El sujeto

En toda oración hay dos componentes esenciales, como sabes. Uno de ellos es el sujeto, el otro es el predicado. Algunas gramáticas consideran que solo el segundo de ellos es realmente esencial. Aquí consideraremos los dos, y que el sujeto está al mismo nivel que otros complementos del verbo como el CD o el CC.

El sujeto (S) es el elemento o constituyente oracional que concuerda con el verbo en persona y número. Puede estar expreso (Mi hermano estudia) u omitido, en cuyo caso lo podemos reconocer prestando atención a la desinencia verbal (Llegó pronto – 3ª pers. sing.). Conviene señalar que, basándose en esta distinción, algunos gramáticos hablan de sujeto gramatical, que se identifica con los morfemas de persona y número del verbo tanto en los casos en que el sujeto esté expreso como omitido, y sujeto léxico, que es la palabra o grupo de palabras expresados en la oración que realizan esa función.

Hay distintos constituyentes que pueden desempeñar la función de sujeto en una oración:

  • Sustantivos: Carlos llamó por teléfono.
  • Pronombres personales tónicos, demostrativos, indefinidos…: Él ha aprobado. Todos llegaron ya.
  • Pronombres relativos, interrogativos y exclamativos: ¿Quién lo dice?, El chico que vino es mi primo.
  • Infinitivos: Querer es poder.
  • Elementos sustantivados: Lo importante es hacerlo bien.
  • Sintagmas nominales: La madre de Pedro nos llevará al cine.
  • Proposiciones subordinadas sustantivas: No me gusta que grites

En algunos casos, el sujeto tiene dos o más núcleos coordinados mediante un nexo, en cuyo caso hablaremos de sujeto compuesto (SC): Sofía y Gema llegaron tarde a clase.

Con respecto a su distribución en la oración, el sujeto puede aparecer tanto delante como detrás del verbo, excepto en los casos de los pronombres interrogativos, que siempre encabezan la oración. En los demás casos, la elección de su colocación dependerá de factores situacionales, como la información que se pretende resaltar frente a la ya conocida. Veremos a continuación todas estas características con más detalle.

La concordancia

No es lo mismo concordancia que coincidencia. Para comprobar si un sujeto realmente concuerda con el verbo es necesario cambiar el número del verbo y comprobar si se rompe o no dicho vínculo. Así, en Le gusta el chocolate de Bélgica. Observamos que el verbo aparece en tercera persona, singular. También el pronombre le, pero es una coincidencia: Le gustan los chocolates de Bélgica. El sintagma los chocolates de Bélgica es realmente el sujeto de la oración. Recuerda, por otra parte, que nunca pueden ser sujetos de la oración pronombres átonos como me, te, le, les, os

El sujeto, puede ir, como vemos delante o detrás del verbo.

El sujeto elíptico

También se llama “sujeto gramatical”, “implícito” o “tácito”, frente a lo que se conoce como “sujeto léxico” o “explícito” Es aquel que aunque no aparece en la oración, puede deducirse a partir de las desinencias verbales. Incluso, puede deducirse por el contexto lingüístico. Observa:

  • Ya tengo ese disco (Sujeto: yo).
  • Ana estaba sentada y miraba con interés alrededor (Sujeto: Ana —el sujeto aquí no puede ser ni yo ni él).

RECUERDA

El sujeto nunca lleva preposición salvo casos excepcionales del tipo Entre María y Pedro subieron las bolsas, en la que la presencia de la preposición señala que la acción fue desarrollada de forma conjunta. Hay, sin embargo, discrepancia entre las gramáticas. En algunas, estos casos pueden analizarse como Complementos predicativos.

Sujeto de oraciones con verbos en forma no personal

Algunas veces no podemos deducir cuál es el sujeto a partir de las desinencias verbales. Es el caso de las oraciones subordinadas con verbos en forma no personal. Volveremos sobre estas oraciones. No obstante, en lo que se refiere al sujeto, podemos deducirlo teniendo en cuenta el contexto lingüístico. Fíjate en estos casos:

  • Ana quería jugar al fútbol. (Ana es el sujeto de jugar).
  • Me dejaron llorando solo. (Yo es el sujeto de llorando).

En el caso del infinitivo y el gerundio, como acabamos de ver, el sujeto puede aparecer elidido y es necesario recuperarlo a partir del contexto. En el caso del participio, el sujeto concuerda con el participio en género y número, si bien algunos gramáticos consideran que en estos casos el participio actúa como un adjetivo:

  • Terminada la tarea, cerró el cuaderno.

