La historia de Luis Braille.

Este texto sobre Luis Braille trabaja la comprensión, la expresión escrita y la investigación. Se le pide al alumnado la elaboración de un cómic y la investigación sobre el lenguaje de signos. Asimismo se le anima a investigar en la historia de otros inventos útiles en la vida diaria. 

Lee este texto sobre la historia de Luis Braille.

Cierto día del año 1812, en el pueblo francés de Coupvray, un niño de tres años jugaba en el taller de su padre tuvo un fatal accidente ocasionado por un tropiezo. El niño, Luis Braille, perdió un ojo y no tardó en quedarse totalmente ciego.

A los diez años fue admitido en la escuela para ciegos de París —la Institución Nacional de Jóvenes Ciegos—, cuyo fundador fue Valentín Hauy. Él le enseñó el alfabeto, guiando sus dedos por las veintiséis letras que él había fabricado con unas ramitas.

Muy pronto Luis estuvo en condiciones de leer los libros que Valentín Hauy había compuesto con mucho trabajo (pues tenía que cortar los caracteres de las letras en tela y pegarlas sobre el papel): cada letra tenía unos siete centímetros de largo por cinco de ancho. A causa de estas enormes dimensiones, la fábula de Renard «El zorro» llenaba unos siete volúmenes de unos cuatro kilos de peso cada uno.  Uno de sus compañeros descubrió en unas tarjetas ciertas impresiones en relieve, que correspondían a unas letras fuertemente talladas. Luis Braille comenzó a formar letras escribiendo con pauta y punzón caracteres movibles. Pero estas letras debían por lo menos medir dos centímetros de altura: un «libro» compuesto de esta manera resultaba terriblemente incómodo y su lectura sumamente difícil.

Braille dedicó todo un verano a recortar trozos de cuero y terminó con las manos completamente magulladas. Luego hizo varios ensayos, combinando triángulos cuadrados y círculos para formar las distintas letras, pero se dio cuenta de que ninguno de sus sistemas era práctico.

Cierto día escuchó en la terraza de un café parisiense una historia que le apasionó: un capitán había ideado un sistema de puntos y trazos en relieve que permitían escribir en la oscuridad. Un mensaje trascrito de esta manera podría ser descifrado al tacto sin necesidad de luz. Así fue como buscó al capitán Barbier, quien le reveló a Braille cómo, con la ayuda de un punzón, ejercía una cierta presión sobre un papel grueso, hasta que en el anverso del mismo se pudieran notar unas pequeñas protuberancias.  El sistema estaba basado en un sencillo código utilizado por el ejército. Braille trabajó sin descanso hasta que cinco años después apareció el primer libro impreso con su método y que llevaba su nombre. Como si fuera una ironía del destino, había tenido que usar un punzón igual que el que lo había dejado ciego cuando tropezó de niño.

La realización de su libro le había costado cinco años de arduo trabajo por la terrible enfermedad que padecía, misma que lo llevaría a la tumba a los 43 años.  Sirviéndose de un enrejado rectangular con seis agujeros, Luis Braille inventó sesenta y tres combinaciones diferentes: además de las letras del alfabeto, representaban los signos de puntuación y las abreviaturas de ciertas palabras muy cortas.

En 1836, a la edad de veintisiete años, Braille había reunido unos textos escogidos en ese método de John Milton, poeta ciego. En el curso de la conferencia que dio en el Instituto, ante alumnos suyos y profesores delegados de otras escuelas, demostró que podía escribir perforando a un ritmo casi tan rápido como el de la palabra. A continuación releyó lo que había escrito a casi la misma velocidad que una persona normal.

El busto de Luis Braille, colocado sobre la fachada de la pequeña guarnicionería de Coupvray, representa con claridad la visión de este francés, ya que cuando muchos bustos de piedra parecen privados de la vista, éste —que perpetúa el recuerdo del genial ciego— posee unos ojos plenos.

http://educacion.once.es/appdocumentos/educa
/prod/CREA%20Informacion%20Louis%20Braille.pdf (adaptación)

COMPRENSIÓN

1– Recuerda la historia que acabas de leer y haz un resumen de la misma.

2– Cómo crees que es el carácter de los personajes que aparecen. Justifica tu respuesta con lo que se dice de ellos en el texto.

3– Enumera los distintos métodos que utilizaban las personas ciegas para leer. Escribe las ventajas e inconvenientes de los mismos según la información que facilita el texto.

4- ¿Cómo tuvo Braille la idea?

EXPRESIÓN

1– Realiza un cómic en el que narres la historia de Luis Braille.

2– Luis Braille no se resignó a métodos de lectura poco prácticos. Escribe una redacción en la que señales la importancia del ingenio a la hora de afrontar los problemas. Cuenta con tu propia experiencia ante las dificultades.

3– Elabora una propuesta de invento.

BUSCA INFORMACIÓN

1– Busca información sobre el método Braille. Elabora un informe y expón tus conclusiones en clase. ¿Sabrías escribir una palabra con este método?

2– Infórmate sobre la lengua que utilizan los sordomudos para comunicarse. Elabora un informe y expón tus conclusiones en clase. ¿Podrías mostrarle a la clase cómo decir algo utilizando la lengua de signos?

3– Elaborad en clase una lista de inventos que resulten útiles en la vida cotidiana. Asignad cada una de estas investigaciones a distintos grupos. Cada grupo confeccionará una ficha muy breve en la que reseñará lo fundamental de cada invento y las circunstancias en las que tuvo la idea. Elaborad entre todos un gran panel en el que reflejéis vuestra investigación. Mira este ejemplo:

Mary Anderson , norteamericana que creó el limpiaparabrisas cuando ni siquiera los autos eran populares.  Fue una de las primeras mujeres que registró el invento a su nombre, no al de su esposo o hermano. Aunque no le fue fácil patentar su idea, finalmente lo logró en 1905. Su invento se volvería indispensable en la fabricación de automóviles, aunque al principio muchos creyeron que sería motivo de distracción para los conductores.

Anderson se topó con el limpiaparabrisas por un evento casual. Un día de invierno de 1903,  Mary tomó el tranvía y notó que había que hacer constantes paradas y salir continuamente a limpiar la suciedad, el agua y el hielo que se impregnaban en el parabrisas. Un día después del primer paseo bosquejó un diagrama del dispositivo de barrido elemental. Y de regreso a Alabama, empezó a idearlo. Según el informe sobre mujeres inventoras del Instituto de Filosofía de Madrid, consiguió una lámina de goma resistente y la unió a un brazo metálico por medio de resortes. Ingenió una conexión para poder accionarlo desde el interior mediante una palanca, como sucede con los actuales más convencionales. Luego de hacer varios diseños preliminares, ella misma lo probó, pero no en un auto sino en un tranvía.

http://edant.clarin.com/suplementos/autos/2005/05/12/c-00201.htm (adaptación)

 

 

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