Narrativa siglos de oro.

Un recorrido por las novelas idealistas del siglo XVI y por la picaresca, prestando especial atención al Lazarillo de Tormes, novela fundamental de toda la literatura española.

1– LAS NOVELAS IDEALISTAS

Durante el siglo XVI asistimos al desarrollo de distintos géneros que tienen en común la huida de la realidad y la recreación de mundos idealizados y de aventuras prodigiosas:

  • Novela pastoril: en ella pastores expresan sus sentimientos y sus penas de amor en un ambiente natural e idealizado. La más importante es Diana de Jorge de Montemayor.
  • Novela sentimental: narra amores desdichados de los personajes que las protagonizan. En ellas se incluyen muchos elementos simbólicos, muchos de ellos con raíces medievales, como la idea de la cárcel que aparece en Cárcel de amor de Diego San Pedro.
  • Novela morisca: se trata de historias de amor relacionadas con el mundo árabe. En ocasiones, entre musulmanes y cristianas o a la inversa. Un ejemplo es la anónima Historia del abencerraje y la hermosa Jarifa.

2- LAS NOVELAS REALISTAS. LA PICARESCA

Frente a los géneros anteriores en los que predomina la idealización de ambientes y personajes, aparece con fuerza un tipo de novela que va a ser decisivo en nuestra literatura: la novela picaresca. Entre sus características destacan.

  • Protagonizada por un “pícaro”: se narra la vida de un personaje de origen humilde que tiene que ganarse la vida desde muy pequeño. Para ello a menudo tiene que recurrir al engaño o la trampa.
  • Aprendizaje: una novedad en este tipo de novelas son losconsejos al margen de las normas. Si comparamos esto con la idea de aprendizaje que se observa en El conde Lucanor, podemos considerar que se trata de una parodia.
  • Tema del hambre: es muy frecuente que el motor que mueve al pícaro es la necesidad de buscar alimento.

Obras: en el 1554 aparece La vida de Lazarillo de Tormes de autor anónimo. Tiene muchos continuadores y durante el siglo XVII y se continúa con el género con obras como El buscón de Quevedo, Rinconete y Cortadillo de Cervantes, o la obra protagonizada por una pícara, La pícara Justina, de López de Úbeda.

3– LAZARILLO DE TORMES

Fecha y autor. La primera vez que aparece esta obra publicada es en 1554, si bien se cree que pudo haber una versión anterior. La obra se ha atribuido a diferentes autores, si bien no hay acuerdo en quién pudo ser el autor. Lo que sí parece clara es su voluntad de ocultar su identidad. Posiblemente para evitar ser acusado y condenado dadas las numerosas burlas que se hacen a la avaricia y a la dehonestidad de los clérigos.

Género. Se trata de una novela epistolar (adopta la forma de una carta) autobiográfica. Es una carta destinada a vuestra merced, en la que se narra «el caso», una especie de confesión que explica cómo Lázaro ha llegado a aceptar que el Arcipreste de San Salvador esté amancebado con su mujer.

Temas. El Lazarillo parece ser una denuncia al falso sentido del honor y a la hipocresía, especialmente del ámbito eclesiástico. Esto ha generado numerosas hipótesis sobre la autoría y que durante mucho tiempo estuviera en el Índice de libros prohibidos.

Estructura. El esquema es circular hace: el caso es el pretexto para recordar la vida de Lázaro desde su niñez.

Personajes. Lázaro evoluciona, no es un personaje plano. Los otros personajes sí tienen rasgos arquetípicos: el ciego, el escudero, el clérigo… De ahí el carácter crítico con el colectivo.

Fuentes. Muchas de las historias y personajes que aparecen en El Lazarillo son de origen folclórico y tradicional. La originalidad reside en que todas esas historias tienen un protagonista, Lázaro. Se trata de una evolución en la técnica de relato marco que veíamos en la prosa medieval.

SABER MÁS

Durante el siglo XVI se desarrolla la narrativa de ficción. La imprenta y el aumento de lectores (aunque el índice de analfabetos sigue siendo muy elevado), permiten este desarrollo de la literatura escrita.

El término novella comenzó a utilizarse para designar relatos de ficción breves. En español, primero se utilizó para referirse a la novela corta italiana. Esta es la acepción de Cervantes en sus Novelas ejemplares.

