La lírica barroca

Una entrada para comprender las características fundamentales de la lírica barroca. No se desarrollan aquí los autores principales que formarían parte de otra entrada, sino al papel de la mujer en el Barroco.

Desde el s. XIX la crítica suele hablar de dos grandes corrientes estéticas: el culteranismo y el conceptismo. Ambas corrientes se ven representadas tanto en la prosa como en la poesía. Aunque vamos a estudiarlas de forma independiente, debes tener en cuenta que son expresiones de un mismo desengaño y que las dos nacen de la búsqueda de una renovación de la expresión respecto a la literatura del periodo anterior. La literatura barroca es una literatura elitista que busca un lector cómplice capaz de desentrañar su sentido.

Culteranismo

Tiene su mayor representante en Luis de Góngora, autor tan destacado que incluso presta su nombre a esta corriente, denominada también gongorismo. Se caracteriza por los siguientes rasgos.

  • Predomina la forma sobre el contenido.
  • Los autores buscan embellecer la realidad, ornamentando sus obras con alusiones a la mitología, lenguaje preciosista, latinizante y con numerosos cultismos.
  • Los recursos más característicos son la metáfora, el hipérbaton o los paralelismos.

Conceptismo

Sus máximos exponentes son Francisco de Quevedo y Baltasar Gracián. Algunos de sus rasgos se oponen a la corriente culterana:

  • Al contrario de lo que ocurre en el gongorismo, este movimiento literario da más importancia al contenido que a la forma. Se sirve del concepto, lo que le da nombre, para profundizar en los pensamientos.
  • Emplea el ingenio para decir mucho con muy pocas palabras. Es decir, en una expresión contenida se despliegan múltiples sugerencias.
  • Sus recursos literarios más habituales suelen ser los juegos de palabras, las paranomasias, las comparaciones, las antítesis y las hipérboles, entre otras.

Formas tradicionales y cultas en la poesía barroca

En la poesía barroca persisten algunas formas tradicionales que, incluso, se revalorizan, como la canción o el romance, al tiempo que se renuevan las formas cultas, como el soneto.

Así, los autores barrocos revalorizan el romance, la letrilla…

Poesía satírica

Los versos de burla abundaron durante el Barroco El mayor maestro de este género fue Francisco de Quevedo, capaz de retorcer las palabras hasta límites insospechados en sus sátiras:

Pero estos poemas burlescos también se usaron tristemente como arma arrojadiza en las discusiones entre escritores. Quevedo y Lope de Vega insultaron así a Luis de Góngora, quien les respondía con versos como estos: Hoy hacen amistad nueva / más por Baco que por Febo / don Francisco de Que-Bebo / don Félix Lope de Beba.

La lengua en la poesía barroca

La poesía barroca es rica en recursos literarios. Aquí tienes algunos ejemplos. Ten en cuenta que los recursos no solo se utilizan en poe­sía, sino que también los encontramos en la prosa. Lo más importante es ver la función que dichos recursos desempeñan en el texto:

  • Metáfora: identificación de dos conceptos; uno real y otro imaginario: sus cabellos de oro, porque al ser rubios recuerdan el color de ese metal. El uso de la metáfora, que permite crear belleza. Así una palabra común como «labio» adquiere una calidad muy superior al ser cambiada por «puertas de rubíes». En el barroco la metáfora se torna sorprendente y a menudo difícil de desentrañar. Esta cualidad despertará el interés de los escritores del 27, como verás el próximo curso.
  • Hipérbaton: consiste en alterar el orden lógico de una oración. En singular hablamos de un hipérbaton y en plural de dos o más hipérbatos. Ej.: Era del año la estación florida. En el barroco se ofrece como muestra de ingenio. Los poetas retuercen la sintaxis explotando al máximo sus posibilidades expresivas. El hipérbaton, que oscurece y dificulta la comprensión al alterar el orden de la oración: «De pura honestidad templo sagrado» en lugar de templo sagrado de pura honestidad.
  • Paralelismo: este recurso se basa en el parecido formal de las distintas estructuras del texto. Se emplea con frecuencia en las cancioncillas y letrillas. Nace el ave, y con las galas / Nace el bruto, y con la piel (Calderón).
  • Paranomasia: empleo de palabras parónimas, es decir, palabras que tienen sonidos similares. En el Barroco se emplea como agudeza o muestra de ingenio: Vendado que me has vendido (Quevedo).
  • Comparación: consiste en comparar un término con otro, generalmente imaginario, que se le asemeje en alguna cualidad. Como ocurre con la metáfora, se busca la sorpresa y la asociación insólita de elementos: si suele detrás de los tapices / tener en ocasión dos novios juntos, / cual suelen presentarse las perdices (Lope)
  • Antítesis: contraposición dos términos de significación contraria. La expresión de la contradicción y del desengaño barrocos tienen en esta figura, junto al oxímoron o la paradoja un vehículo de expresión: áspero, tierno, liberal, esquivo (Lope)
  • Hipérbole: esta es una alteración exagerada e intencional de la realidad. Se usa para lograr una mayor expresividad. Se usa también en lenguaje coloquial. El autor Baltasar de Alcázar usó una hipérbole muy divertida al escribir el epitafio de una dama muy delgada: Yace en esta losa dura / una mujer tan delgada / que en la vaina de una espada /se trajo a la sepultura. Es una figura muy apropiada para la burla y la caricatura. Asimismo, se utiliza para exacerbar los tópicos renacentistas: mientras por competir con tu cabello, / oro bruñido al sol relumbra en vano

