Lenguas de España y español de América

Este es un tema siempre controvertido por la utlización política que, a menudo, se hace de la lengua. Se tiende a considerar como mejor y normativa la modalidad lingüística propia en detrimento de las demás. Intentamos dar una explicación objetiva.

Origen y desarrollo

Surgimiento del castellano

La lengua hablada parte del latín vulgar. Tras la caída del Imperio Romano, hordas visigodas que se instalaron en distintos lugares de la Península contribuyeron al nacimiento de las lenguas romances. Durante el periodo árabe, desde el 711 hasta el siglo X, fue el mozárabe el dialecto predominante. En el norte, el asturiano. A partir de entonces, y a medida que los cristianos van conquistando territorio a los árabes, es el leonés el dialecto que adquiere esa hegemonía.

Castilla tiene una norma de habla establecida que después, entre los siglos XII y XV se va a propagar por el occidente leonés y por el oriente navarro-aragonés, y que se va a implantar también en el sur desplazando a los dialectos mozárabes.

Literatura en castellano

El castellano va avanzando en nuestra literatura con mayor o menor influencia de los diferentes dialectos, desde el Auto de los reyes Magos y el Cantar de Mío Cid, que se escriben en la segunda mitad del siglo XII, pasando por la época de Gonzalo de Berceo y el Mester de Clerecía, la de Fernando III, el Santo, hasta llegar a Alfonso X.

Alfonso X, el Sabio es el monarca con el que el idioma pasa entre nosotros desde su situación de vernáculo, hasta la de lengua estándar. El Rey Sabio contribuye a la unificación de los tres dialectos centrales, enriqueciendo el castellano con una copiosa literatura prosística .

Tras él, podemos decir que en el siglo XIV, con escritores de la talla de don Juan Manuel y el Arcipreste de Hita comienza la modernización del idioma.

Consolidación moderna

A partir del siglo XVI el español termina su proceso de modernización. Tras La Celestina con el Renacimiento y el Humanismo, y durante el siglo XVII con el Barroco, nuestras letras alcanzan su máximo esplendor. El lenguaje popular llega a las obras, estableciendo un intercambio lingüístico con el pueblo que redundó en beneficio de nuestra lengua.

Durante el siglo XVIII, con la Ilustración y la creación de la Real Academia de la Lengua Española, se produce un proceso de involución del español hacia sí mismo. El casticismo y el purismo son movimientos que intentan apartar de nuestra lengua cualquier palabra intrusa.

El español en el mundo

El español es una lengua que se habla en territorios geográficamente muy diversos. Además de hablarse en España, se utiliza en América (salvo Brasil y Guayanas) y en los Estados Unidos de América. También se habla en Guinea Ecuatorial, y existen otras dos variedades cultivadas por minorías: el judeoespañol (o español de los judíos expulsados en 1492) y el español de Filipinas. Hoy es lengua oficial y de cultura de algo más de 400 millones de personas. Tres de cuatro hispanohablantes hablan una variedad americana. Se calcula que en 2030 unos 535 millones de personas serán hispanohablantes, y esta cifra crecerá hasta los 600 millones hacia 2050. Observa el cuadro tomado de es.wikipedia.org.

Variedades geográficas del español

El español no es una lengua uniforme, sino que presenta distintas variedades dialectales. Las hablas septentrionales: castellanas; las hablas meridionales, entre las que se encuentran el andaluz, el extremeño, el murciano, el manchego y, como modalidades ultramarinas, el canario y el español de América

Las hablas septentrionales

Las hablas septentrionales, más conservadoras, abarcan principalmente las tierras castellanas y los territorios que habían ocupado en el pasado los dialectos históricos del latín (el aragonés y el asturleonés).

Castellano

Ocupa la zona en la que nació el castellano o por la que se extendió en los primeros siglos de su expansión. Entre los usos vulgares más extendidos en esta región destacan los siguientes:

  • La pronunciación de la -d final de la palabra como una -z: verdaz, Madriz, igual que la c del grupo -ct-: aztor, reztor, pazto.
  • La introducción de una -s en la segunda persona del singular del perfecto simple: salistes, vinistes.
  • El empleo de le (leísmo) para el complemento directo referido a una cosa (este piso le vi ayer), e incluso lo o la por le (loísmo y laísmo).
  • El uso de la forma de infinitivo por el imperativo: ¡Callaros!

Aragonés

Se mantiene el aragonés al nordeste de Huesca y en la Ribagorza. De los rasgos característicos de las hablas aragonesas destacan:

  • En el norte de Huesca aparece el diptongo donde el castellano tiene : buano, bueno; cuallu, cuello.
  • Diminutivos en -ico: Tempranico.
  • Pronombre con preposición: con mí, con .
  • Otros rasgos propios del aragonés los vemos en los siguientes ejemplos: feito, hecho; liapre, liebre, ayutar, ayudar; flama, llama.

