El número. Teoría

El número.

 

El Número es una categoría gramatical que asociamos al sustantivo, al adjetivo y al verbo y que le aporta a estas categorías información de carácter cuantitativo. La oposición se establece entre singular / plural.

 

 

Formalmente el número no está marcado en el singular y utiliza los morfemas –s, -es para el plural, añadiéndolos a continuación del lexema y del morfema de género si éste existe. Tanto el morfema –s, como –es los consideraremos alomorfos o variantes del mismo morfema de plural.

 

 

La norma para utilizar este alomorfo es la siguiente:

 

 

        Tras una vocal átona o una é tónica añadimos –s. Ejemplo: Libro / libros.

 

 

        Tras una vocal tónica distinta de é o tras una consonante añadimos –es. Ejemplo: bisturí / bisturíes.
Actualmente hay una tendencia a utilizar cada vez más –s para todos los sustantivos que terminen en vocal, sin importar si ésta es átona o tónica y de hecho la RAE acepta bisturís, maniquís, etc y recomienda el uso preferente de zulúes en lugar de zulús y de tabúes en lugar de tabús.

 

 

        Las palabras terminadas en –s no varían en plural si la vocal precedente es átona, y añaden –es si es tónica. Ejemplos: la dosis / las dosis; el tórax / los tórax (se asimila fonéticamente a la norma).

 

 

        Con respecto a los sustantivos procedentes de lenguas extranjeras suelen hacer el plural en –s en lugar de seguir la regla general. Ejemplos: fan / fans; club / clubs. Lo mismo sucede con algunos latinismos como memorándum / memorandums. (Vd para este tipo de palabras el Diccionario de dudas y dificultades de Manuel Seco).

 

 

        Los sustantivos procedentes de lenguas extranjeras pero que terminan en –l, -r o –n suelen añadir, dado que estas terminaciones no son extrañas en español, -es. Ejemplos: Líder / líderes; mítin / mítines.

 

 

        Como curiosidad añadir que existen algunos sustantivos que cambiar la acentuación al pasar al plural. Ejemplos: régimen / regímenes, espécimen / especimenes.

 

 

 

 

OBSERVACIONES CON RESPECTO AL NÚMERO.

 

 

        Se puede fácilmente deducir que el número adquiere plena significación cuando se aplica a sustantivos contables; en el caso de sustantivos no contables nos encontramos con que en algunos casos no es posible aplicar el plural: *oxígenos, o (más frecuentemente) hace que el sustantivo no contable sufra una recategorización que lo convierte en contable en un contexto determinado. Ejemplo: vino / vinos, amistad / amistades.

 

 

        En el caso de los nombres propios sucede lo mismo: si los usamos en plural el nombre sufre una recategorización y pasa a ser contable. Ejemplo: Manuela / las manuelas.

 

 

        A veces un sustantivo genérico individual puede adquirir significación colectiva sin marcar el plural utilizando cuantificadores intensificativos. Ejemplo: Cuánto gamberro hay por aquí.

 

 

        Existen sustantivos que sólo se utilizan en plural y que, en consecuencia no tiene un valor informativo. Ejemplos: víveres, gárgaras.

 

 

        Hay plurales que pueden utilizarse en singular para designar el mismo objeto, que el hablante percibe como doble. Ejemplo: pantalón / pantalones, gafa / gafas.

 

 

 

 

Evidentemente el número es una categoría mucho más compleja y llena de particularidades. Este documento sólo pretende añadir algunas peculiaridades a la norma e intenta describir (con toda humildad) las tendencias del español actual.

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