Miguel Hernández. Vals de los enamorados

Este poema fue escrito por el autor estando en la cárcel y fue publicado póstumamente en Argentina. Cabe destacar, además de la sensibilidad de todo el poema, la existencia de un ritmo ternario continuo que une el poema con el ritmo del vals.

Como elemento semántico destacaríamos el uso de la palabra huracán, como separador de los amantes, opuesta a viento, de tantas repercusiones en la obra de Miguel Hernández. Fonéticamente también destaca el uso de palatales y vibrantes para sugerir lo negativo del huracán: “rígidos rayos”, “hachas tajantes”.

Hay también una alusión al “polvo enamorado” de Quevedo, pero en esta ocasión no es el autor, sino los amantes los que, abrazados, son lanzados al viento.

Como no podía ser menos en un poema que recurre a la musicalidad, añadimos una versión musicada de Francisco Curto.

Vals de los enamorados y unidos hasta siempre

Este poema fue escrito por el autor estando en la cárcel y fue publicado póstumamente en Argentina. Cabe destacar, además de la sensibilidad de todo el poema, la existencia de un ritmo ternario continuo que une el poema con el ritmo del vals . . .

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No salieron jamás
del vergel del abrazo.
Y ante el rojo rosal
de los besos rodaron.

Huracanes quisieron
con rencor separarlos.
Y las hachas tajantes
y los rígidos rayos.

Aumentaron la tierra
de las pálidas manos.
Precipicios midieron,
por el viento impulsados
entre bocas deshechas.
Recorrieron naufragios,
cada vez más profundos
en sus cuerpos sus brazos.

Perseguidos, hundidos
por un gran desamparo
de recuerdos y lunas
de noviembres y marzos,
aventados se vieron
como polvo liviano:
aventados se vieron,
pero siempre abrazados.

Miguel Hernández, Cancionero y romancero de ausencias, 1958

El audio del poema procede de este vídeo

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