Hernando de Acuña. ¡Oh celos…!

Una elegante reflexión del autor renacentista en torno a los celos y a su procedencia. Sin duda, una maravilla poco conocida.

Sor Juana Inés. Este que ves…

Este soneto, con clarísimas referencias a Góngora sobre todo en el último verso, es una muestra de la continua evolución barroca hacia el pesimismo. Es un poema que la autora dedica a su propio retrato, que al igual que ella se convertirá en polvo, en sombra, en nada.

Lope de Vega. En las mañanicas

Esta letrilla de Lope está inspirada en la lírica popular que el pueblo cantaba en acontecimientos importantes. En este caso se inspira en las mayas, composiciones populares dedicadas a la llegada de la primavera tras el invierno.

Juana de Ibarbourou. La pequeña llama

Un fantástico soneto en la voz de la propia autora. Procedente de su libro «Las lenguas de diamante» de 1919.

Lorca. Baile

En la voz de Ana Fernández y procedente de Poética 2.0 añadimos este fantástico poema de Lorca con el acento andaluz que conviene.

Idea Vilariño. La soledad

En la voz de Vicente Gallego presentamos este poema de la escritora uruguaya. El audio original lo pueden encontrar en Poética 2.0

Jaime Siles. Acis y Galatea

Ese cuerpo labrado como plata, / ese oro, esa túnica, esa piel, / ese color que tiñe la escarlata / corola del pistilo de un clavel;

Gabriel Álvarez de Toledo. La muerte es vida.

La ruptura con el barroco en el siglo XVIII no fue ni rápida ni total. Algunos autores, con mucho criterio, no renunciaron ni a los mismos temas, ni a las mismas formas. Solo rechazaron los excesos del último barroco.

Hernando de Acuña. Con Ícaro de Creta se escapaba

Aprovechen este soneto narrativo para conocer la historia de Ícaro y de su padre Dédalo. En clase suele entusiasmar y forma parte del acervo común.

Concepción Arenal. La pera verde y podrida

Una de las autoras olvidadas de nuestra literatura. Precursora del feminismo, nos muestra en este poema su concepto de la educación.

Alfonsina Storni. Tú me quieres blanca

Esta vez en versos de métrica corta vemos a Alfonsina Storni expresarse en un tono cercano y coloquial. Incluye el audio en la voz de Berta Singerman. El audio no coincide totalmente con el texto.

Miguel Hernández. Llegó con tres heridas

Llegó con tres heridas: / la del amor, / la de la muerte, / la de la vida.

Hernando de Acuña. Faetón

Faetón, el hijo del sol, pide a su padre el gobierno del sol durante un solo día; este se lo concede y… Sigan leyendo e interpreten en clave mitológica.

José Martí. Banquete de tiranos.

Este poema es extraordinario y tiene alguna de las imágenes más impactantes que he visto. En un mundo tal vez en exceso maniqueo, según la visión de Martí, se nos presenta en esta ocasión al tirano. Interpretado magistralmente por Pablo Milanés.

Claudio Rodríguez. Cómo veo los árboles ahora

Cómo veo los árboles ahora. / No con hojas caedizas, no con ramas / sujetas a la voz del crecimiento.

Francisco de Aldana. ¿Cuál es la causa, mi Damón…

Este soneto es un diálogo entre dos amantes que utilizan nombres poéticos, Damón y Filis,. Se preguntan por su pasión insatisfecha a pesar de haber unido sus cuerpos. Es un soneto cargado de sensualidad pero que valora enormemente la unión espiritual, más difícil que la unión física que, por otro lado, describe de forma muy explícita.

Claudio Rodríguez. Así el deseo…

Así el deseo. Como el alba, clara / desde la cima y cuando se detiene / tocando con sus luces lo concreto / recién oscura, aunque instantáneamente.

Juan Boscán. En la muerte de Garcilaso

Obsérvese en este soneto la desazón que Juan Boscán muestra ante la muerte de su amigo, con un claro tono elegíaco. Por otro lado cabe destacar la facilidad de la rima, en su mayor parte morfológica.

