciones. 

Ilustre y hermosísima María. Góngora

Otra versión menos conocida del tópico «Carpe Diem». Este poema está escrito un año después del famoso «Mientras por competir…» En este caso el imperativo va en el último verso pero los elementos comparados son similares. 

Lloraba la niña. Góngora

Góngora tiene una primera etapa en su obra que se caracteriza por los rasgos populares. En este poema vemos las principales características de esta etapa.

 

 

Era del año la estación florida. Góngora.

 

Nunca una descripción de la primavera fue tan conocida. Representativo del culteranismo.

 

A Don Francisco de Quevedo. Góngora.

La enemistad entre Góngora y Quevedo es mítica. Sirva este poema de Don Luis para poner de manifiesto no solo esta enemistad sino también la calidad literaria de ambos autores.

Polifemo y Galatea 46 y 47

            46 y 47        «Oh bella Galatea, más süave que los claveles que troncó la aurora; blanca más que las plumas de aquel ave que dulce muere y en las aguas mora; igual en pompa al pájaro que, grave, su manto azul de tantos ojos dora cuantas el celestial zafiro estrellas! ¡Oh […]

Polifemo y Galatea, 4 a 8

4 a 8        Donde espumoso el mar siciliano el pie argentea de plata al Lilibeo, bóveda o de las fraguas de Vulcano o tumba de los huesos de Tifeo, pálidas señas cenizoso un llano, cuando no del sacrílego deseo, del duro oficio da. Allí una alta roca mordaza es a una gruta, […]

Polifemo y Galatea 1 y 2

   Estas que me dictó rimas sonoras culta sí, aunque bucólica, Talía, ¡oh excelso conde!, en las purpúreas horas que es rosas la alba y resicler el día, ahora que de luz tu niebla doras, escucha, al son de la zampoña mía, si ya los muros no te ven, de Huelva, peinar el viento, fatigar […]

Letrilla

Letrilla      Ándeme yo caliente,    y ríase la gente.    Traten otros del gobierno del mundo y sus monarquías, mientras gobiernan mis días mantequillas y pan tierno, y las mañanas de invierno naranjada y agua ardiente,    y ríase la gente.    Coma en dorada vajilla el Príncipe mil cuidados, como píldoras dorados, […]

Cual parece el romper de la mañana

Este poema es un excelente ejemplo de lo que puede ser un ejercicio poético. Partiendo de un hecho muy puntual desarrolla un poema que caracteriza a una época de esplendor poético.