Astur-leonés

De la antigua lengua astur-leonesa pervive el asturiano:

  • En los dialectos orientales aparece una aspiración en palabras que tenían en latín una f- inicial: hiu, hijo.
  • Los dialectos centrales son los menos arcaizantes. Su rasgo característico es el plural femenino en -es: cases, casas.
  • Los dialectos de occidente son los más vivos. Mantienen los diptongos ei y ou (cantei, cantou). La ll se pronuncia con un sonido que tiene algún parecido con una ts («vatse», valle). Conservan la f- inicial latina que ha perdido el castellano: fariña, fiyo.

Las hablas meridionales

El español meridional ha adoptado soluciones menos conservadoras.

  • La relajación de la pronunciación de -s y -z en posición final de sílaba: avihpa, avippa o avipa.
  • La confusión de -r y -l en situación final de sílaba: cuelpo, mujel, peol.

Hablas andaluzas

El área andaluza es la más diferenciada de las hablas meridionales y la que muestra un mayor sentido de autoafirmación. Es un dialecto del castellano de gran aceptación social, y algunas palabras y usos pasan al castellano (cantaor, cante jondo…)

  • Seseo o ceceo en la mayor parte del territorio
  • La pérdida de la -d- intervocálica: graná, granada o asaúra, asadura.
  • Yeísmo: cabayo, eya…
  • Aspiración de -s final: lah otrah niñah…; lah niñah / laniña
  • Confusión de implosivas r / l: arma mía (alma mía)
  • Pérdida de -d- intervocálica: estao, han venío…
  • Distinguen vocales abiertas y cerradas: la otra / lah’ otrah’
  • Hay diferencias entre el andaluz occidental (ustedes tenéis) y el oriental (vosotros tenéis).

Extremeño

Dialecto del castellano con algunos rasgos del astur-leonés y del andaluz.

  • Pérdida de –d- intervocálica: he venío
  • Conservación de –e tras r-, d-, z-: mare, rede, sede…
  • Pérdida de –e en las 3ª personas verbales: tien, vien…
  • Diminutivos en –ino: pequeñino
  • Léxico de origen asturiano y leonés: morgao (mayoral)

Murciano

Dialecto del castellano conocido como panocho, con algunos rasgos del valenciano y del aragonés.

  • Seseo en final de sílaba: gaspacho..
  • Refuerzo con sonidos nasales: muncho
  • Pérdida de -d- intervocálica
  • Diminutivos en –ico: cansaíco
  • Confusión de implosivas r / l: en la parma de la mano
  • Aspiración del fonema /j/: dih’e (dije)
  • Léxico con catalanismos y aragonesismos.

Hablas canarias

El punto de partida del español canario y del americano es el andaluz, por lo que las hablas canarias participan de los rasgos del español meridional. La importancia que tuvo Sevilla en la expansión atlántica hace que aparezcan en Canarias muchos de los rasgos de origen sevillano.

  • Confusión de implosivas r / l: argodón, yega talde
  • Seseo, pero no ceceo: cansiones
  • Pronombre ustedes, por vosotros: ustedes tienen
  • Concordancia del verbo haber: habían muxhas personas
  • Americanismos: papa, por patata.
  • Léxico propio: cigarrón, por saltamontes.

El español de América. Sus variedades

El español de América hablado por más de 300 millones de hispanohablantes presenta unos rasgos propios diferenciados:

  • Entonaciones variadas.
  • Algunos usos gramaticales. Por ejemplo el empleo del pronombre vos en lugar de .
  • La reducción de algunos diptongos en formas verbales, así como cambios acentuales: tenés en lugar de tienes.
  • Léxico influido, tanto por las respectivas lenguas indígenas y por las sucesivas culturas que fueron poblando el continente: inglés, italiano, portugués y lenguas negroafricanas.
  • Rasgos os fonéticos de origen andaluz como el seseo, el yeísmo o la aspiración o neutralización r/l.

Español en zonas bilingües

En el contacto del castellano oficial con otras lenguas genera variedades de la lengua estándar a cada región. No hay una única norma estándar, sino una norma flexible.

Variedades en zonas bilingües

Con el catalán

  • Realización sorda de /-d/ final de palabra, en -t/ verdat, universidat…
  • Articulación palatal del fonema /-l/ en la terminación /-al.l/: cabal.llo, general.l
  • Artículo con el nombre propio: el Jordi.
  • Uso regional de las preposiciones: estoy a Barcelona.

Con el gallego

  • Entonación muy modulada al hablar
  • Cierre de vocales finales: -u, -e
  • Uso del perfecto simple: ayer estuve; hoy estuve
  • Uso de -iño, -iña como diminutivos: casiña.

Con el vasco

  • Uso de formas como si vendría, si llegaría…
  • Uso de la preposición pues al final: ¿y cómo, pues?

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