Antonio Gamoneda. El óxido se posó

Este libro, Descripción de la mentira, de 1977 es su primer gran libro y el segundo en aparecer. Recordemos que Blues castellano es anterior en el tiempo pero su publicación es muy posterior. Está constituido como un largo poema en versículos en los que la voz del poeta, en palabras de Ángel L. Prieto de Paula, “asume su fracaso existencial e histórico y lanza una confesión vacía de certezas”.

El óxido se posó en mi lengua

 

El óxido se posó en mi lengua como el sabor de una desaparición.

El olvido entró en mi lengua y no tuve otra conducta que el olvido,

y no acepté otro valor que la imposibilidad.

Como un barco calcificado en un país del que se ha retirado el mar,

escuché la rendición de mis huesos depositándose en el descanso;

escuché la huida de los insectos y la retracción de la sombra al ingresar en lo que quedaba de mí;

escuché hasta que la verdad dejó de existir en el espacio y en mi espíritu,

y no pude resistir la perfección del silencio.

No creo en las invocaciones pero las invocaciones creen en mí:

han venido otra vez como líquenes inevitables.

La fermentación del verano se introduce en mi corazón y mis manos se deslizan cansadas en la lentitud.

Vienen rostros sin proyectar sombra ni hacer crujir la sencillez del aire;

sin osamenta ni tránsito, como si consistieran únicamente en el contenido de mis ojos, en la unidad de mis palabras, en el espesor de mis oídos.

Son obedientes y yo siento su reunión como una salud que se refugia en la oscuridad.

Es una amistad dentro de mí mismo;

es un estambre urdido por manos que son suaves en el interior de los días.

Ahora es verano y me proveo de alquitranes y espinas y lápices iniciados,

y las sentencias suben hacia las cánulas de mis oídos.

He salido de la habitación obstinada.

Puedo hallar leche en frutos abandonados y escuchar llanto en un hospital vacío.

La prosperidad de mi lengua se revela en cuanto fue olvidado durante mucho tiempo y sin embargo visitado por las aguas.

Este es un año de cansancio. Verdaderamente es un año muy viejo.

Este es el año de la necesidad.

Durante quinientas semanas he estado ausente de mis designios,

depositado en nódulos y silencioso hasta la maldición.

Mientras tanto la tortura ha pactado con las palabras.

Ahora un rostro sonríe y su sonrisa se deposita sobre mis labios,

y la advertencia de su música explica todas las pérdidas y me acompaña.

Habla de mí como una vibración de pájaros que hubiesen desaparecido y retornasen;

habla de mí con labios que todavía responden a la dulzura de unos párpados.

En este país, en este tiempo cuya pesadumbre se dibuja en lápidas de mercurio,

voy a extender mis brazos y penetrar la hierba

voy a deslizarme en la espesura del acebo para que tú me adviertas, para que me convoques en la humedad de tus axilas.

Todavía existe luz en la destitución y mi valor se descubre en sílabas en las que tú y los rostros actuáis como gránulos silvestres,

como espermas excitadas hasta penetrar en la bujía del sonido,

hasta sumergir mi cuerpo en aguas que no palpitan,

hasta cubrir mi rostro con las pomadas de la majestad.

No es una glorificación, no es que la púrpura haya caído sobre mis huesos

es más hermoso y antiguo: alentar sobre el vinagre hasta volverlo azul, adelantar un cuchillo y retirarlo húmedo de una exudación que dignifica al esgrimidor.

Agradezco la pobreza para que la pobreza no me maldiga y me conceda anillos que me distingan de cuando fui puro y legislaba en la negación.

Huelo los testimonios de cuanto es sucio sobre la tierra y no me reconcilio pero amo lo que ha quedado de nosotros.

Antonio Gamoneda, Descripción de la mentira, 1977

Reproducido con la autorización de la Asociación Colegial de Escritores de Cataluña. El vídeo original del que se extrae el audio lo pueden encontrar aquí.

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