Comentario texto Machado

PRÁCTICA DEL COMENTARIO DE TEXTO
Se ha asomado una cigüeña a lo alto del campanario.
Girando en torno a la torre y al caserón solitario,
ya las golondrinas chillan. Pasaron del blanco invierno,
de nevadas y ventiscas los crudos soplos de infierno.
Es una tibia mañana.
El sol calienta un poquito la pobre tierra soriana.
Pasados los verdes pinos,
casi azules, primavera
se ve brotar en los finos
chopos de la carretera
y del río. El Duero corre, terso y mudo, mansamente.
El campo parece más que joven, adolescente.
Entre las hierbas, alguna humilde flor ha nacido,
azul o blanca. ¡Belleza del campo apenas florido,
y mística primavera!
¡Chopos del camino blanco, álamos de la ribera,
espuma de la montaña
ante la azul lejanía,
sol del día,claro día!
¡Hermosa tierra de España!
Antonio Machado: Soledades, galerías y otros poemas
Introducción

El poema pertenece a Antonio Machado, autor sevillano, pero ligado biográfica y afectivamente a la tierra castellana. Aunque sus comienzos como poeta reflejan la influencia modernista –no olvidemos la amistad que le unió a Rubén Darío- enseguida se desliga de los aspectos más llamativos de esta corriente y busca ante todo la autenticidad y la sobriedad expresiva. Recordemos cómo refleja él mismo su doctrina poética en el retrato con que comienza en 1912 su obra Campos de Castilla:

 “Desdeño las romanzas de los tenores huecos
y el coro de los grillos que cantan a la luna.
A distinguir me paro las voces de los ecos
y escucho solamente entre las voces, una”

Su libro Soledades fue publicado en 1903 en su primera edición. Más tarde lo refundiría en una nueva edición con el título Soledades, galerías y otros poemas. A los sesenta poemas de la primera edición añade muchos más y además retoca alguno de los primitivos para darles ese toque personal sobrio e intimista que caracteriza toda su producción.

 
Comentario
 

 El poema objeto de nuestro comentario, aunque perteneciente a Soledades, galerías y otros poemas, anuncia ya el estilo depurado de Campos de Castilla. Refleja su primer contacto con la tierra soriana, poco antes de trasladarse a esa ciudad como profesor de francés. El texto es la plasmación lírica de las primeras impresiones que el paisaje castellano produjo en el poeta. ¿Cuáles son esas impresiones? Fundamentalmente la admiración ante la belleza de ese paisaje reflejada en las exclamaciones que, a partir del verso 15, se repiten hasta el final del poema para terminar con la que a modo de epifonema lo cierra: ¡Hermosa tierra de España!

El tiempo, como siempre, juega un papel importante en la poesía de Machado. No olvidemos que para él la poesía es “la palabra esencial en el tiempo”En el texto la cronología está perfectamente definida: una tibia mañana de primavera. La descripción de esa mañana es dinámica, no una simple fotografía sino algo vivo, en movimiento. Nos envuelve y nos llega por todos los sentidos, no solo vemos: “se ha asomado una cigüeña”, “se ve brotar”; también oímos “ya las golondrinas chillan”y sentimos en nuestra piel el contacto del sol “el sol calienta un poquito”

 

 La primavera, sujeto de toda la composición, aparece personificada (verso 8) al no ir precedida del artículo o cualquier determinante como exige el lenguaje común. Esa personificación o prosopopeya la repite Machado en los versos 1, 3, 8, 11 y 12. Es un recurso frecuente en la obra de este autor que convierte así a la naturaleza en confidente o reflejo de sus estados de ánimo. A través de la golondrina asomada a lo alto del campanario contemplamos y admiramos con el autor el paisaje que se extiende ante nuestros ojos. Como a cámara lenta, vamos deteniéndonos en lo que llama la atención de Machado y comprendemos mejor la exclamación final ante la belleza contemplada.

 Como recursos expresivos que potencian el contenido observamos en los versos 2 y 3 un hipérbaton que ayuda a dar al texto el dinamismo comentado. La palabra “girando” al iniciar el 2º verso queda así destacada y además nos lleva a creer que es la cigüeña -y no las golondrinas que aún no han aparecido- la que está girando sobra el campanario. De nuevo en los versos 3 y 4 emplea un hipérbaton que produce el extrañamiento característico del lenguaje literario.

