Lope de Vega. Íbase la niña

La noche de San Juan, la más corta del año, es la que utiliza Lope para mostrarnos la aventura de una niña que sale buscando algún encuentro amoroso. Parece ser que lo encuentra y en él pierde, como poco, unos zarcillos; estos son (probablemente sugieran algo más) imposibles de recuperar y ella llora por su pérdida.

El poema está lleno de sugerencias y de guiños al lector que interpreta a su manera cada uno de los símbolos. Hay que destacar, como un logro más de Lope, la forma en que introduce en el poema (en cursiva en el texto) versos muy conocidos de la tradición oral. Es un caso más de metaliteratura que se inició con las jarchas y las moaxajas.

El poema está incluido en la obra El valor de las mujeres, publicada en 1616

Íbase la niña.

Íbase la niña,
noche de san Juan,
a coger los aires
al fresco del mar;
miraba los barcos
que remando van,
cubiertos de flores,
flores de azahar.
Salió un caballero
por el arenal;
dijérale amores,
cortés y galán.
Respondióle esquiva;
quísola abrazar,
con temor que tiene
huyendo se va.
Salióle al camino
otro, por burlar;
las hermosas manos
le quiere tomar.
Entre estos desvíos
perdido se han
sus ricos zarcillos;
vanlos a buscar.
«Dejadme llorar
orillas del mar».
«Por aquí, por allí los vi;
por aquí deben de estar».
Lloraba la niña
no los puede hallar.
Danle para ellos;
quiérenla engañar.
«Dejadme llorar
orillas del mar».
«Por aquí, por allí los vi;
por aquí deben de estar».

«Tomad, niña, el oro.
y no lloréis más,
que todas las niñas
nacen en tomar,
que las que no toman,
después llorarán
el no haber tomado
en su verde edad».

Lope de Vega, El valor de las mujeres, 1616

Texto procedente de cervantesvirtual.com

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