Juana de Ibarbourou. Las lenguas de diamante.

Esta poeta uruguaya, Premio Nacional de Literatura en 1959, tiene una etapa claramente modernista que luego abandonará para iniciar un camino por el vanguardismo y el surrealismo. Este poema pertenece a su etapa modernista. Solo tienen que fijarse en la medida de los versos y en la abundante adjetivación.

Las lenguas de diamante

Bajo la luna llena, que es una oblea de cobre,
vagamos taciturnos en un éxtasis vago,
como sombras delgadas que se deslizan sobre
las arenas de bronce de la orilla del lago.

Silencio en nuestros labios una rosa ha florido.
¡Oh, si a mi amante vencen tentaciones de hablar!,
la corola, deshecha, como un pájaro herido,
caerá, rompiendo el suave misterio sublunar.

¡Oh dioses, que no hable! ¡Con la venda más fuerte
que tengáis en las manos, su acento sofocad!
¡Y si es preciso, el manto de piedra de la muerte
para formar la venda de su boca, rasgad!

Yo no quiero que hable. Yo no quiero que hable.
Sobre el silencio éste, ¡qué ofensa la palabra!
¡Oh lengua de ceniza! ¡Oh lengua miserable,
no intentes que ahora el sello de mis labios te abra!

¡Bajo la luna-cobre, taciturnos amantes,
con los ojos gimamos, con los ojos hablemos.
Serán nuestras pupilas dos lenguas de diamantes
movidas por la magia de diálogos supremos.

Juana de Ibarbourou, Las lenguas de diamante, 1919, 1923 y 1927

Comentarios

  1. María dice

    Gran y desconocido ejemplo del modernismo. Gran autora. ¡Gracias Víctor!

  2. Las palabras no alcanzan a ver lo que los ojos sienten. Eso es luz directa. La palabra va hacia el pulmón para reunirse con el cerebro. La luz está. La voz debe ser elaborada. Ambas son creadoras de de significados y enigmas.

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