Antonio Gamoneda. Después de veinte años

Después de veinte años. Cuando yo tenía catorce años, me hacían trabajar hasta muy tarde. Cuando llegaba a casa, me cogía la cabeza mi madre entre sus manos. Yo era un muchacho que amaba el sol y la tierra y los gritos de mis camaradas en el soto y las hogueras en la noche y […]

Francisca Aguirre. Los trescientos escalones

Estaba todo quieto en la casa apagada. / Hasta el día siguiente, hasta sabe Dios cuándo / el silencio reinaba como un ídolo antiguo.

Francisca Aguirre. No os confundáis

Y cuando ya no quede nada / tendré siempre el recuerdo / de lo que no se cumplió nunca. / Cuando me miren con áspera piedad / yo siempre tendré / lo que la vida no pudo ofrecerme.

Miguel Hernández. Umbrío por la pena…

Umbrío por la pena, casi bruno, / porque la pena tizna cuando estalla, / donde yo no me hallo no se halla / hombre más apenado que ninguno.

Juan Chabás. Árbol de ti nacido

Pocas veces se ha cantado con tanta intensidad el amor entre un hombre al final de sus días y una joven como lo ha hecho Juan Chabás en este poema. Léanlo con esa clave y podrán apreciarlo en su intensidad.

Miguel Hernández. Nanas de la cebolla

Este poema está motivado por una carta en la que su mujer, mientras él está en la cárcel, le comunica que solo come pan y cebolla. Realmente estremecedor poema.

Miguel Hernández. Como el toro

Como el toro he nacido para el luto / y el dolor, como el toro estoy marcado / por un hierro infernal en el costado /y por varón en la ingle con un fruto.

Rafael Alberti. Lo que dejé por ti

Tras la guerra civil la nostalgia del país perdido se convierte en uno de los temas fundamentales, o al menos recurrente, de algunos poetas, entre ellos, Alberti.

Francisca Aguirre. Frontera

Esta autora fue Premio Nacional de las Letras en 2018, murió este año y ha pasado, a pesar de su importancia, totalmente desapercibida para el público en general. Recitado por la propia autora y dedicado a Machado

Garcilaso de la Vega

Un ejercicio interactivo en torno a uno de los sonetos más conocidos de Garcilaso. Completen los huecos que faltan y señales los adjetivos. A ver si lo recuerdan.

Luis Alberto de Cuenca. Sin miedo ni esperanza

Y de repente vuelves del infierno / con un traje de noche impresionante / que recuerda al que Dale Arden se puso

Miguel D’Ors. Camino de imperfección.

Joven, / yo era un vanidoso inaguantable. / «Esto va mal», me dijo un día el espejo. / «Tienes que corregirte».

Miguel D’Ors. Es una cosa extraña

Es una cosa extraña ser poeta, / es una cosa extraña sentir la propia vida / llena de muchedumbres,

Lorca. Soneto de la dulce queja

Tengo miedo a perder la maravilla / de tus ojos de estatua y el acento / que de noche me pone en la mejilla / la solitaria rosa de tu aliento.

Francisco Brines. Mis tres fauces

El perro aquel aulló varios veranos / siempre solo en la casa abandonada. En la voz del propio autor. Carpe diem

Francisco Brines. Muros de Arezzo

Dentro de aquella descarnada iglesia / la nave era una sombra, cuyo aliento / era un vaho de siglos, y en la hondura / vimos la luz sesgando el alto muro.

Antonio Gamoneda. Invierno

Siempre me sorprenden los primeros versos de este poema. La inmensa calidad de este autor (Premio Cervantes, Nacional de Literatura, etc) y el desconocimiento generalizado de su obra y de su personalidad me cautivan profundamente.

Ángel González. Penúltima nostalgia

A partir de diversos instrumentos musicales (de cuerda, percusión y viento) rememora el tiempo feliz vivido desde un punto de vista social, no personal, y lo opone violentamente al olvidado (distribuido curiosamente en la penúltima estrofa como ya aludía en el título) que resume con cuatro palabras; cadáveres, asesinos, revólver y pistola

Fray Luis. Oda a la vida retirada

Un clásico de nuestro renacimiento en el que se desarrollan los tópicos más conocidos. Poema claramente representativo de la ascética y además con audio. Disfruten.

Miguel D’Ors. ¿Cómo llamar al ave…

Muchos son los poetas que se han preguntado por las limitaciones de la lengua para captar la realidad en un poema, sin embargo este es uno de los más bellos. Disfrútenlo.

