Marqués de Santillana. Villancico

Villancico.

Este villancico, que no es tal por su forma, es un de los primeros reflejos de intertextualidad en castellano, pues incluye hasta cuatro estribillos recogidos de la tradición popular.
Sin duda es un reflejo, en la referido a la intertextualidad, de las literaturas hebrea o árabe que ya hemos visto en las moaxajas y en las jarchas. Aunque está atribuido al Marqués de Santillana es muy probable que no sea suyo, pues este siempre consideró «ínfimos» a los poetas populares pues no respetaban regla alguna.

Marqués de Santillana. Villancico a unas tres fijas suyas

Por una gentil floresta
De lindas flores e rosas
Vide tres damas fermosas
Que de amores han reqüesta.
Yo con voluntat muy presta
Me llegué a conosçellas
Començó la una d’ellas
Esta cançión tan honesta:
«Aguardan a mí:
Nunca tales guardas vi».

Por mirar su fermosura
D’estas tres gentiles damas,
Yo cobrime con las ramas,
Metime so la verdura.
La otra con grand tristura
Començó de sospirar
E deçir este cantar
Con muy honesta mesura:
«La niña que amores ha,
Sola ¿cómo dormirá?»…

Por no les façer turbança
Non quise yr más adelante
A las que con ordenança
Cantavan tan consonante.
La otra con buen semblante
Dixo: «Señoras de estado,
Pues las dos avéis cantado,
A mí conviene que cante:
«Dejatlo, al villano pene;
Véngueme Dios delle».

Desque ya ovieron cantado
Estas señoras que digo,
Yo salí desconsolado,
Como home sin abrigo,
Ellas dixeron: «Amigo,
Non soys vos el que buscamos;
Mas cantat, pues que cantamos:
«Sospirando yva la niña
E non por mí,
Que yo bien se lo entendí».

Marqués de Santillana, Villancico

Edición digital basada en la edición de París, Louis-Michaud procedente del Centro Virtual Cervantes

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