Narrativa medieval (II)

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En este caso estudiamos la narración en prosa desde Alfonso X el sabio hasta Don Juan Manuel. Se ofrecen lecturas y actividades relacionadas con la época.

1– NARRACIÓN EN PROSA

La narración en prosa y en castellano aparece después que la narración en verso que hemos visto en apartados anteriores. Esto es así porque durante la Edad Media asistimos a la consolidación de nuestro idioma y el empleo del castellano como lengua apta para la divulgación del conocimiento. En este proceso juega un papel muy importante la Escuela de Traductores de Toledo.

 

2– ALFONSO X, EL SABIO

Este monarca es conocido por su labor al frente de la Escuela de Traductores. En España conviven Cristianos, musulmanes y judíos que realizan una importante labor de traducción y de elaboración de textos legales, históricos, científicos… En una primera fase, los textos se traducían al latín y el castellano era solo un paso intermedio entre los idiomas. Con Alfonso X, el castellano se convierte en la lengua final de la traducción.

 

3– CUENTOS

Entre las traducciones que se hacían tienen importancia para la literatura las traducciones de cuentos árabes como Calila e Dimna o el Sendebar. En ellos, las narraciones se van sucediendo dentro de lo que se conoce como relato marco. En el caso de Calila e Dimna, se trata de dos chacales que se cuentan las historias. En el caso del Sendebar, unos sabios narran cuentos a un monarca para culpar o exculpar al hijo de este, condenado a muerte por su propio padre.

 

4– DON JUAN MANUEL

Es una de las personalidades más relevantes de la prosa del siglo XIV. Se trata de un noble castellano que escribe fundamentalme dirigiéndose a su propio grupo social. Su obra más conocida es El libro de Patronio o El conde Lucanor.

En esta obra, el conde Lucanor va planteando una serie de problemas a su consejero Patronio. Este, para responder al conde, le cuenta una historia cuya moraleja se recoge al final en dos versos y que servirá para solucionar el problema planteado.

Como otras obras del periodo, las historias y relatos se insertan dentro de un relato marco, es decir: el conde y su consejero permanecen en la obra, sirviendo de hilo conductor a las diferentes historias que se van entelazando.

 

SABER MÁS

Algunas obras importantes son:

  • Las siete partidas: se trata de un código legal. Cada una de las partidas comienza con una de las letras de su nombre, ALFONSO.
  • Lapidario: sobre las propiedades mágicas de las piedras
  • General Estoria: obra ambiciosa que pretendía abarcar la Historia desde la creación hasta el reinado de Alfonso X.
  • Estoria de España: obra histórica centrada en España.

Fíjate en este texto del Lapidario:

“Del segundo grado del signo de Géminis es la piedra del oro. De naturaleza es caliente y húmeda y es, de los metales, el más noble, porque la nobleza de la virtud del Sol aparece más manifiestamente en él.

[…] Tiene tal virtud que cuando la liman y mezclan las limaduras con alguna otra cosa que dan a comer o a beber al que tiene temblor de corazón o flaqueza, ayúdale; eso mismo hace al que tiene miedo por razón de melancolía”.

 

Gladius. Calila e Dimna: Exemplo del señor, y del hombre, y de la mujer, y el marido de la mujer, cómo se ayudaron todos.

-Señor, me hicieron entender de los engaños de las mujeres. Dice que era una mujer que tenía un amigo que era privado del rey […], y el amigo envió a un hombre suyo a casa de su amiga que supiese si era y su marido. Y entró aquel hombre y pagose de él y él de ella porque era hermoso; y ella lo llamó que yaciese con ella, y él lo hizo así y vio que tardaba su señor el mancebo, y fue a casa del entendedera, y llamó e dijo el mancebo: «¿Qué haré de mí?» Y ella dijo: «Ve, y escóndete aquel rincón».

Y el señor de él entró a ella, y no quiso que el amigo entrase en el rincón con el mancebo. Y en esto vino el marido, y llamó a la puerta y dijo al amigo: «Toma tu espada en la mano y párate a la puerta del palacio y amenázame y ve tu carrera y no hables ninguna cosa».

Y él hízolo así y fue y abrió la puerta a su marido, y cuando vio su marido estar el espada sacada al otro en la mano, habló y dijo: «¿Qué es esto?». Y él no respondió nada, y fue su carrera. Y el marido entró al palacio a su mujer y dijo: «¡Ay, maldita de ti! ¿Qué tuvo este hombre contigo?». Y ella dijo: «Vino ese hombre huyendo con gran miedo y halló la puerta abierta, y entró su señor en pos de él por lo matar, y él dando voces que le acorriese. Y después que él se arrimó a mí, me paré ante él, y apartelo de él que no lo matase, y por esto va de aquí denostando y amenazándome ».