Francisco Brines. Alocución pagana

¿Es que, acaso, estimáis que por creer / en la inmortalidad, / os tendrá que ser dada?

Luis García Montero. El pasado

Después de atravesar / por las últimas casa humilladas / y de sufrir el vaho / de los desmontes y los vertederos, / la carretera sube al aire limpio / en favor de la luna interrumpida / ya mucho tiempo.

Luis García Montero. La inmortalidad

Nunca he tenido dioses / y tampoco sentí la despiadada /voluntad de los héroes. / Durante mucho tiempo estuvo libre / la silla de mi juez / y no esperé juicio / en el que rendir cuentas de mis días.

Antonio Gamoneda. Diván en Nueva York

Tú en la tristeza de los urinarios, ante las cánulas de bronce / (amor, amor en las iglesias húmedas);

Antonio Gamoneda. Claridad sin descanso

Vi lavandas sumergidas en un cuenco de sangre y esta vision ardió en mi.

Antonio Gamoneda. Siento el crepúsculo

Un poema con el que se cierra un libro genial de este autor ganador del Cervantes. Leído por él mismo. Siento el crepúsculo en mis manos. Llega a través del laurel enfermo. Yo no quiero pensar ni ser amado ni ser feliz ni recordar. Sólo quiero sentir esta luz en mis manos y desconocer todos […]

Antonio Gamoneda. Aviso negro

Nada se esconde al gavilán inmóvil; / arden sus ojos amarillos / y esta es su narración:

Luis García Montero. El insomnio de Jovellanos

Porque sé que los sueños se corrompen, / he dejado los sueños. / El mar sigue moviéndose en la orilla.

Rafael Alberti. Prólogo. Sueño del marinero.

Yo, marinero en la ribera mía / posada sobre un cano y dulce río / que da su brazo a un mar de Andalucía, Disfrútenlo en la voz de Nuria Espert.

Miguel D’Ors. Los abuelos

Fíjense en los rasgos que utiliza el autor para describir a sus abuelos. Sin duda un poema extraordinario de un autor, en mi opinión, insuficientemente reconocido.

Joan Margarit. Poemas representativos

Una antología de poemas de Joan Margarit, reciente Premio Cervantes.

Valente. No inútilmente

Fantástico final de un poema sobre las palabras. : «Pues más allá de nuestro sueño / las palabras, que no nos pertenecen, / se asocian como nubes / que un día el viento precipita sobre la tierra / para cambiar, no inútilmente, el mundo. »

Lorca. Casida de la muchacha dorada

Disfruten de esta obra póstuma de Lorca en la voz de Carmelo Gómez. Sin duda fantástica obra y casi desconocida. Gracias a Conde Nast y a la Real Academia por estas grabaciones de poemas.

Soneto X. Garcilaso

Tras la muerte de Isabel Freire la percepción de la realidad de Garcilaso cambia totalmente. Este poema es una prueba de ello.

Soneto V. Garcilaso

Estamos, independientemente de la numeración, ante uno de los primeros sonetos de Garcilaso. En él exalta de manera muy afortunada a su amada y al amor.

Copla VIII. Garcilaso

Esta es una de las pocas composiciones de la primera etapa que se conservan de Garcilaso; es un típico villancico amoroso (estribillo, mudanza, vuelta) que desarrolla la visión contradictoria del amor cortés (dicha, desdicha).

Jorge Manrique. Glosa del mote

Un mote era una sentencia breve que se utilizaba como base de un poema. En este caso es “ni miento ni me arrepiento” y el poema no es sino una lucubración sobre ella. Es evidente que Manrique constituía uno más de los poetas cortesanos del XV y que, sin sus coplas, habría pasado desapercibido.

Amado Nervo. Autobiografía

Un poema de Amado Nervo en la voz de Alí Chumacero. En este caso, desde la sencillez, analiza su vida y su obra como un todo.

Rubén Darío. A Phocás, el campesino

Este soneto en alejandrinos se lo dedica Rubén a su propio hijo, RubénDarío Sánchez, su primer hijo varón con Francisca y que falleció con poco más de un año el 10 de junio de 1905 y que actualmente está enterrado en Navalsauz (Ávila). El nombre de Phocás, el campesino con el que denomina a su hijo procede probablemente de la obra Phocas le jardinier del autor simbolista Francis Vielé-Griffin.

