Lírica en la primera mitad del S. XVI

Una aproximación general a la lírica renacentista de la primera mitad del XVI. Hay que ampliarla con distintas lecturas de los autores más representativos.

En la lírica española del Renacimiento confluyen dos corrientes: la poesía tradicional castellana del siglo XV, recogida en los llamados cancioneros, y la lírica innovadora procedente de Italia. Ambas corrientes tienen su origen en la lírica provenzal y comparten el mismo concepto del amor entendido como un servicio que dignifica al enamorado. Sin embargo, será la lírica culta italianizante la que traiga consigo una verdadera revolución poética en nuestra literatura. A lo largo de la primera mitad del siglo, se produce la aclimatación de la nueva fórmula poética en nuestra lengua. Es una lírica eminentemente amorosa cuyo máximo representante es Garcilaso de la Vega.

Corrientes poéticas tradicionales

Durante el llamado “Primer Renacimiento” se cultiva la lírica popular que tradicional. Es más, la afición por la lírica popular aumentó durante el siglo XVI y muchos autores cultos la cultivan:

  • Canciones tradicionales: escritas adoptando la métrica de la copla real, la copla castellana y la copla de pie quebrado. Es habitual que en ella se trate el tema del amor cortés.
  • Romances: durante el renacimiento se recogen en el Cancionero de romances muchas de estas composiciones tradicionales junto con otras de nueva creación.
  • Lírica culta con métrica tradicional: la moda italianizante también causó una reacción de rechazo. Algunos poetas cultos apostaban por el octosílabo tradicional. Es el caso de Cristóbal de Castillejo, quien escribía: Dijo Amor: «¿Dónde se aprende / este metro tan prolijo / que a las orejas ofende? / “Algarabía de allende”: / El sujeto frío y duro, y el estilo, tan oscuro, / que la dama en quien se emplea / duda, por sabia que sea / si es requiebro o es conjuro».

Temas de la lírica italianizante

  • El tema predominante es el amor, concebido, por influencia del Neoplatonismo, como un sentimiento que perfecciona al ser humano. La contemplación de la belleza de la amada permite al enamorado acercarse a la divinidad. Sin embargo, el amor también se vive como una pasión contradictoria causa de frustración y sufrimiento. Dicha contradicción se expresa preferentemente a través de antítesis y paralelismos. Vinculados al tema amoroso aparecen los tópicos clásicos del Carpe diem y la Descriptio puellae.
  • La naturaleza cobra una especial importancia en esta poesía: se presenta siempre como un espacio idílico (tópico del locus amoenus) en el que el amante busca la tranquilidad de ánimo o bien el paisaje actúa como confidente perfecto de sus penas amorosas.
  • También la mitología cobra protagonismo en la nueva poesía. Si antes aparecía en poesía como mera alusión cultural, ahora se va a convertir en tema central que sirve al poeta para expresar una experiencia personal.
  • La belleza del mundo (locus amoenus) y de la mujer como fuente de gozo.

Aspectos formales de la lírica italianizante

La renovación formal de la poesía se produce con la aclimatación definitiva del verso endecasílabo en la lengua castellana y su combinación con el heptasílabo. En este sentido es fundamental rápida difusión de las obras de Boscán y Garcilaso de la Vega, tras su publicación póstuma a finales de los años 20. También en métrica vamos a tener el uso de nuevas estrofas y poemas: soneto, lira, silva y octava real, entre los más importantes.

Por su parte, se cultivan géneros poéticos de raíz clásica, tales como la oda (poema de tono elevado), égloga (poema protagonizado por pastores idealizados que comentan sus penas de amor en un paisaje natural idealizado) y la epístola (poema con estructura de carta en el que se tratan temas morales en tono familiar).

Juan Boscán

Joan Boscà i Almogàver nació en Barcelona en 1492. Es poeta y traductor y está considerado el introductor de la lírica italianizante en la poesía en castellano junto con Garcilaso de la Vega. Perteneció a una familia noble. Viajó a Italia como embajador español donde conoció a Garcilaso de la Vega.

Boscán había cultivado con anterioridad la poesía cortesana de Cancionero. En una providencial conversación mantenida en 1526 con el humanista Andrea Navagiero, embajador veneciano en los jardines del Generalife, en Granada, se animó a intentar la experiencia poética de escribir en castellano a la manera italiana. También convenció de esta novedad también a sus amigos Garcilaso, y Diego Hurtado de Mendoza y escribió el manifiesto de la nueva estética italianizante del Renacimiento.

Entre sus poemas podemos destacar el de Hero y Leandro, el primero que trata de temas de la mitología. Entre sus traducciones destacamos El Cortesano de Castiglione, ideal de caballero renacentista en Europa.

Garcilaso de la Vega

Garcilaso de la Vega nació en Toledo en torno a 1501. Encarnó el ideal de hombre del Renacimiento dedicado a las armas, a las letras y a la vida cortesana. Formó parte del ejército del emperador Carlos V al tiempo que escribía excelentes versos amorosos. En su poesía expresó su propias vivencias: el amor imposible hacia Isabel Freyre, dama portuguesa de la emperatriz, ya casada y muerta prematuramente.

Su obra, como su vida, fue breve: unos cuarenta sonetos, tres églogas, dos elegías, una epístola en verso dirigida a Boscán, una oda y cuatro canciones.

TEMAS

El amor es el tema central de prácticamente todas. Se centra eminentemente en el sufrimiento que el rechazo de la amada provoca en el poeta, combinado con momentos de esperanza. También la naturaleza cobra una importancia fundamental en Garcilaso: retratada como un espacio de singular armonía y belleza que invita al poeta a expresar sus cuitas amorosas.

INFLUENCIAS Y ESTILO

Se ha hablado mucho de la fuerte impresión de sinceridad que caracteriza a la poesía de este autor. Garcilaso combina con maestría la retórica literaria con sus sentimientos personales.

En su obra observamos el reflejo de algunas novedades procedentes de Italia:

  • Concepción petrarquista del amor que sustituye al amor cortés, si bien está relacionado con él en algunos aspectos. El enamorado sufre por un amor imposible inspirado en una dama idealizada (ojos claros, piel blanca, cabellos dorados…)
  • Naturaleza idealizada: en sus églogas Garcilaso sitúa a los pastores en un entorno ideal (locus amoenus): ríos frescos, verdes praderas… allí los pastores lamentan sus penas de amor.
  • Mitología: en la poesía de Garcilaso es frecuente la referencia a personajes mitológicos como Dafne y Apolo, Venus y Adonis… Tras ellos, el poeta enmascara su propio sentimiento.

En lo que se refiere a su estilo, la lengua de este poeta logra perfectamente el ideal del equilibrio y la armonía renacentistas:

  • Sencillez, naturalidad y fluidez que son el fruto del esfuerzo y el sabio manejo de las posibilidades retóricas de la lengua.
  • Versos bimembres, paralelismos sintácticos, elementos duplicados o triplicados… Versos equilibrados que reflejan bien la concepción renacentista del arte y la belleza.
  • Empleo frecuente del epíteto que refuerza la idea de belesa idealizada.

Mujeres poetas

La solución que las mujeres poetas dieron a la introducción de la lírica petrarquista es diversa. Algunas escritoras recurren a la poesía pastoril, otras escriben adoptando una voz masculina que loa la belleza de una mujer ideal. Vitoria Colonna (1490-1547) dedica su Cancionero al recuerdo de su esposo muerto en batalla.

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