La antigua tierra de Palestina estuvo habitada desde el III milenio a.C. por diferentes tribus semíticas que procedían de Mesopotamia. Entre ellas merece ser destacada la de los Arameos, y especialmente una de sus ramas, los Hebreos (cuyo nombre significa “gentes venidas del otro lado del río”), cuna de la obra más trascendente que se creó en el mundo antiguo.

A modo de introducción podemos marcar tres períodos históricos relevantes para el contexto general de los Hebreos: