El tiempo y la cuenta

Un curioso poema en el que sólo se juega con dos palabras como rima. Más bien un ejercicio lingüístico que se inserta en la profundización en el lenguaje y sus significados que tanto se desarrolló en el Barroco.

 

Yo te haría Dios

 A este autor mejicano de finales del XVI y primera mitad del XVII se le ha atribuido el famoso poema "No me mueve, mi Dios, para quererte"… Este poema que nos ha aportado Diana Cortés no tiene la misma intensidad pero nos muestra una visión de los siglos de oro en Méjico.