Además, es frecuente encontrar latinismos y palabras cultas, no usadas por el pueblo llano. Leemos argentar por platear o umbroso en lugar de boscoso… Todo ello dificulta la lectura de los textos barrocos, que a menudo requieren una explicación adicional para su disfrute.

Temas

  • La poesía barroca continúa la tradición renacentista, si bien exagerando sus rasgos, muchas veces hasta la parodia. Los temas más relevantes son:
  • El amor aparece como la única fuerza más poderosa que la muerte, una enfermedad o un juego peligroso.
  • La reflexión en torno a la brevedad de la vida y la destrucción de la belleza a manos del tiempo.
  • Las ruinas como reflejo del paso del tiempo y la gloria perdida.
  • Por otra parte, es también objeto de sátira, sobre todo en manos de Quevedo, que dedica versos a mujeres feas, a las que abusan del adorno o al marido burlado. La literatura misógina es frecuente no solo en este autor.

La mujer en la literatura barroca

Durante el Barroco nace de la mano de Quevedo la figura de la culta latinparla que parodia la imagen de mujer culta que se aventura en el arte de escribir versos. Ya en el Renacimiento hemos visto como Teresa de Jesús alude con frecuencia a su sencillez y su propia ignorancia, un tópico de modestia que en el caso de la escritora posiblemente tenga que ver con evitar la reprobación.

SOR JUANA INÉS DE LA CRUZ

Se trata de una mujer excepcional cuya vocación religiosa no está del todo clara para algunos críticos. No solo escribió poesía, también publicó obras de teatro. Su comedia más célebre es Los empeños de una casa.

Juana Inés de Asbaje y Ramírez de Santillana (1651-1695) nació y murió en México. Por la importancia de su obra, recibió los sobrenombres de «el Fénix de América», «la Décima Musa» o «la Décima Musa mexicana».

En su producción lírica, destacan sus poemas amorosos y composiciones ocasionales en honor a personajes de la época.

Según ella, escribía por encargo. No obstante, admite que escribió por voluntad propia Primero sueño

El estilo de Sor Juana es propiamente barroco. Se ha equiparado su figura con la de Góngora: son frecuentes los retruécanos, los hipérbatos y los juegos con las categorías gramaticales.

La mitología aparece con frecuencia como fuente, al igual que muchos motivos renacentistas y barrocos.

Los estudios de la obra de Sor Juana han debatido sobre el feminismo que se le atribuye a la monja. En este sentido, son famosas sus redondillas en “Hombres necios”, un verdadero documentos de liberación femenina. En el texto se alude asimismo a la hipocresía imperante en la sociedad de su tiempo. Lo que parece claro es que la monja abogó por la igualdad de los sexos y por el derecho de la mujer al conocimientos.

Al final de su vida su obra da un giro hacia la literatura religiosa, una vez fue obligada a firmar con su propia sangre la renuncia al estudio y su renuncia a las letras.

Libros Marea Verde. Para descargar el libro completo puedes pinchar aquí

Speak Your Mind

*

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.