SABER MÁS

Lázaro desarrolla el instinto de supervivencia gracuias al aprendizaje con los diferentes amos:

  • El ciego que le abre los ojos a la maldad del mundo y con el que vive las historias más conocidas.
  • El tacaño clérigo de Maqueda con el que sufre tanta hambre.
  • El hidalgo arruinado por el que Lázaro siente lástima, ya que lo trata bien, aunque tampoco come con él
  • El fraile mercedario de dudosa moralidad.
  • El vendedor de bulas o buldero.
  • El capellán
  • El maestro de hacer panderos
  • El alguacil.

Finalmente, obtiene el cargo de pregonero gracias al arcipreste que además le ofrece mujer y casa

Más información en:

http://www2.ups.edu/faculty/velez/Span_402/Lazaro.htm

ACTIVIDADES

1– Señala las palabras que te resulten extrañas en el texto. Ten en cuenta que se trata de una obra del siglo XVI. Intenta “traducirlas al castellano actual”.

2– Dirías que se trata de una novela idealista o realista. Justifica tu respuesta.

3– ¿Qué tipo de narrador se utiliza en esta novela? ¿Qué efecto se consigue utilizando este narrador?

4– Todo lo que sucede en la obra no le ocurrió al autor de verdad. Posiblemente se basó en cuentos populares o en historias que le habían contado. ¿Por qué crees que lo cuenta como experiencias personales? ¿Qué se logra con ello?

5– ¿Cuál fue el primer truco que inventó Lázaro para beberse el vino del ciego?

6– Explica el significado de las tres frases destacadas en el segundo episodio: «moría por él», «cayó en la burla» y «me pareció que el cielo…».

7– ¿Qué recurso literario observas en la palabra golpecillo: «Fue tal el golpecillo…»?

8– Escribe una anécdota en la que el protagonista tenga que valerse de su ingenio para solucionar una situación. Puedes recurrir a algo que te haya sucedido en la infancia.

9– Investiga sobre los otros amos de Lázaro. Elabora un esquema con ellos y la experiencia de Lázaro a su lado. Si quieres, puedes darle la forma de un currículum vitae.

Usaba poner cabe sí un jarrillo de vino cuando comíamos, y yo, muy de presto, le asía y daba un par de besos callados y tornábale a su lugar. Mas duróme poco; que en los tragos conocía la falta, y por reservar su vino a salvo, nunca después desamparaba el jarro, antes lo tenía por el asa asido.

Yo, como estaba hecho al vino, moría por él; y viendo que aquel remedio de la paja no me aprovechaba ni valía, acordé en el suelo del jarro hacerle una fuentecilla y agujero sotil y delicadamente con una muy delgada tortilla de cera taparlo . Cuando el pobreto iba a beber, no hallaba nada. Espantábase, maldecíase, daba al diablo el jarro y el vino, no sabiendo qué podía ser.

—No diréis, tío, que os lo bebo yo -decía, pues no le quitáis de la mano.

Tantas vueltas y tientos dio al jarro, que halló la fuente, y cayó en la burla; mas así lo disimuló como si no lo hubiera sentido.

Y luego otro día, teniendo yo rezumando mi jarro como solía, no pensando el daño que me estaba aparejado ni que el mal ciego me sentía, sentéme como solía. Estando recibiendo aquellos dulces tragos, mi cara puesta hacia el cielo, un poco cerrados los ojos por mejor gustar el sabroso licor, sintió el desesperado ciego que agora tenía tiempo de tomar de mí venganza, y con toda su fuerza, alzando con dos manos aquel dulce y amargo jarro, le dejó caer sobre mi boca, ayudándose, como digo, con todo su poder, de manera que el pobre Lázaro, que de nada desto se guardaba, antes, como otras veces, estaba descuidado y gozoso, verdaderamente me pareció que el cielo, con todo lo que en él hay, me había caído encima.

Fue tal el golpecillo, que me desatinó y sacó de sentido, y el jarrazo tan grande, que los pedazos del se me metieron por la cara, rompiéndomela por muchas partes, y me quebró los dientes, sin los cuales hasta hoy me quedé.

Anónimo. Lazarillo de Tormes

 

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