Espronceda. Canción del pirata

Este es uno de los poemas más conocidos del autor en particular y del romanticismo en general. Su valor y pervivencia se basa en valores que, salvo el marginal protagonista, son clásicos en nuestra literatura:

Miguel de Unamuno. La sangre del espíritu

Este poema es un verdadero elogio de la lengua y de su poder aglutinador de una comunidad. Se apoya incluso en autores previos a la formación del español, como Séneca, y se fija posteriormente en Alfonso X y su obra como difusor científico en nuestra lengua

Sor Juana Inés de la Cruz. Miró Celia una rosa…

Nuevamente el carpe diem de Garcilaso y Góngora. En esta ocasión una figura femenina, Celia, contempla una rosa y a ella se dirige, como trasunto de la propia autora dirigiéndose a las jóvenes para que disfruten de su juventud.

Blas de Otero. Hombre

Según Alarcos, en la poesía de Blas de Otero el tema esencial es el problema del hombre: primero el yo, luego el yo y el tú y, finalmente, el nosotros. El tema del yo es el de la muerte y la pervivencia y, correlativamente, el de la nada y Dios, como negadora y creado, respectivamente de eternidad. El Dios de Otero es el del Antiguo Testamento, para nada aparece el aspecto humano del Dios encarnado en Cristo.

Claudio Rodríguez. Alto jornal

Aunque parezca una estrofa fuera de época, nos encontramos ante un romance heroico de endecasílabos asonantados en los pares que nos muestra ¡en una sola oración! cómo la vida anodina de un personaje vulgar se convierte, a partir de la grandeza de la percepción heroica de lo cotidiano, en algo extraordinario

Jaime Gil de Biedma. Años triunfales

Este poema utiliza dos versos del poema de Rubén Darío “Marcha triunfal” y lo hace para aludir irónicamente a la denominación utilizada por el franquismo para referirse a los años posteriores a la guerra civil y poner así en evidencia la situación deplorable de la España de posguerra.

Dámaso Alonso. Calle del arrabal

Este poema pasa por ser una simple descripción costumbrista de un barrio popular, pero destaca por las continuas impresiones sensitivas que transmite: sonidos, imágenes, olores; y por la vitalidad y el movimiento que se palpan a través de las acciones descritas.

Dámaso Alonso. Madrigal de las once.

En este caso el poema describe un ambiente campesino en el que se han suprimido todas las alusiones al yo poético del autor. Hay que destacar algunos aspectos del poema: la correspondencia entre la sencillez formal y temática; la identificación entre las campanadas y el collar roto de la torre…

Luis García Montero. Life vest under your seat

La poesía de Luis García Montero trata de explorar la realidad de todos los días; es un tendencia que se ha dado en llamar poesía de la experiencia y este poema es una clara muestra de ello.

Dámaso Alonso. Los contadores de estrellas

En este poema mezcla la sencillez de su juventud con la frustración y el desencanto que van a aparecer luego a lo largo de su obra; el idealismo del poema se plasma en esa intención de contar estrellas pero se ve rodeado por una mezcla de realismo trágico que declara el autor desde el principio.

Dámaso Alonso. ¿Cómo era?

Este soneto (con rimas cruzadas en los dos cuartetos iniciales ABAB, BABA y tercetos con rima CCD, EED) lo utiliza el autor para exponer el concepto de poesía en su primera etapa: poesía ingenua, sin ornamentación y con una tendencia a la sencillez y a la depuración. En definitiva, una poesía en la línea del JRJ inicial.

Jorge Guillén. Las doce en el reloj

Cántico, el primer libro de poemas de Guillén, es uno de los más alegres de la poesía española contemporánea, según Blecua. Esta alegría ante la contemplación de la perfección de la naturaleza la observamos plenamente en este poema en el que vemos al autor constituirse en el centro de un ambiente perfecto

Quevedo. A la edad de las mujeres

Este soneto es característico de la visión misógina de Quevedo. Pasa revista a una serie de tópicos sobre la mujer basándose únicamente en su edad. Es curioso comprobar cómo el poeta que ha logrado hacer los poemas de amor más delicados es también capaz de crear sonetos como este.

