El sintagma nominal. Núcleo y funciones

EL SINTAGMA NOMINAL: SU NÚCLEO Y SUS FUNCIONES

El nombre, núcleo del sintagma nominal

El nombre es el principal constituyente del sintagma nominal (su núcleo). Todos los determinantes y adjetivos que pueden rodearlo, han de adoptar su mismo género y su mismo número, es decir, han de concordar con él.

La concordancia en género y en número, dentro del sintagma nominal, contribuye a asegurar su cohesión, permitiéndole funcionar como una unidad en el seno de la oración donde figura.

Funciones del sintagma nominal en la oración

El sintagma nominal, tanto si su estructura es muy simple como si es compleja, puede desempeñar las siguientes funciones en una oración:

  • Sujeto : La policía de tráfico puso una multa.
  • Atributo : Ignacio es el novio de Luisa.
  • Vocativo : Hijo de mi vida, no te vayas.
  • Complemento directo del verbo : La policía de tráfico puso una multa.
  • Complemento indirecto : La policía de tráfico puso una multa al motorista.
  • Complemento circunstancial : La policía puso una multa en la carretera.

Función de sujeto

Reconocemos el sintagma nominal como sujeto porque el verbo de la oración se refiere a él (y concuerda con él en persona y número) expresando que hace algo, que es o está de una manera, o que le sucede algo. Naturalmente, en las oraciones interrogativas, el verbo pregunta algo relativo al sujeto; y, en las imperativas, le manda.

El sintagma nominal sujeto puede preceder o seguir al verbo. Y se construye siempre sin preposición, con excepción de las preposiciones hasta y entre (en cuyo caso no funcionan como verdaderas preposiciones).

Función de vocativo

Cuando utilizamos el sintagma nominal para llamar o invocar a alguien o a algo, desempeña la función de vocativo. Se construye también sin preposición, y se enuncia con entonación independiente (entre comas en la escritura; y puede ir en cualquier parte de la oración.

Función de atributo

El sintagma nominal funciona como atributo cuando se une al sujeto mediante un verbo compulativo. La función de atributo no es exclusiva del nombre: también la puede desempeñar el adjetivo con los verbos ser y estar. En muchas ocasiones, por supresión del sujeto y del verbo ser, la oración queda reducida al atributo.

Función de complemento directo

Únicamente en el sintagma verbal pueden darse los complementos directo, indirecto… Desempeña la función de complemento directo el sintagma nominal que muchos verbos necesitan para completar su significación. Se llaman verbos transitivos los que, para significar plenamente, necesitan un complemento directo e intransitivos, los que no precisan ese complemento.

El complemento directo con preposición «a» y sin ella

El complemento directo puede aparecer precedido de la preposición a, o sin ella. Va sin la preposición casi habitualmente, y con la preposición cuando su núcleo es un nombre de ser humano. Pero un nombre humano se construye sin preposición, si no está bien individualizado y a puede preceder a nombres no humanos cuando son complementos directos de verbos que, habitualmente, llevan un complemento humano o bien cuando el hablante percibe la realidad nombrada como humanizada.

Función de complemento indirecto

Desempeña tal función un sintagma nominal con la preposición a, que indica la persona, animal o cosa que recibe el provecho o el daño de la acción del verbo. Puede acompañar tanto a verbos transitivos como a verbos intransitivos.

Función de complemento circunstancial

El complemento circunstancial de un verbo expresa circunstancias de la acción. Esta función la desempeñan los adverbios y los sintagmas nominales con o sin preposición. Todos los verbos pueden llevar complemento circunstancial.

Otras palabras pueden ser núcleo del sintagma nominal

Hay algunas palabras que pueden equivaler al nombre, y, en esa medida, funcionan como si fueran nombres también a la hora de ser núcleos del sintagma nominal. Esas palabras son: los pronombres, los infinitivos (precedidos o no de determinante), y los adjetivos (precedidos siempre de determinante).

Los pronombres

Son sustitutos de un sintagma nominal. Hay varias clases de pronombres: personales, reflexivos, recíprocos, demostrativos, posesivos, indefinidos, interrogativos y relativos.

Los pronombres personales Señalan directamente las personas que intervienen en el coloquio y la que no interviene. Poseen rasgos gramaticales muy importantes: tienen formas distintas según las funciones que desempeñan; algunos también tienen formas distintas, aunque desempeñen la misma función, según se construyan o no con preposición. Muchas veces acompañan al nombre dos pronombres, uno átono y otro tónico, desempeñando ambos la misma función. Así se recalca o pone de relieve la función del complemento. El pronombre neutro ello no equivale a un sintagma nominal, como los demás, sino a una oración entera, y la hace funcionar como un nombre.

Los pronombres reflexivos y recíprocos Son variedades de los pronombres personales. El reflexivo sustituye al sintagma nominal, cuando éste es igual al sujeto. Puede funcionar como complemento directo o indirecto. Los recíprocos señalan una acción que intercambian dos o más sujetos.

Los pronombres demostrativos Equivalen al adjetivo demostrativo más un nombre; aunque existen también las formas neutras, que señalan un objeto desconocido.

Los demás pronombres Sustituyen a un adjetivo determinativo más un nombre. Sus formas coinciden con las formas tónicas de los adjetivos determinativos. Son los pronombres demostrativos, posesivos, numerales, indefinidos, interrogativos, exclamativos.

Parcialmente extraído de http://recursos.pnte.cfnavarra.es/mmuruza1/lenguaje/sintnomi.htm 

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