Otras cuestiones sobre la concordancia

Se conoce como concordancia ad sensum aquella que se establece entre un verbo en plural y un núcleo de SN el singular con significado colectivo. Observa este caso:

  • Un grupo importante de personas se abstuvieron de ir a las urnas.

Incluso podemos encontrar la concordancia ad sensum sin el refuerzo plural del complemento, aunque es menos frecuente:

  • Un grupo importante se abstuvieron de ir a las urnas.

Este es el caso de sustantivos como “centenar”, “millar”…

La RAE considera gramaticalmente correctas ambas construcciones. Existen, además, casos de lexicalización en el que los sustantivos actúan como si se tratara de un determinante dentro de una locución. En estos casos el núcleo se considera el sustantivo que sigue a la preposición de. Fíjate en estas diferencias en el análisis:

Ungrupode personastransitabapor las calles
Der. / actSust. / NúSP / CNúV/NúSP / CCL
SN /SujetoSV/Predicado verbal
Indinidad depersonastransitabanpor las calles
Locución. / actSust. / NúV/NúSP / CCL
SN /SujetoSV/Predicado verbal

El sujeto compuesto

A veces el sujeto está formado por dos o más componentes en singular y coordinados con algún nexo. En estos casos el verbo va en plural: Raquel y Luis viven en Murcia.

Sin embargo, hay excepciones:

  • Me gusta tu camisa y tu corbata.
  • Me apetece chocolate y un café.

Estas excepciones se producen porque:

  • Los componentes se perciben como una unidad semántica: Se permite entrar y salir libremente.
  • Cuando la coordinación tiene el nexo ni y el sujeto está pospuesto puede ir en singular o plural: No lo vio ni Ana ni Luis. Si el sujeto está antepuesto, solo en plural.
  • Cuando se coordinan diferentes personas gramaticales la concordancia se realiza de modo distinto: Tú y yo lo sabemos / Ella y tú lo sabéis.

La impersonalidad

Son oraciones impersonales aquellas que carecen de sujeto. No tienen sujeto léxico ni tampoco sujeto omitido. Sencillamente, su sujeto es cero. En este cuadro puedes recordarlas:

IMPERSONALES REFLEJAS:

Se construyen con se + verbo en 3ª persona del singular.

Estas construcciones aparecen con

· Verbos copulativos.

· Verbos intransitivos.

· Transitivos con CD introducido por “a”.

· Se está bien aquí.

· Se vive bien aquí.

· Se aplaudió a los jugadores

IMPERSONALES GRAMATICALIZADAS

Se construyen con los verbos

· hacer,

· haber

· ser

Estos verbos siempre aparecen en 3ª  persona del singular.

Sus complementos son los que exigen esos tres verbos: CD y atributo.

· Hay clase.

· Hace frío.

· Es de día

DE FENÓMENOS METEOROLÓGICOS

Se trata de verbos llamados “uniper­sonales”.

· Llueve

· Truena

IMPERSONALES EVENTUALES

Se dan cuando el sujeto existe pero no se nombra porque se desconoce o se calla intencionadamente.

Se construyen con verbos en 3º persona en singular o en plural.

No todos los gramáticos las consideran impersonales puesto que la impersonalidad es más semántica que gramatical.

· Uno no sabe qué hacer.

· Han llamado por teléfono.

SABER MÁS

EL ATRIBUTO

La concordancia con el atributo hace que excepcionalmente el verbo no concuerde con el sujeto de la oración:

Mi infancia son recuerdos de un patio de Sevilla.

EL SUJETO SEMÁNTICO

El sujeto es la única palabra de la frase que concuerda con el verbo. Esta concordancia se observa en las desinencias verbales. Por esta razón se emplea el nombre de sujeto gramatical para referirse a esta noción. Existe otra denominación, sujeto semántico, que se reserva para indicar el agente de la acción y no necesariamente el sujeto de la oración.

Generalmente, el sujeto es el que realiza la acción que expresa el verbo. Sin embargo, existen algunas oraciones en las que no ocurre esto:

  • Oraciones en pasiva: El trigo fue plantado por los agricultores.
  • Oraciones en pasiva refleja: Se percibe un gran silencio.
  • Oraciones con verbos  del tipo gustar, disgustar: No me gustan las lentejas.

En todos estos casos es el agente de la acción (agricultores, silencio, yo) no coincide con el sujeto de la frase. Esta es la razón por la que se distinguen estos dos conceptos. El sujeto de la frase es un concepto gramatical y el agente de la frase es un concepto semántico.

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