El sintagma nominal. Su estructura

EL SINTAGMA NOMINAL: SU ESTRUCTURA

EL SINTAGMA NOMINAL

El sintagma o grupo nominal consta de un nombre o categoría nominalizada como núcleo y, normalmente, de otros constituyentes que se relacionan con él para integrarse en la oración.

Sabemos que a veces el sintagma nominal consta sólo del núcleo. Pero lo ordinario es que lo acompañen otros constituyentes.

La función de sujeto de la oración está desempeñada siempre por un sintagma nominal. Pero, en la oración, puede haber otros sintagmas nominales que no son el sujeto. Puede contar, por ejemplo, con un complemento directo, que es también un sintagma nominal.

La estructura básica del sintagma nominal sería:

(Determinantes) + Nombre + (Complementos del nombre)

El único elemento que ha de aparecer necesariamente en un sintagma nominal es el núcleo (normalmente es un nombre pero como dijimos antes podemos encontrar otras categorías que se sustantivan)

LOS DETERMINANTES

Lo normal es que el nombre vaya presentado en su sintagma con palabras como el, mi, este, tres, etc.

  • está enferma.
  • me gusta.
  • nos acompañan.
  • No funciona .
  • son muy fríos.

Sólo algunos nombres propios pueden funcionar sin tales palabras. Ejemplo: María lo vio.

Los determinantes son:

  • los artículos, y
  • los adjetivos determinativos; esto es:
    • los demostrativos
    • los posesivos
    • los numerales
    • los indefinidos
    • los interrogativos
    • los exclamativos

¿Cuál es la función de los determinantes? El nombre posee un significado muy general: reloj designa a todos los relojes del mundo. Pero lo normal es que nos refiramos a uno o a varios de ellos, a éste en particular, al mío, a dos relojes… Los determinantes limitan, precisan, la extensión significativa del nombre: el reloj del comedor; tu reloj; aquel reloj, etc.

Los artículos

Hay dos series de artículos: la de los determinados (el, la, los, las, lo), y la de los indeterminados (un, una, unos, unas).

Los artículos indeterminados presentan en el sintagma nominal (y, por tanto, en la oración) a los nombres que designan personas, animales o cosas no conocidos (por el hablante, por el oyente o por ambos), o que aparecen por vez primera en el discurso:

  • Creo que Juan vive .
  • Te está saliendo .
  • Tiene .

Los artículos determinados presentan nombres de personas, animales y cosas que ya son conocidos, o que han aparecido antes en el discurso:

  • Nos encontraremos .
  • Ya te ha desaparecido .
  • encerrados no cantan.

El neutro «lo»

Entre los artículos determinados suele incluirse la forma neutra lo:

  • Estaba en lo hondo del pozo.
  • Me gusta sólo lo auténtico.

Precede siempre a adjetivos (y no a nombres como los demás artículos, ya que no hay nombres neutros en español).

Esto hace pensar a algunos gramáticos que no es verdadero artículo, sino un pronombre (equivalente por tanto a un nombre).

  • Estaba en lo hondo del pozo (= en la parte del pozo que es honda).
  • Me gusta sólo lo auténtico (= las cosas auténticas).

Otros gramáticos sostienen (por razones bastante complicadas) que lo no se comporta como un verdadero pronombre, y que es un artículo especial cuya función consiste en convertir el adjetivo en nombre. Lo hondo equivaldría a ‘la hondura’; y lo auténtico, a ‘la autenticidad’. Por supuesto, el neutro lo carece de plural, como todas las palabras neutras.

Otros determinantes: los adjetivos determinativos

También pueden acompañar al nombre para constituir el sintagma nominal, además de los artículos, los llamados adjetivos determinativos, esto es, los demostrativos, los posesivos, los numerales, los indefinidos, los interrogativos y los exclamativos.

Los adjetivos demostrativos

Sitúan en el espacio lo designado por el nombre, y son: este, ese, aquel, con sus plurales y femeninos. El demostrativo este señala un objeto que está próximo al hablante. Ese apunta a un objeto situado a una distancia media del hablante. En cambio, aquel se refiere a objetos que están lejos del hablante. También puede hacer referencia al tiempo (más o menos próximo). Y es normal usarlos para referirse a algo que ya ha sido nombrado.

