Una entrada muy útil para evitar un uso incorrecto y generalizado de los dos puntos.

No debemos utilizar los dos puntos para separar un verbo de sus complementos. Las siguientes oraciones son incorrectas:

(1) Sus principales virtudes son: la sencillez, la claridad y la fiabilidad

[incorrecto].

(2) Este pastel contiene: harina, huevo, nata y almendras [incorrecto].

Es muy fácil darse cuenta de que los dos puntos están de más en esas dos oraciones. Prueba a quitarlos y verás que no hacían ninguna falta porque las oraciones resultantes son perfectamente gramaticales y están debidamente puntuadas:

(3) Sus principales virtudes son la sencillez, la claridad y la fiabilidad.

(4) Este pastel contiene harina, huevo, nata y almendras.

Si puedes quitar los dos puntos, es que debes quitarlos.

Si queremos mantener los dos puntos en los ejemplos (1) y (2), tenemos que redactar de otra forma. Lo correcto es utilizar un elemento anticipativo:

(5) Sus principales virtudes son las siguientes: la sencillez, la claridad y la fiabilidad.

(6) Este pastel contiene estos ingredientes: harina, huevo, nata y almendras.

Los elementos destacados en negrita en (5) y (6) lo que hacen es anunciar lo que nos vamos a encontrar después. Son el verdadero complemento del verbo. Lo que viene después de los dos puntos es simplemente un desarrollo o aclaración.

Hay un par de excepciones a la regla. Se puede y se debe usar dos puntos después de ciertos verbos en instancias, certificados, etc.:

(7) Doña Fulanita de Tal

CERTIFICA:

Que…

También es correcto su uso en el discurso directo, cuando este signo de puntuación se introduce entre un verbo de lengua y una cita literal entrecomillada:

(8) Su madre al final le dijo: “Como toques el pastel, te corto las manos”.

También es aceptable este uso cuando lo que viene a continuación es una enumeración en la que cada elemento ocupa una línea separada, por ejemplo:

(9) Para hacer este experimento necesitarás:

a) un saco de nitrato potásico,

b) un cubo de carbón bien molido,

c) dos paletadas de azufre,

d) una hormigonera,

e) una cerilla,

f) unas zapatillas para correr.

De todas formas, aunque esto es pasable, es mejor utilizar aquí también un elemento anticipador:

(10) Para hacer este experimento necesitarás lo siguiente:

En general, cuando veas dos puntos detrás de un verbo, desconfía. Prueba a eliminarlos y, si la oración resultante es correcta, es que no tenían que estar ahí.

Artículo creado por Alberto Bustos, distribuido bajo licencia CC a través de su origen: http://blog.lengua-e.com/2015/dos-puntos-despues-de-un-verbo/