El marido dijo: «¿Dónde está este mancebo?». [Y contestó:] «En aquel rincón está».

Y el marido salió a la puerta por ver si estaba el señor del mancebo o si era ido. Y cuando vio que no estaca allí, llamó al mancebo y dijo: «Sal acá, que tu señor ido es su carrera». Y el marido se tornó a ella bien pagado, y dijo: «Hiciste a guisa de buena mujer, e hiciste bien, y te lo agradezco mucho».

—Y, señor, no te di este exemplo sino que no mates tu hijo por dicho de una mujer, que las mujeres, ayudadas en sí, han muchos engaños.

 Y mandó el Rey que no matasen su hijo.

 

SABER MÁS

La estructura de los capítulos:

  • El conde plantea un problema a Patronio.
  • Patronio toma la palabra y cuenta un cuento.
  • Patronio relaciona el problema del conde con el cuento narrado.
  • El narrador nos dice que al conde le fue bien aplicando la moraleja del cuento a su propia vida.
  • Don Juan Manuel introduce dos versos que resumen la moraleja del cuento.

 

ACTIVIDADES 

1– Haz un esquema con los contenidos del tema.

2– Fíjate en el cuento de Calila e Dimna: resúmelo brevemente. ¿Crees que las enseñanzas que transmiten estos fragmentos están vigentes en la actualidad? Reflexiona tu respuesta.

3– Compara la estructura del cuento de Calila e Dimna con el siguiente fragmento de El conde Lucanor.

4– Resume el cuento que narra Patronio al Conde y señala las partes en las que podemos dividir el texto. ¿Cuál es la enseñanza que ofrece este cuento? ¿Dónde se observa el origen aristocrático del autor?

Otra vez, hablando el Conde Lucanor con Patronio, su consejero, le dijo:

—Patronio, me han asegurado que unos nobles, que son vecinos míos y mucho más fuertes que yo, se están juntando contra mí y, con malas artes, buscan la manera de hacerme daño; yo no lo creo ni tengo miedo, pero, como confío en vos, quiero pediros que me aconsejéis si debo estar preparado contra ellos.

—Señor Conde Lucanor —dijo Patronio— para que podáis hacer lo que en este asunto me parece más conveniente, me gustaría mucho que supierais lo que sucedió a la golondrina con las demás aves.

El conde le preguntó qué había ocurrido.

—Señor Conde Lucanor —dijo Patronio— la golondrina vio que un hombre sembraba lino y, guiada por su buen juicio, pensó que, cuando el lino creciera, los hombres podrían hacer con él redes y lazos para cazar a los pájaros. Inmediatamente se dirigió a estos, los reunió y les dijo que los hombres habían plantado lino y que, si llegara a crecer, debían estar seguros de los peligros y daños que ello suponía. Por eso les aconsejó ir a los campos de lino y arrancarlo antes de que naciese. Les hizo esa propuesta porque es más fácil atacar los males en su raíz, pero después es mucho más difícil. Sin embargo, las demás aves no le dieron ninguna importancia y no quisieron arrancar la simiente. La golondrina les insistió muchas veces para que lo hicieran, hasta que vio cómo los pájaros no se daban cuenta del peligro ni les preocupaba; pero, mientras tanto, el lino seguía encañando y las aves ya no podían arrancarlo con sus picos y patas. Cuando los pájaros vieron que el lino estaba ya muy crecido y que no podían reparar el daño que se les avecinaba, se arrepintieron por no haberle puesto remedio antes, aunque sus lamentaciones fueron inútiles pues ya no podían evitar su mal.

»Antes de esto que os he contado, viendo la golondrina que los demás pájaros no querían remediar el peligro que los amenazaba, habló con los hombres, se puso bajo su protección y ganó tranquilidad y seguridad para sí y para su especie. Desde entonces las golondrinas viven seguras y sin daño entre los hombres, que no las persiguen. A las demás aves, que no supieron prevenir el peligro, las acosan y cazan todos los días con redes y lazos.

»Y vos, señor Conde Lucanor, si queréis evitar el daño que os amenaza, estad precavido y tomad precauciones antes de que sea ya demasiado tarde: pues no es prudente el que ve las cosas cuando ya suceden o han ocurrido, sino quien por un simple indicio descubre el peligro que corre y pone soluciones para evitarlo.

Al conde le agradó mucho este consejo, actuó de acuerdo con él y le fue muy bien.

Como don Juan vio que este era un buen cuento, lo mandó poner en este libro e hizo unos versos que dicen así:

Los males al comienzo debemos arrancar, / porque una vez crecidos, ¿quién los atajará?

2017-01-28T08:56:18+00:00