 La adjetivación es abundante (21 adjetivos en un poema de 20 versos). La gran mayoría son epítetos, incluso algunos de los que van pospuestos. Esto ayuda a la contemplación detenida del brotar de la primavera en todos sus matices. En ocasiones utiliza varios adjetivo para un solo sustantivo (versos 11 y 12) . Siete de los adjetivos se refieren al color. El cromatismo y la sonoridad eran técnicas muy empleadas por los modernistas. En este poema podemos apreciar que, sin excesos, Machado está aún bajo la influencia de esta corriente. El poma matiza su descripción del paisaje soriano con tres únicos colores: blanco, azul y verde. Los dos primeros se repiten en desigual alternancia que llega al contraste directo en el verso 14 (“azul o blanca”). La presencia del tercero suscita la pincelada descriptiva más sutil de la composición (“pasados los verdes pinos casi azules”). El blanco, sin embargo, a mi modo de ver, es el color que predomina. Casi siempre para referirse a la nieve que está dejando paso a la primavera y sus humildes flores (algunas también blancas). Aunque no aparezca el adjetivo blanco directamente, este color nos llega además a través del léxico empleado: nevadas (verso 4),sol (verso6 y 9 ) claro (verso 19). Lo mismo ocurre con la metáfora empleada para referirse a la nieve que aún conserva la montaña “espuma de la montaña” (verso 17). Con relación al resto de los adjetivos conviene destacar dos de ellos muy utilizados por Machado porque reflejan su modo de ser y de contemplar la realidad: pobre y mística” (versos 6 y 15 respectivamente). Sabemos que en español el adjetivo pobre cambia de significado según vaya antepuesto o pospuesto ( recordemos la diferencia semántica entre “un pobre hombre” y un “hombre pobre”). Pues bien, Machado, al anteponer el adjetivo aplicado a la tierra soriana, quiere destacar no ya su pobreza de medios sino su sencillez con la que el poeta se identifica plenamente. El adjetivo mística será frecuentemente utilizado por Machado cuando describa en Campos de Castilla la tierra que tanto iba a significar para él: “mística y guerrera”llama a Soria en uno de sus poemas. Mística en nuestra lengua designa el proceso de unión del alma con Dios; referido a primavera supone una personificación. En el texto puede significar que esa belleza de la primavera acerca a Dios, pero también puede referirse a que está en la tierra que ha dado la vida a grandes místicos.

 Si atendemos a la otra característica modernista- la importancia de los valores sensoriales y en concreto la sonoridad- descubrimos que también ha dejado huella en el poema. Las aliteraciones son frecuentes. En los primeros cuatro versos la repetición de la r / rr y de la c con valor oclusivo sordo /k/ nos recuerdan la crudeza del invierno que acaba de concluir. La sonoridad de la  r la seguirá buscando a lo largo de todo el poema. Una nueva aliteración, esta vez de la m nos recuerda los meandros del río que corre sereno en medio del paisaje. Otro recurso empleado en el nivel fónico es la paronomasia (versos 3 y 40:invierno-infierno; versos 7 y 9: pinos-finos) y la rima en eco del verso 19 que semánticamente insiste en la luz que envuelve el paisaje y le lleva a la exclamación final que cierra el poema.

En la métrica también se descubre la influencia modernista. La renovación formal a que aspiraba esta corriente tuvo consecuencias espectaculares en lo referente a los aspectos métricos de la composición poética. La búsqueda de nuevos ritmos dio lugar a experimentos de toda índole y al uso de metros poco frecuentes en la tradición lírica española, cuando no desusados durante largo tiempo. Tal es el caso del verso hexadecasílabo dividido en dos hemistiquios, componente tardío de los cantares de gesta medievales y, aunque origen del romance octosilábico, no vuelto a utilizar en su forma plena de dieciséis sílabas hasta que, con algún antecedente romántico, cobra cierta pujanza en el Modernismo.

 Nuestro texto está formado por una sucesión de versos de dieciséis y de ocho sílabas en alternancia. Salvo el 5 y el 15, los octosílabos se agrupan por dos veces en una sucesión inmediata, comportándose así como hemistiquios de los hexadecasílabos sobre cuya base métrico-rítmica ha ido desarrollando la composición una serie de pareados estróficos que el poeta interrumpe sólo en dos ocasiones (versos 7-10 y 17-20). Esta es una característica modernista de influencia francesa. Al ser versos compuestos, los hexadecasílabos están divididos en dos hemistiquios por una cesura que impide la sinalefa. Ësta se ha dejado de hacer en los versos 1, 2, 13 y 16. Los versos compuestos dan solemnidad y lentitud al poema por exigir un tono más bajo. Los octosílabos en cambio dan sensación de repidez, sobre todo si están encabalgados. Atendiendo a esta peculiaridad habría que destacar el verso 10 encabalgado en el 11 con encabalgamiento abrupto. Tras la rápida aparición de la primavera, el autor nos “precipita”bruscamente en el río, que se remansa con nombre propio en un verso de nuevo hexadecasílabo. Es interesante observar que hay cinco versos en los que pausa versal y gramatical coinciden plenamente (1, 5, 6, 12 y 20) lo que da una gran armonía . La rima es consonante.

Conclusión

 Podemos concluir diciendo que Machado en este poema nos hace llegar magistralmente la impresión que produjo en su alma la contemplación del brotar de la primavera a orillas del Duero, que es el título que da al poema. La influencia modernista es clara, sobre todo en el plano fónico y cromático tan importantes para los modernistas. Sin embargo, tanto el tema como la emoción que trasmiten los versos nos hacen reconocer la sencillez, la sobriedad y el espíritu contemplativo de Machado que alcanzarán su plenitud en la obra en la que él mismo se reconoce más a sí mismo: Campos de Castilla.

Speak Your Mind

*

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.