Los adjetivos posesivos

Señalan a quién pertenece el objeto designado por el nombre. El cual puede ser de un poseedor (mi balón) o de varios poseedores (nuestro balón). Cuando preceden al nombre, pierden su acento, y lo conservan cuando van detrás de él. Algunos posesivos tienen formas átonas (mi, tu, su) diferentes de las tónicas (mío, tuyo, suyo).

Los adjetivos numerales

Presentan dos series:

  • Numerales cardinales. Precisa la cantidad exacta de los objetos a cuyos nombres acompañan. Y sus formas son la interminable serie de los números: uno, dos, tres…
  • Numerales ordinales. Señalan el orden en que está colocado, dentro de una serie, aquello a cuyo nombre acompañan. Sus formas son: primero, segundo, tercero…

Los ordinales no pueden presentar, ellos solos, al nombre: han de asociarse a otros determinantes (artículos o adjetivos determinativos).

Los adjetivos indefinidos

Señalan imprecisamente la cantidad de objetos a cuyo nombre acompañan (frente a los numerales, que la señalan con precisión). Sus formas son numerosas, y resulta difícil hacer un inventario completo. He aquí los principales: algún, ningún, varios, demasiados, escasos, diferentes, cada, todo, mucho, poco, más, menos…

Los adjetivos interrogativos y exclamativos

    • Los adjetivos interrogativos preceden al nombre preguntando por su naturaleza. Son qué, cuál, cuánto.
    • Los adjetivos exclamativos ponderan la cantidad o la intensidad con que se manifiesta lo designado por el nombre. Son cuánto y qué.

Asociación de determinantes

Dos o más determinantes pueden acompañar al nombre, asociándose entre sí: Todos los días… A veces, el nombre puede aparecer precedido y seguido de determinantes: Algunos amigos míos…

El adjetivo calificativo. Adjetivos explicativos y especificativos

Con mucha frecuencia, el adjetivo calificativo acompaña también al nombre como constituyente del sintagma nominal. Es su función principal. Admite dos tipos de construcciones:

Dame . le produjo quemaduras.

En el primer ejemplo, el adjetivo rojo es imprescindible: es ése el que quiero, y no el de otro color. Sin él, el hablante no habría formulado su pensamiento con precisión, y la oración no tendría sentido completo.

Pero el adjetivo fuerte, en el segundo ejemplo, no es imprescindible: si lo suprimimos, el mensaje subsiste; fuerte funciona como un adorno.

Llamamos especificativo al adjetivo que selecciona un objeto de entre el conjunto de objetos a que pertenece.

Y es explicativo o epíteto el adjetivo que no selecciona al nombre dentro de un conjunto, y se limita a señalar una de sus cualidades, de ordinario con fines ornamentales.

Los adjetivos especificativos van siempre detrás del nombre. En cambio los adjetivos explicativos o epítetos van delante o detrás, indistintamente.

Variedad del epíteto es el epíteto constante, que se asocia de manera fija con ciertos nombres.

OTROS CONSTITUYENTES POSIBLES DEL SINTAGMA NOMINAL

El sintagma nominal puede contar también con otros constituyentes, presentes a menudo junto al núcleo:

    • Un complemento preposicional del nombre, formado por una preposición, seguida de un sintagma nominal.
    • Un nombre en aposición, el cual, del mismo modo que el adjetivo calificativo, puede ser explicativo o especificativo.
      • Es explicativo cuando aclara algo relativo al núcleo, pero esa aclaración no es necesaria para el sentido completo de la oración. Va entre pausas o entre comas.
      • Es especificativo cuando añade una precisión necesaria acerca del núcleo, seleccionando de entre otras posibilidades.

El sintagma nominal puede contar también con una proposición de relativo.

Parcialmente extraído de: http://recursos.pnte.cfnavarra.es/mmuruza1/lenguaje/sintnomi.htm

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