El hobbit

A partir de un fragmento de El señor de los anillos  se le pide al alumnado un ejercicio de comprensión, otro de expresión en torno al diálogo y a la narración y finalmente se le anima a buscar información en torno a Tolkien, el autor del fragmento. 

LECTURA EN VOZ ALTA

 

La batalla

Théoden, Rey de la Marca, había llegado al camino que iba de la Puerta al río . Moderando el galope del caballo, buscó nuevos enemigos, y los caballeros de la escolta lo rodearon, y entre ellos estaba Dernhelm. Un poco más adelante, en las cercanías de los muros, los hombres de Elfhelm luchaban entre las máquinas de asedio, matando enemigos, traspasándolos con las lanzas, empujándolos hacia las trincheras de fuego . Sin embargo, no habían desbaratado aún el asedio, ni reconquistado la Puerta. Los enemigos que la custodiaban eran numerosos, y la otra mitad de la llanura estaba ocupada por ejércitos todavía intactos. Poseído por una furia roja, lanzó un grito de guerra y se precipitó con una gran horda sobre el corcel blanco en campo verde, y las cimitarras desnudas de los hombres del Sur centellearon como estrellas.

Solo entonces reparó Théoden en la presencia del Capitán Negro; sin esperar el ataque, azuzó con un grito a Crinblanca y salió al paso de su adversario. En medio de la refriega luchaba Théoden hijo de Thengel, y la lanza se le rompió en mil pedazos cuando abatió al capitán enemigo.

Mas he aquí que de súbito, en la plenitud de la gloria del rey, el escudo de oro empezó a oscurecerse . Las tinieblas cayeron alrededor. Los caballos gritaban, encabritados.

—¡A mí! ¡A mí! —gritó Théoden—. ¡De pie, Eorlingas! ¡No os amedrente la oscuridad!

Pero Crinblanca, se había levantado sobre las patas, luchaba con el aire, y de pronto, con un grito desgarrador, se desplomó de flanco: un dardo negro lo había traspasado. Y el rey cayó debajo de él.

Rápida como una nube de tormenta descendió la Sombra. Y se vio entonces que era una criatura alada: un ave quizá, pero más grande que cualquier ave conocida; y parecía desnuda, pues no tenía plumas. Las alas enormes eran como membranas coriáceas entre dedos callosos; hedían . Descendió, descendió, y luego, replegando las palmas digitadas, lanzó un graznido ronco, y se posó de pronto sobre Crinblanca, y le hincó las garras encorvando el largo cuello implume.

Una figura envuelta en un manto negro venía montada en aquella criatura. Llevaba una corona de acero, pero nada visible había entre el aro de la corona y el manto, salvo el fulgor mortal de unos ojos: el Señor de los Nazgül. Pero Théoden no había quedado totalmente abandonado. Los caballeros del séquito yacían sin vida en torno o habían sido llevados lejos de allí, arrastrados por la locura de sus corceles. Durante la batalla, Merry se había mantenido a salvo en la grupa de Hoja de Viento, pero de pronto, el corcel aterrorizado había arrojado al suelo a sus jinetes, y ahora corría desbocado a través de la llanura. Merry se arrastraba en cuatro patas ; se sentía ciego y enfermo de terror . De improviso, en medio de aquella oscuridad que le ocupaba la mente, creyó oír la voz de Dernhelm .

— ¡Vete de aquí, Dwimmerlaik, señor de la carroña! ¡Deja en paz a los muertos!

Una voz glacial le respondió:

— ¡No te interpongas entre el Nazgül y su presa!

Se oyó el ruido metálico de una espada que salía de la vaina.

—Haz lo que quieras; mas yo lo impediré, si está en mis manos.

— ¡Impedírmelo! ¿A mí? Estás loco. ¡Ningún hombre viviente puede impedirme nada!

Lo que Merry oyó entonces no podía ser más insólito para esa hora: le pareció que Dernhelm se reía, y que la voz límpida vibraba como el acero.

—¡Es que no soy ningún hombre viviente! Lo que tus ojos ven es una mujer. Soy Eowyn hija de Eomund. Pretendes impedir que me acerque a mi señor y pariente. ¡Vete de aquí si no eres una criatura inmortal! Porque vivo o espectro oscuro, te traspasaré con mi espada si lo tocas.

Merry se atrevió a abrir los ojos: las tinieblas que le oscurecían la vista y la mente se desvanecieron. Y allí, a pocos pasos, vio a la gran bestia, rodeada de una profunda oscuridad . Un poco hacia la izquierda, delante de la bestia alada y su jinete, estaba ella, la mujer que hasta ese momento Merry llamara Dernhelm. Pero el yelmo que ocultaba el secreto de Eowyn había caído, y los cabellos sueltos de oro pálido le resplandecían sobre los hombros. La mirada de los ojos grises como el mar era dura y despiadada, pero había lágrimas en las mejillas. La mano esgrimía una espada, y alzando el escudo se defendía de la horrenda mirada del enemigo.

J. R. R. Tolkien. El señor de los anillos. El retorno del rey

 

 

COMPRENSIÓN

1– Haz una lista de los personajes que aparecen y establece dos columnas. Una para los buenos, y otra para los malos. Acompaña cada personaje, si se puede, con algún rasgo de su personalidad o su físico. ¿Qué personajes forman parte del ejército del rey Théoden?

2– El epíteto y la mención de la genealogía es un recurso muy frecuente en textos en los que aparecen héroes y batallas. Busca ejemplos en este texto.

3– ¿Qué se descubre al final del texto?

4– Elabora un cuadro en el que señales las partes descriptivas, narrativas y dialogadas del texto.

5– Resume el texto en pocas líneas.

 

EXPRESIÓN

1– Imagina que te han enviado como reportero al lugar de los hechos. Redacta tu crónica. Tú eliges si te encuentras en el lugar durante la batalla o si llegas después y tienes que reconstruir los hechos.

2– Escribe un diálogo en el que unos de los personajes del texto te cuenta lo que sucedió.

3– Vuelve a narrar los hechos desde el punto de vista de la criatura alada.

 

BUSCA INFORMACIÓN

1– Averigua quién fue J. R. R. Tolkien y qué características tiene su obra.

2– Busca información sobre el idioma de los elfos inventado por Tolkien. Expón tus averiguaciones en clase.

3– En El señor de los anillos, solo una mujer reúne las cualidades apropiadas para ser un guerrero. Busca otros textos en los que las mujeres adoptan estos papeles tradicionalmente propios de los hombres. ¿Qué diferencias tienen con los personajes masculinos?

4– La obra de Tolkien está fuertemente influida por la mitología nórdica, que apasiona a muchas personas en la actualidad. Realizad una investigación en clase. Dividid el trabajo en pequeños grupos y exponed las conclusiones de vuestro trabajo después.

5– Busca historias en la mitología sobre la creación del mundo. Elabora un cuadro comparativo con las diferentes leyendas y mitos de las culturas que hayas investigado.

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Comments

  1. Nancy dice

    Los feleicito es un excelente trabajo, me ayudo mucho para mi trabajo de docente.

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