Rubén Darío. A Phocás, el campesino

Este soneto en alejandrinos se lo dedica Rubén a su propio hijo, Rubén Darío Sánchez, su primer hijo varón con Francisca y que falleció con poco más de un año el 10 de junio de 1905; actualmente está enterrado en Navalsauz (Ávila). El nombre de Phocás, el campesino, con el que denomina a su hijo procede probablemente de la obra Phocas le jardinier del autor simbolista Francis Vielé-Griffin.

Un tono pesimista con respecto al futuro rodea todo el poema: el autor no lo ve sino como una “crisálida de su alma entristecida” y denomina la vida de su hijo com un “fatal don”. En definitiva un poema que describe la angustia de Rubén en esa época.

Audio en la voz de Juan Gelman y metadatos en el archivo de audio.

A PHOCÁS, EL CAMPESINO

Phocás el campesino, hijo mío, que tienes
en apenas escasos meses de vida, tantos
dolores en tus ojos que esperan tantos llantos
por el fatal pensar que revelan tus sienes…

Tarda en venir a este dolor adonde vienes,
a este mundo terrible en duelos y en espantos;
duerme bajo los Ángeles, sueña bajo los Santos,
que ya tendrás la Vida para que te envenenes…

Sueña, hijo mío, todavía, y cuando crezcas,
perdóname el fatal don de darte la vida
que yo hubiera querido de azul y rosas frescas;

pues tú eres la crisálida de mi alma entristecida,
y te he de ver, en medio del triunfo que merezcas
renovando el fulgor de mi psique abolida.

Rubén Darío, Cantos de vida y esperanza, 1905

Comentarios

  1. Margarita Concannon dice

    Muy bueno y útil para mis clases,

  2. Lidia Lois Pérez dice

    Gracias!!!!!

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