Lope de Vega. ¿Qué tengo yo…

Lope de Vega. ¿Qué tengo yo que mi amistad procuras? Lope es un autor de contrastes capaz de protagonizar los mayores escándalos amorosos y de manifestar los mayores arrepentimientos, como en este caso. Este soneto ocupa el n.º XVIII de Rimas sacras, de 1614 y se estructura en torno a las interrogaciones y exclamaciones: las […]

Marqués de Santillana. Villancico

Este villancico, que no es tal por su forma, es un de los primeros reflejos de intertextualidad en castellano, pues incluye hasta cuatro estribillos recogidos de la tradición popular.

Miguel de Unamuno. La unión con Dios

Este soneto está muy influenciado por la poesía religiosa de Fray Luis y de San Juan. En el caso de Unamuno tiene una particularidad pues esa fusión parte de un enfrentamiento previo entre el yo angustiado de Unamuno y el propio Dios

Juan del Encina. Ojos garzos ha la niña

Este villancico está probablemente dedicado a Doña Margarita de Austria y seguramente fuera cantado en la obra «Égloga de Amor», que se representó durante el matrimonio del príncipe Don Juan

Rubén Darío. Lo fatal

Estamos ante la cara amarga del modernismo, la que nos ofrece una visión angustiada del poeta. Técnicamente el poema tiene muchas particularidades, más allá de la repetición obsesiva de la conjunción y

César Vallejo. Espergesia

Si un texto comienza «Yo nací un día que Dios estuvo enfermo. Todos saben que vivo, que soy malo» sin duda es que esconde un gran sufrimiento. Léanlo y disfruten

Mario Benedetti. Si Dios fuera mujer

¿Y si Dios fuera mujer? pregunta Juan sin inmutarse, vaya, vaya si Dios fuera mujer es posible que agnósticos y ateos no dijéramos no con la cabeza y dijéramos sí con las entrañas. Tal vez nos acercáramos a su divina desnudez para besar sus pies no de bronce, su pubis no de piedra, sus pechos […]

Samaniego. El perro y el cocodrilo

En la línea tradicional de las fábulas esta nos ofrece un importante consejo que encontramos en los últimos versos. Podemos utilizarla también como ejemplo de utilización de los infinitivos sustantivados.

José Ángel Valente. El muro

En este libro de Valente, al modo de la mística, se intenta establecer un diálogo entre la criatura creada y su creador; pero, al contrario que en San Juan, este diálogo es inútil, el ser humano cae del paraíso y pierde «la humana esperanza».

Samaniego. El asno y el cochino

A menudo nos comparamos con otras personas sin tener en cuenta la verdadera realidad de estas. Esta fábula de Samaniego es un buen ejemplo de ello. Perfectamente utilizable en el aula para debatir o incluso para intentar que el alumnado la grabe.

José Ángel Valente. Soliloquio del Creador

Este es uno de los libros más importantes de José Ángel Valente y este poema un de los paradigmáticos. Fíjense en el punto de vista que adopta y en la angustiosa posibilidad de diálogo que marca todo el poema.

José Ángel Valente. Arte de la poesía

La poesía se está convirtiendo a través de las redes sociales y de algunos medios de comunicación masivo en un producto de mercado que prescinde de la calidad en aras de la rentabilidad. En el caso de José Ángel Valente la percepción de la poesía como «vómito inane del imberbe del alma» ya la detecta en 1970, anticipando la situación actual de autores superventas de cuestionable calidad.

Antonio Machado. Recuerdo infantil

Este poema de Machado, perteneciente a Soledades, es capaz de trasceder el recuerdo machadiano para hacerlo universal. Todos aquellos que hemos asistido a la escuela franquista nos sentiremos identificados con este recuerdo infantil de una escuela fría y sombría que tenía en la repetición su modelo de aprendizaje.

Anónimo. Jarchas

Se trata de unas composiciones- de muy pocos versos- que se utilizaban a modo de estribillo al final de las «moaxajas», un tipo de poema árabe muy popular en la España musulmana sobre el Siglo X-XI

Vicente Aleixandre. Se querían

La naturaleza y la pasión van a constituir un elemento fundamental de la obra de Aleixandre hasta «Sombra del paraíso». Este poema es representativo de la poesía de Aleixandre previa a la guerra civil española.

Anónimo. Romance del Conde Olinos

Este es uno de los romances más bellos sobre la fuerza del amor. Como en tantos otros pueden encontrar muy distintas versiones que varíen en la forma pero no en el contenido.

