Salinas. Cero. Fragmentos

En este fragmento Salinas imagina dos momentos frustrados por la bomba, en concreto un beso o la mano a punto de coger una rosa.

 

Primer beso de amantes incipientes.
¡Asombro! ¿Es obra humana tanto gozo?
¿Podrán los labios repetirlo? Vuelan
hacia el segundo beso; más que beso,
claridad quieren, buscan la certeza
alegre de su don de hacer milagros
donde las bocas férvidas se encuentran.
¿ Por qué si ya los hálitos se juntan
los labios a posarse nunca llegan?
Tan al borde del beso, no se besan.

¿Y esa mano -¿de quién?-, la mano trunca
blanca, en el suelo, sin su brazo, huérfana,
que busca en el rosal la única abierta,
y cuando ya la alcanza por el tallo
se desprende, dejándose a la rosa,
sin conocer los ojos de su dueña?

Páginas: 1 2 3

Deja tu opinión

*

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.