Hernando de Acuña. Biografía

Hernando de Acuña Biografía Nace en Valladolid el año 1518. Su familia pertenecía a la nobleza y desde muy joven se dedicó a la vida militar; enrolándose bajo las órdenes del marqués del Vasto con quien participó en la guerra del Piamonte. Ocupando el puesto de su hermano Pedro en cuyo lugar perdió la vida. […]

Manuel Machado. Retrato

En esta ocasión veremos un poema en el que el autor se retrata a sí mismo de una forma muy personal.

Baltasar de Alcázar. Una cena jocosa

El autor rehúye los altos ideales y canta el placer de la buena mesa y la alegría del vino. Esta línea la inicia el poeta griego Anacreonte (ss VI-V a. De J.C.) y es un claro antecedente de la letrilla de Góngora “Ande yo caliente” y de una línea de poesía anacreóntica que continúa durante el siglo XVIII.

Mario Benedetti. Pasatiempo

El tema de la muerte es un tópico en Literatura. Benedetti no podía ser menos y trató este tema con la aparente sencillez que lo caracteriza utilizando la perspectiva que da el paso del tiempo. Por seguir con otro tópico literario divide su vida, utilizando un plural mayestático que no hace sino incluir al lector, en cuatro etapas.

Anónimo. Romance de Rico Franco

Este romance fue publicado por primera veza en el Cancionero de romances de Amberes en 1547-48 y destaca por la cantidad de versiones que se conservan (hay documentadas hasta 36). Probablemente esté relacionado con una tradición europea más amplia y no sea exclusivo de España.

León Felipe. Pie para El Niño de Vallecas de Velázquez

En este poema, independientemente de la forma, hemos de fijarnos en la paráfrasis que lo inicia (no es una cita real de El Quijote sino que está basada en los capítulos 44 y 45 de la primera parte de la obra) pues supone, en gran medida, una poética de lo que es la poesía para León Felipe.

Anónimo. Romance de Doña Alda

El diálogo y el sueño (tan presente en la literatura universal) se constituyen en piezas fundamentales de este romance.

Vicente Aleixandre. El niño murió (nana en la selva)

Sin duda Aleixandre experimenta a partir del libro “Historia del corazón”, del que procede este poema, un proceso de rehumanización evidente que lo separa de los libros anteriores de su producción poética. En este libro hay varios poemas en los que podemos considerar que el poeta se diluye en el nosotros, pero existen otros en los que el autor de forma absolutamente estremecedora nos describe el sufrimiento ajeno.

Mario Benedetti. Táctica y estrategia

Un poema de amor de una gran sencillez formal pero a la vez de gran eficacia para introducir al alumnado en la poesía. Se articula en torno a dos anáforas que se complementan entre sí para lograr el objetivo propuesto por el por destinatario: que lo necesiten.

Pedro Salinas. Para vivir no quiero…

Salinas concibe el amor como la fusión del tú y el yo; para ello los amantes han de renunciar al aislamiento, representado por los sustantivos de los versos iniciales, y desprenderse de todo lo accesorio para lograr así la plenitud del amor.

Anónimo. Romance de la muerte del conde de Niebla

Este romance está dedicado a don Enrique de Guzmán, ahogado en 1436 durante el asalto a Gibraltar. Estaba ligado a la más alta nobleza castellana y fue el segundo conde de Niebla y señor de Sanlúcar de Barrameda. Destaquemos cómo resalta la valentía y la entrega del caballero y el reconocimiento, en la persona de su hijo, por parte del rey. 

Anónimo. Romance del prisionero.

Este es uno de los romances que mejor sintetizan la expresión de los sentimientos y se ha convertido en uno de los más conocidos de nuestra literatura. Añadimos una versión musicada por Paco Ibáñez.

Vicente Aleixandre. En la plaza

Algún sector de la crítica ha considerado Historia del corazón como un libro integrado en la llamada “poesía social”. Aunque no es de todo cierto pues Aleixandre tiene demasiada personalidad y entidad como para ser miembro numerario de una determinada corriente hay dos poemas que justificarían tal adscripción.

Vicente Aleixandre. Impar

Con el libro del que procede este poema, En un vasto dominio, obtuvo Aleixandre el Premio de la crítica de 1963; junto con Historia del corazón, de 1954, constituyen lo que se ha dado llamar la Poesía Antropocéntrica